La Dinastía (libro 13. Ignar Arihan)

Cap. 18 Conocidos interesantes

A pesar de que lo natural habría sido que Yves enviase a Rodrigo o a Rivi a América, como ellos no habían estado en el calabozo, y aún sin mucha información, ellos habían recorrido todo el continente americano buscando anomalías, pero habían llegado a la conclusión de que el individuo al que buscaban había dejado no solo país, sino el continente.

Con la nueva información recabada por Iván e Yves, el segundo había decidido ir él mismo a Nueva York, y enviar a los demás a Europa, Asia y el medio oriente, que era los lugares preferidos por los devrigs para esconderse, y eran pocos los que decidían ir a lugares muy apartados donde serían ubicados con mayor facilidad, mientras que, confundidos en lugares con mayor población, les dificultaba a las autoridades seguirles el rastro.

Por lo anterior, Rivi había sido enviado al Reino Unido en compañía de Melike Korais. Melike había sido producto de una indiscreción del famoso Adamantios Korais, un intelectual humanista de la ilustración griega, nacido en Esmirna en 1748. Y si Melike era considerada una indiscreción, era porque su progenitor nunca contrajo matrimonio y se supone que no tuvo hijos, pero la realidad era otra, aunque él nunca se diese por enterado, ya que la madre de Melike estaba casada con un individuo perteneciente a la próspera clase media mercantil que dominó una buena parte del comercio en el Mar Egeo. No obstante, la madre de Melike pareció sentir remordimiento antes de morir confesándole a su hija la verdadera identidad de su padre, pero si pretendía salvar su alma con aquella confesión, lo que hizo fue arruinarle la vida a Melike que ya estaba casada para ese momento, porque el marido en cuestión la emprendió en su contra alegando que no podía estar casado con una bastarda, así que la echó a la calle.

En aquellas circunstancias, la pobre chica no sabía qué hacer, pues no tenía ni siquiera dinero como para intentar buscar a su hipotético progenitor, pero sus problemas crecerían de manera alarmante esa misma noche, porque mientras intentaba guarecerse de la lluvia, fue hallada por un grupo de borrachos que la arrastraron con ellos, y después de violarla, la dejaron tirada y casi muerta, algo que se habría hecho realidad de no ser porque fue hallada por Istval y los ZD, y como ya sabemos, Istval tenía la linda costumbre de ir por ahí transformando chicas sin que esto le hubiese traído nunca ningún problema hasta que lo hizo con Aureliè, así que después del trámite, envió a Melike al Haigala.

Si bien a la chica le tomó algún tiempo aceptar su nueva situación, cuando finalmente lo hizo, se apoderó de ella no solo la ira, sino el deseo de venganza, y el primero en sufrir ambas cosas sería su marido. Quienes la atraparon en aquella ocasión fueron Rodrigo y Rivi, y se sorprenderían mucho al enterarse de que era una predvary, pero después de limpiar el desastre, la condujeron a Levzheir para informar a Istvan, en primer término, y segundo para averiguar quién era su izbretel, pero una vez que la entregaron a Istvan, éste se enfrentaría a una criatura muy resentida, y sabiendo lo peligroso que esto podía ser, la puso en manos de Liever, y así fue como se enteraron de su habilidad mental, lo que trajo a escena a Yves que en ausencia de Iván, era quien se dedicaba al entrenamiento de quienes la poseían. Como Melike resultó tan buena en aquella área, cuando se formó la división Elski, Yves la incluyó en la misma.

Otra cosa que todos sabían, era que Rivi había perdido su alocada cabeza por aquella chica, y aunque Istvan le advirtió con suficiencia, acerca del trauma que ella tenía por lo que le había sucedido, y que parecía odiar a todos los hombres, Rivi no desistió aun cuando sus compañeros se burlaban mucho de él diciéndole que ella era muy vieja para él, ya que Melike, y para el momento de su transformación, ya tenía veintidós años, mientras que Rivi se había quedado en los dieciocho, así que estaba en una situación análoga a la de Yves, pero siendo que aquel era uno de los maestros de la inconsecuencia, no le prestó atención a nadie y seguiría insistiendo aduciendo, y como era su costumbre cuando estaba ante algo especialmente difícil, que no había imposibles para su Dios. Le creyesen o no, al final el chico tuvo suerte, así que, a la fecha, y aunque Melike parecía quererlo, lo que no parecía querer era atarse a nadie más, de modo que, si para los demás eran una pareja, eran una muy atípica, porque ni vivían juntos, ni Rivi había dejado su agitada vida de soltero, pero ya todos se habían acostumbrado a aquello.

Aunque Rivi no era Rodrigo, la gente reaccionaba casi igual cuando lo veían llegar, así que cuando entraron al Arkel de Inglaterra, tanto Patrick como James, se encomendaron a los cielos.

  • ¿Qué mal he hecho como para que Istvan te envíe aquí, Zhysner?
  • Por si no lo has notado, no vino solo, Hill —protestó Melike
  • Buenos días, lady Korais —saludó James siempre correcto
  • Nunca ha sido muy seguro dirigirse a ti, Melike —contestó Patrick para horror de James —No sea que estés de malas y termine uno…
  • ¡Patrick Hill! —lo interrumpió James mientras Rivi reía y Melike le dirigía al levjaner una mirada venenosa
  • Estamos rastreando a alguien y solo vinimos a participártelo —dijo ella
  • ¿En serio? ¿Y desde cuando alguna de las criaturas de Saint-Remy participa algo? —preguntó Patrick en tono irónico
  • Bien, pero teniendo en cuenta que no se trata de dulces criaturas, luego no te quejes si hay mucho alboroto —concluyó Rivi




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