La elegida del dragón negro

Capitulo 13

El viaje hacia Valtheris comenzó bajo un cielo cubierto de nubes.
Alina avanzaba junto a Nythar mientras Kael los guiaba por un antiguo sendero entre las montañas. El pequeño dragón viajaba sobre el lomo de Nythar, dormido entre sus escamas.
Pero Alina no podía dormir.
Las palabras del rey se repetían en su mente.
"Quiero que mi hija regrese a casa."
—Kael...
—¿Sí?
—¿El rey tiene hijos?
El comandante tardó demasiado en responder.
—No que yo sepa.
Alina sintió un escalofrío.
—Entonces está mintiendo.
Kael la miró.
—Quizá.
—¿Y si no?
Nythar intervino.
—Hay algo que no te han contado.
Alina acarició una de sus escamas.
—¿Qué cosa?
El dragón guardó silencio durante unos segundos.
—Cuando tu madre era joven, fue llevada al palacio. Allí conoció al rey.
Alina abrió los ojos.
—¿Ellos se conocían?
—Mucho más que eso.
Antes de que pudiera preguntar, una flecha cayó frente a ellos.
Kael desenvainó su espada.
—¡Emboscada!
Decenas de soldados aparecieron entre los árboles.
Alina retrocedió.
—¿Son soldados del rey?
Kael observó sus armaduras.
—Sí.
—¡Pero dijiste que nadie sabía que veníamos!
Kael no respondió.
Los soldados comenzaron a rodearlos.
Entonces una voz se escuchó desde el bosque.
—Alina.
Era Malek.
El hombre salió lentamente de entre los árboles.
—No tienes por qué seguir huyendo.
Alina levantó la barbilla.
—¿Dónde está mi madre?
—En el castillo.
—¡Llévame con ella!
Malek sonrió.
—Eso puedo hacerlo.
Nythar mostró los colmillos.
—No confíes en él.
Malek ignoró al dragón.
—Pero antes debes conocer la verdad.
Alina apretó los puños.
—¿Qué verdad?
Malek señaló el medallón que llevaba alrededor del cuello.
—Tu madre no era simplemente una Guardiana.
Se acercó un paso.
—Era una princesa.
Alina sintió que el mundo se detenía.
—¿Una princesa?
Malek asintió.
—La última heredera de la sangre real.
Kael palideció.
—Eso es imposible.
—No —respondió Malek—. Lo imposible es que hayas creído durante tantos años que eras una simple campesina.
Alina recordó el mensaje de su madre.
"No confíes en nadie que lleve la corona."
Miró hacia el castillo que se veía a lo lejos.
—Entonces... ¿quién es mi padre?
Malek sonrió.
—El rey.
El silencio cayó sobre el bosque.
Alina sintió que sus piernas dejaban de responder.
El rey no quería que ella regresara.
Quería que regresara su hija.
Y ahora comprendía por qué.
El trono de Valtheris le pertenecía por sangre.
Pero antes de que pudiera asimilarlo, Nythar levantó la cabeza.
—¡Alina, detrás de ti!
Un soldado se abalanzó sobre ella.
Kael lo derribó con su espada.
—¡Tenemos que irnos!
Nythar extendió las alas.
Alina subió rápidamente a su lomo.
Mientras se elevaban hacia el cielo, miró una última vez a Malek.
Él no intentó detenerlos.
Solo sonrió.
—Ve a conocer a tu padre, princesa.
Y bajo ellos, los soldados comenzaron a arrodillarse.
No ante el rey.
Ante la heredera perdida de Valtheris.




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