Queridos lectores, siempre es un gusto verlos por acá. Amablemente les pediré, que lean esta pequeña parte con voz de locutores, porque así es como lo estoy escribiendo y me parece una dinámica divertida.
Para mi más grata vivencia, he experimentado muchas cosas en mi vida, sabores dulces, agrios y en su totalidad, amargos.
Pero sin duda, ninguno se le compara al sabor tan agridulce que te da el amor.
En este libro, encontraran, las contradicciones del amor, tan ilógicas y a la vez tan lógicas que salen de mi pequeña cabeza. Si bien es cierto, hay un pequeño dicho, “del amor al odio hay un paso”, y hoy, por fin comprendí, que esa frase se refiere al constante cambio de bando que haces cuando amas a alguien.
El día de hoy te amo, te agradezco todo, eres el amor de mi vida y la razón de mi existir. Pero para al día de mañana, me meteré a revisar tus seguidores de Instagram y ¡Oh, sorpresa!, 400 personas bikini, bueno…. pues el día de hoy te odiaré, pero no hay nada de qué preocuparse, porque seguramente, mañana, o en unas cuantas horas vuelva a ser una total devota de ti.
En el capítulo de hoy, tendremos la mágica experiencia de leer el primer relato que nos hace ver la realidad de la disparidad. Este relato nos lo mandó un alma en duelo, pues, el amor al que ella se aferró tanto nunca ha cambiado, no por ella, nunca por ella.
Por tanto, el capítulo de hoy se titula “Espero algún día encontrar mi príncipe azul”:
12-06-26
Digo que te amo, tu ausencia me duele, tu partida me arde, mi corazón se apachurra por ti, con esperanza de volver a transformarse a como lo era antes.
Digo que te amo, que fuiste el amor de mi vida, que simplemente lo nuestro “no pudo ser”, pero que al final del día, siempre te amaré.
Digo que veo todo desde una forma positiva, con una claridad madura, que ahora ya no busco reproches, pero al final del día, solamente espero que tú no seas el amor de mi vida.
Rezo todos los días, esperando que llegue alguien que sepa respetarme. Todos los días ruego, porque tú no hayas sido el amor más bonito que pude llegar a tener, pues eso sería una completa decepción.
Sé que habrá alguien que me respetará como tú nunca lo hiciste y pero eso duele más, porque yo siempre quise que solo fueras tú, para todo. No logras comprender que esa fue una de las razones por las que también me fui cariño mío, porque era obvia mi condena de seguir a tu lado. Puesto que, probablemente, ahora no estaría entera para escribir estos versos, estaría rota en mil pedazos, muerta en vida, vagando por una ilusión de amor, que tú jamás me darías. Por eso me fui, aunque eso me condenó a un intenso dolor.
Fuiste tan amable, para abrirme la puerta y que me fuera, cuando me hubiera gustado que te interpusieras en ella. Pero no pasa nada corazón, porqué sé, que todo estará bien. Que algún día llegará alguien mejor. Que algún encontraré a alguien que desde el principio me elija a mí, que siempre me respete, que me cuide y siempre piense en mi bienestar.
Es por eso por lo que te amo y al mismo tiempo te odio, porque esperaba todas las noches en vela, que algo dentro de ti cambiara, que un día despertaras y supieras que era yo, que siempre estuve ante tus ojos nublados. Pero ahora simplemente espero algún día “encontrar a mi príncipe azul”, aunque ese ya no seas tú.
Alma en duelo, espero que así sea, que algún día encuentres un amor sincero, que haya sanado todas sus heridas, que sepa cómo tratar y empatizar con alguien. Espero que algún día, encuentres eso que tanto buscas, incluso, si no hay una luz clara en tu camino.
A veces, las personas no te eligen a ti, porque no están disponibles para hacerlo, porque si ellos mismos no se aman, si ellos mismos no se eligen ¿Cómo podrían elegirte a ti? A veces, nada es personal, aunque sí lo sea y aunque todas las señales apunten a que esa es la respuesta correcta.
Alma en duelo, eres una luz brillante, y asombrosa. Deseo, que te elijas a ti y encuentres a tu príncipe azul.