La distracción del mafioso

Capitulo 21

*Capítulo 21: La Astucia de la Oprimida*

INT. OFICINA DE VALENTINA - DÍA

Valentina mira los planos con furia contenida. Javier. La expulsión de Javier había sido un golpe maestro de Alessandro. Sutil, cruel, y efectivo. Había demostrado que no solo controlaba su entorno, sino también sus posibles aliados.

Los ingenieros de Alessandro, brillantes en sus respectivos campos, son como soldados bien entrenados. Eficientes, técnicos, pero sin la chispa creativa ni la sintonía que ella había encontrado con Mario o con la promesa de Javier. Se sienten como barreras más que como colaboradores.

Ella finge profesionalidad, asintiendo a sus comentarios, pero su mente bulle con estrategias. Alessandro ha jugado sus cartas, ahora es su turno.

Su mirada se detiene en un viejo mapa de la ciudad, en la pared. Un detalle llama su atención: un sector olvidado, una zona industrial abandonada cerca del río. Un terreno difícil, contaminado, con problemas de acceso. Un lugar que nadie querría tocar.

Una idea empieza a germinar en su mente. Una forma de demostrar su valía, de desafiarlo, de tomar un control que él no espera.

INT. OFICINA DE ALESSANDRO - DÍA SIGUIENTE

Valentina solicita una reunión con Alessandro. Entra en su oficina con una carpeta bajo el brazo, una expresión de calma calculada en su rostro. Alessandro levanta la vista, una ceja arqueada, claramente intrigado.
ALESSANDRO > Buenos días, Valentina. ¿A qué debo el honor de tu visita? ¿Ya has asimilado la lección de la obediencia?
VALENTINA > Buenos días, Alessandro. He estado trabajando en una extensión del concepto de la residencia.
Deja la carpeta sobre su escritorio y la abre, revelando un esbozo de un nuevo proyecto, mucho más ambicioso, mucho más arriesgado.
ALESSANDRO > ¿Extensión? El concurso es para una sola residencia.
VALENTINA > Lo sé. Pero he estado pensando más allá. En un proyecto de mayor escala. Un proyecto que no solo demuestre mi visión, sino que también refleje la capacidad de su corporación para la innovación.
Alessandro la mira, interesado a pesar de sí mismo.
VALENTINA > La residencia es un micro-ecosistema. Pero, ¿qué pasa si aplicamos esos principios a una comunidad entera? A un barrio.
Ella desliza un mapa. El mapa del sector olvidado.
VALENTINA > Esta zona. Es un desastre ambiental. Un punto negro en la ciudad. Pero tiene un potencial increíble. Acceso al río, grandes espacios para reurbanizar.
ALESSANDRO > ¿Estás sugiriendo que invirtamos en la recuperación de un basurero industrial, Valentina? Es un suicidio financiero.
VALENTINA > No si se hace bien. Con una visión audaz. Un parque lineal en la ribera del río, viviendas sostenibles asequibles para familias de bajos recursos, espacios verdes, infraestructuras de energía renovable. No solo recuperaría un espacio, crearía una comunidad vibrante. Y una imagen pública para la Corporación Moretti que no tiene precio.
La mira con una intensidad que no puede ocultar.
VALENTINA > Seríamos pioneros. Demostraríamos que se puede construir de forma responsable, socialmente inclusiva y rentable, incluso en los lugares más desafiantes.
Alessandro se reclina en su silla, sus ojos fijos en ella, no en los planos. Él ve el fuego en sus ojos, la audacia en su propuesta. Sabe que esto no es solo un proyecto. Es un desafío. Una forma de reclamar su autonomía, de demostrarle que, aunque la encierre, ella seguirá construyendo.
ALESSANDRO > Es un riesgo enorme, Valentina. Financiero, político...
VALENTINA > ¿Le asustan los riesgos, Alessandro? ¿Al gran magnate que construye imperios? Creí que le gustaban los desafíos.
Alessandro sonríe, una sonrisa lenta y peligrosa. La provocación funciona.
ALESSANDRO > No me asustan los riesgos. Me asusta la mediocridad. Y esto... esto no es mediocre.
Se levanta y se acerca al escritorio, se inclina sobre los planos, su presencia envolviéndola.
ALESSANDRO > Es un proyecto que requeriría una dedicación absoluta. Una inmersión total. No habría tiempo para... distracciones. Ni para escapadas.
VALENTINA > Mi dedicación es total cuando creo en el proyecto. Y creo en este.
ALESSANDRO > ¿Y a cambio?
VALENTINA > A cambio, exijo control total sobre el diseño y la dirección creativa. Y libertad para elegir a mi equipo.
La última frase es un golpe directo. Él había apartado a Javier. Ahora ella le exigía la capacidad de elegir.

Alessandro la mira, una chispa de admiración y un fuego de obsesión en sus ojos. Ella no se ha rendido. Ha elevado el juego.
ALESSANDRO > Eres una mujer muy peligrosa, Valentina.
VALENTINA > Y usted, un hombre que no sabe perder.
Él sonríe, una sonrisa que muestra sus dientes, casi depredadora.
ALESSANDRO > No. No sé perder. Pero sé cuándo admirar a mi oponente. Tu propuesta es audaz. Y audaz es mi lenguaje.
Se acerca a ella, su mano se posa suavemente en su mandíbula, sus pulgares acariciando su piel.
ALESSANDRO > Muy bien, Valentina. Tendrás tu proyecto. Tu equipo. Tu libertad creativa. Pero a cambio, quiero algo.
Su voz es un susurro, cargado de una promesa implícita.
VALENTINA > ¿Qué?
ALESSANDRO > Quiero tu absoluta atención. Quiero que tu pasión, tu tiempo, tu mente... estén completamente dedicadas a esto. A nosotros. A este proyecto que es el reflejo de lo que podemos crear juntos. Y quiero ser la única distracción que tengas.
Sus ojos brillan con una posesividad que la envuelve. Es un trato con el diablo. Él le da la libertad que anhela, pero la encadena a él de una forma aún más profunda, emocional y profesionalmente.
ALESSANDRO > Y una cosa más. Ese nuevo equipo que elijas... trabajarán en un nuevo espacio. Más grande. Más... integrado. Aquí, en el piso ejecutivo. Cerca de mí. Para una colaboración más eficiente.
Valentina siente el golpe. Libertad a cambio de estar más cerca de él, más vigilada que nunca. La jaula dorada, con una extensión más lujosa.
VALENTINA > Acepto.
Su voz es firme, aunque su corazón late desbocado. Ha conseguido su proyecto. Su poder. Pero el precio es alto.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.