La Elegida: Secretos de una Vida Oculta

Capítulo 11: CLEO

Primer día de clases

Campus Legend Master

Despierto con un fuerte dolor en el pecho y con la cabeza matándome. Durante la noche, un sueño estuvo torturándome.

En este sueño había una loba, su pelaje, de tonos tierra y sombras profundas, caían sobre su cuerpo como un manto tejido por el viento y las raíces del bosque. El pequeño animal se encontraba en peligro, la rodeaban unas criaturas extrañas; algo que parecían lobos, pero no eran exactamente eso, sus caras estaban deformes, sus ojos sin color.

Tan negro, oscuros como las frías noches de luna nueva, sus cuerpos cubiertos de pelaje, incorporados en dos patas, ligeramente encorvados, y enormes.

La pequeña loba se hacia pequeña en el centro de aquella jauría, con un terror marcado en sus pequeños ojos dorados; en las bestias una insaciable hambre estaba dibujada en sus rostros, babeaban al ver a la loba frente a ellos.

Cuando parecía que se le lanzarían en cima para devorarla, de la oscuridad resurgió un enorme lobo negro, sus ojos eran intensamente dorados, y las bestias que rodeaban a la pequeña loba se retrajeron ante la presencia de aquel lobo.

Al ver aquella escena, una opresión en el pecho me dejo sin poder respirar, y parece ser que aquella alimañas también sintieron la misma presión, retaje la cabeza y la incline ligeramente pero sin dejar de ver a la pequeña loba.

El lobo negro se acerco lentamente hacia donde estaba la pequeña loba marrón, y como si supiera que estaba ahí, me miro directamente con sus dorados ojos asesinos captando toda mi atención, abrió sus fauces y le arranco la cabeza aquella loba.

Al ver aquella atrocidad, pude sentir mi corazón quebrarse; no termino ahí, después de decapitarla, le dio de comer a las bestias con lo que quedo de ella.

Eso se repitió una y otra vez, durante toda la noche. Hice lo que pude por despertar de aquella pesadilla, pero estaba atrapada en ella.

El aspecto de aquellas bestias me parecía tan familiar como si lo que estuviera viendo lo hubiese visto en alguna parte. «Híbridos: mitad lobos, mitad humanos» recordé. Claro es lo que leí en los diarios, son ellos, pero, ¿el lobo negro y la loba marrón que significarán, o quiénes serán?

Cuando despuntaba el alba, por fin fui capaz de abrir los ojos y salir de aquella pesadilla. Y entonces ese dolor en el pecho no se quitó, me hacía sentir intranquila, muy apesumbrada, me levanté y salí a correr por que necesitaba quitarme esta sensación del cuerpo.

No fue de gran ayuda hacerlo, pero al menos me quite el agotamiento de haber permanecido despierta toda la noche, una hora o dos tal vez, regrese a casa y me metí a la ducha. Estaba empezando mi último… literalmente mi último año de universidad, y las cosas ya habían cambiado completamente.

No hay que atreverse hablar antes de tiempo, por que las cosas te pueden golpear justo en la cara.

Al salir de la ducha, me cambie para ir a la universidad. Opte por unos jeans, camiseta blanca, mi chaqueta negra de cuero y botas; dejo mi cabello suelto, pero antes de salir lo sujeto en una coleta para recogerlo antes de ponerme el casco de la motocicleta.

Mi madre insistía en que usara una de las camionetas para que Paul me llevara a la escuela y a la empresa; más sin embargo, no lograron convencerme. Conducir mi motocicleta también era como una terapia para mí, y la sensación que me en el cuerpo después de esa pesadilla, seguía sintiéndome intranquila; necesitaba conducir, despejar mi mente y concentrarme en lo que me esperaba.

Salgo de la mansión, desciendo por las escaleras de la entrada principal y mis ojos ven a la belleza color ónix que esta estacionada en la acera; una CBR 600 RR, con un motor de cuatro cilindros, chasis ágil; una bestia en toda su plenitud. Correr sobre ella es de mis cosas favoritas, sobre todo por que es la primera moto que me regalo mi madre.

Pensándolo bien, ahora he descubierto que hay otra cosa que me encanta hacer, y es correr sobre mis cuatro patas.

La monto y enciendo el motor que ruge debajo de mí, ocasionando que los bellos de mi cuerpo se ericen al escuchar el sonido que produce aquel potente motor, y confirmo que es de mis cosas favoritas y no dejara de serlo asi pueda transformarme en un bestia de cuatro patas.

Conduzco de camino hasta la universidad. El trayecto no es tranquilo, veo a la guardia de la ciudad que va y vienen en las patrullas. Recientemente una noticia tiene a la ciudad inquita y alerta, también incluye a mi madre; ahora dice que revelar todo este secreto sucedió en el momento oportuno.

Los cuerpos que han encontrado en el bosque son una señal de que la amenaza está cada vez mas cerca, y sabe que la salvación ha llegado a este mundo; lo que supone que esa salvación soy yo, según los diarios de mi padre.

Minutos después de haber partido de la mansión, veo el campus, hago cuanto puedo por disipar los pensamientos que me abruman. Busco un lugar para estacionarme, aun lado un BMW negro se estaciona a mi lado, le restó importancia, porque se perfectamente a quien pertenece y es la persona a la que menos quiero ver en este momento.

Me quito el casco y mi cabello negro cae sobre mi espalda en una cascada lisa. Un escalofrió recorre ni espina dorsal al sentir como me observan.




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