La Doble Vida De Noa

Empezar De Nuevo.

—¿No has  podido saber nada de tu primo Alex?

El nombrado negó ante la pregunta de la rubia recién llegada, la mujer hizo ademan a la empleada para que está se acercara.

—Me traes una ensalada de frutas y jugo de naranja recién hecho. —pedia Neta tomando asiento en el comedor.

—Si señorita en un momento.

La empleada de servicio se marchó dejando solos a Alexander y a Neta en el comedor.

—No, llamé a Iliana afortunadamente la esposa de mi primo se ha ido recuperando muy bien de sus heridas, de seguir así muy pronto volverá a caminar; no puedo decir lo mismo de mi primo aún no hay rastro de él es como si se lo hubiera tragado la tierra.

—Ya veo que lastima —respondió la mujer compungida por la respuesta de Alexander—,  Alex lamento está situación, se lo difícil que es estar así, para tí y tu familia y yo de corazón deseo que todo termine bien para Frans. —musitó la rubia tocando el dorso de la mano de su ex cuñado.

—Gracias. —Se limitó Alexander a responder.

Neta tomó la mano del rubio el gesto tomó a Alexander desprevenido, intentó soltarse con sutileza, aún así Neta fue más astuta entrelazando sus dedos en la mano del alemán.

—No debes agradecer,  la familia Von Parker  es muy querida para mi me siento parte de ella, espero no sonar atrevida con mis palabras, es solo que  ya sabes los Humboldt y los Von Parker nos conocemos desde hace mucho y cuando mi hermana Leonora y tú comenzaron a salir yo... Bueno ya tú sabes...

—Si no te preocupes entiendo, bueno en otro momento hablaremos Neta, ya debo irme tengo cosas que hacer y...

—Aguarda Alex antes de que te vayas quería preguntarte algo.

—Esta bien  dime. —Detuvo sus pasos quería salir de ahí esa conversación lo tenía un tanto incómodo.

—Bueno Alex ví  la invitación de la fiesta de aniversario de Nova cuando vinieron a entregarla y...

—No iré Neta no, estoy para ese tipo de eventos en este momento, mi familia está...

—Entiende Alex pero tú estás trabajando directamente con esas personas, no te hace mal distraer tu mente un momento entre tu trabajo y Francisco vas a colapsar. —Decía la rubia en un intento de convencer al hermético rubio.

—No iré Neta. —Refutó Alexander levantándose  del comedor.

—Al menos deberías ir un rato Alex, piénsalo solo como mero acto de presencia en nombre del grupo Parker.

—Esta bien Neta lo pensaré —dijo resignado—, bueno lo pensaré hasta luego tengo cosas que hacer.

Sin agregar más el alemán dejo sola a Neta en el comedor, Lilly llegó con el desayuno de la rubia  cuando estuvo sola en sus labios se dibujó una sonrisa. Tomó una fresa, la comía aún con esa expresión de satisfacción en su rostro.

—Si todo sigue yendo de la misma forma dentro de poco seré la nueva señora Von Parker, Fabio me ayudó mucho la niñera resbalosa casi me lo quita —dijo juntando sus manos jugando con sus dedos—, bueno ya pasó y la tal Noa ya salió de la mansión y de la vida de Alexander, ahora debo buscar un vestido espectacular debo convencer a Alex para ir a esa fiesta, la prensa ya debe empezar a vernos juntos.

Con ese pensamiento siguió tomando su desayuno, Neta lentamente estaba saliendo victoriosa,  sus planes  estaban saliendo  como  ella  lo esperaba.

•••

No quiso que el chófer lo llevara a la oficina, estar tras el volante le tranquilizaba su sueño frustrado era dedicarse al automovilismo pero el destino fue caprichoso y su profesión terminó siendo otra; estaba con  menos esperanza de dar con el paradero de su primo, cada vez era más probable  que esté ya no estuviera vivo.

—Todo es un desastre Frans ¿Dónde demonios estás? —golpeó el volante impotente ante no poder hacer más para dar con su primo y mejor amigo—, idiota no debiste llevarme a otro lugar, tantos clubes y tenías que llevarme a ese maldito caleidoscopio.  —Espetó Alexander apretando la mandíbula, todo iba de mal en peor en corto tiempo que t nua en Nueva York.

Ha pasado un poco más de un mes desde que la vió por última vez, aún recordaba su rostro aquella vez dónde Neta descubrió el tipo de mujer que realmente era Noa.

———

Aún era de noche, no podía creer lo que acababa de hacer, sentía algo que no creyó volver a experimentar al estar con una mujer Noa rompió todas sus barreras no creía era posible volver a sentir esa plenitud y ese hervir en su sangre al estar con alguien más.

—Alex —susurró Noa abriendo sus ojos—, no puedes dormir.

Negó con un movimiento de cabeza y dijo:

—No puedo lamento haberte despertado...

puso un dedo en sus labios callando sus palabras —no te preocupes pero dime ¿Qué es aquello que no te deja dormir? —cuestionó ella con voz tierna y adormilada acariciando el desnudo y tibio  pecho del alemán.

—No es aquello, más bien eres tú quien no me deja dormir — confesaba acariciando su sedoso y lacio cabello—, eres la razón de mi insomnio Noa.

—Yo y por...

Las palabras de Noa murieron en los besos de Alexander quien tomo a la chica por sorpresa, está le tomó un par de segundos reaccionar. Noa se dejaba llevar por los besos acariciando los dorados cabellos de Alexander que pasó de sus labios a su cuello, se acomodó encima de Noa con cuidado.

La morena en cuanto lo tuvo encima de ella aferró sus piernas en las caderas de Alexander sintiendo toda su dureza en su intimidad.

Aquello tomó por sorpresa a Alexander quien se incorporó mirando a la chica a los ojos besó su frente con ternura para luego seguir admirando a la mujer debajo de él.

—Alexander, yo...

—No, no lo digas.

—No lo diré con palabras, pero ya mi cuerpo ha hablado por mi me gustas y mucho solo   que pensé era algo efímero.

Volvió a callar sus labios, entrando lentamente en ella, esa era la segunda vez que la hacía suya en esa última noche en Florencia.

———




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