La Dinastía (libro 13. Ignar Arihan)

Cap. 19 Estado de furia

En cuanto Atalia había dejado a Irakli, se tomó unos segundos para equilibrar sus emociones, consiguiendo esto a medias, se concentró en ubicar la energía, y en cuanto estableció el rastro, imprimió velocidad.

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Kjartan y Casandra habían sido enviados a Rusia, pero como la chica no estaba del mejor humor, iba quejándose en todos los tonos mientras que Kjartan sonreía. Era cierto que él no era el más hablador de la división, pero tampoco era mudo como decía la maligna Elski, sin embargo, como tampoco era estúpido, decidió no decir nada para no alterar más a una muchachita que todos sabían que, si bien había heredado la simpatía de su padre, también la volatilidad de su progenitora.

  • ¡Ey! —lo detuvo Casandra cuando notó dónde estaban —Se supone que deberíamos pasar por el Arkel
  • Créeme, Grieco, Dimitri no se pondrá contento al verme

Aunque Yves les había recomendado a todos, pasar por el Arkel de cada región, si Kjartan estaba seguro de lo que acababa de decirle, era porque en principio, él siempre terminaba pagando por las barbaridades de Rivi aun cuando él no tuviese nada que ver y casi nunca era así, y siendo que la última vez que se habían visto, Rivi había colmado la paciencia del serio Dimitri, algo que había sucedido muy recientemente, prefirió ahorrarse el mal rato. No obstante, Kjartan se detendría, pero no por lo que estaba diciendo Casandra, sino porque percibió con total claridad una alteración de energía. Cerró un momento los ojos aislando todo el ruido interior para establecer con precisión de dónde procedía lo que había percibido.

  • ¿Qué? —preguntó Casandra

Como Kjartan no respondió, y, de hecho, parecía que ni la había escuchado, ella estaba por insistir cuando se vio violentamente arrastrada. A pesar de la velocidad, Casandra notó que se alejaban mucho de San Petersburgo, lugar al que ella suponía en primer lugar, que tenían que ir, ya que se dirigían hacia el Cáucaso, pero en el trayecto comenzó a percibir la alteración, así que sacó su dykari preparándose para lo que fuera aquello.

La habilidad más destacada de Kjartan, aparte de la necesaria y ya explicada para pertenecer no a la DS exactamente, sino al particular grupo de élite de Yves, era la de la percepción muy aguda, pues podía detectar las alteraciones aun cuando estas proviniesen de una distancia enorme, con una precisión casi milimétrica. De manera que, a diferencia de la mayoría de los guerreros que cuando se acercaban al punto, se detenían a cierta distancia para establecer cuál era la situación antes de intervenir, él podía hacerlo aún a distancia, así que advirtió a Casandra.

  • Es un ataque razverevied

Casandra sabiendo lo anterior, no se molestó en preguntar si estaba seguro de eso, algo que desde que habían entrado en escena los nelegas, todos se lo planteaban, sino que aferró con fuerza su dykari a sabiendas de que Kjartan se detendría justo en medio del conflicto como en efecto lo hizo.

Como se dijo, Casandra era más violenta que la mayoría de las Elskis, y si lo era en condiciones normales, en unas como las presentes, esa violencia se tornaba extraordinaria. Lo que destacaba en el caso de Kjartan era su precisión, pues la violencia estaba implícita en su condición.

Aquel clan de razverevied había atacado a un grupo de turistas muy osados, que se alojaba en Krasnaya Polyana, un centro de deportes de invierno situado en las montañas, pero decidieron irse a explorar por su cuenta y no con los guías, terminando en aquella terrible situación. Lo verdaderamente extraño, era que los razverevied se hubiesen aventurado a aquel ataque sabiendo, como sin duda sabían, que aquel era un territorio muy vigilado y una gran cantidad de ellos había sido cazado por los levramzyks destacados en Rusia.

Sin embargo, habiendo llegado aquel par, los doce sujetos no tuvieron ninguna oportunidad, porque casi antes de que pudiesen notarlo, más de la mitad de ellos estaban muertos, y los demás habían sido limpiamente neutralizados, así que cuando llegó el grupo de levramzyks que patrullaba la zona cercana, ya no tuvieron nada qué hacer más allá de apresar a los vivos para trasladarlos.

Del conjunto de chicos que estaban siendo atacados, había dos en estado lamentable, pero ninguno en estado crítico, así que Kjartan se acercó, y obviando las expresiones de terror de ellos, procedió a borrar lo sucedido de sus mentes, sustituyéndolo por el ataque de algún animal; los dejo sin sentido y ordenó a los levramzyks que fuesen trasladados al centro de atención médica más cercano.

No obstante, acababan de irse los que llevaban a los chicos, cuando sorpresivamente se presentó otro grupo de razverevied. La paciencia de Kjartan se fue al traste, porque aparte de que le estaban quitando tiempo para aquello de lo que le habían ordenado ocuparse, se estaba preguntando a qué obedecía aquel despropósito, pero como no iba a obtener una respuesta inmediata, y obviando el seguro problema en el que iba a meterse con el sizvitel Rybik, decidió despachar a aquellos indeseables sin mucho miramiento, y estaba en ello cuando tanto él como Casandra recibieron el urgente mensaje de Atalia, así que cursó un urgente mensaje a los levramzyks para que se hiciesen cargo y ellos partieron a toda velocidad. Así que aquellos desgraciados no tenían idea de la suerte que habían tenido.




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