Al palacio llegaron Winter y Akira de la mano del rey cuando ambos tenían 9 años, Liam visitaba ese mismo día el palacio, estaba realmente curioso por conocerlos, pero su padre no se lo permitió.
—No sé porque tanto interés en conocer a dos huérfanos sin chiste, el padre de la mocosa esa murió en la madrugada y su madre acaba de morir, se quedó sin padres el mismo día, es una verdadera estupidez, escuche que su madre se suicidó y eso sí que es una deshonra, el mocoso, seguramente será un guardia o algo así, la otra se volverá sirvienta, aunque he de reconocer que…. es idéntica a su madre, seguramente que causará muchos problemas al crecer, será igual de hermosa que su madre y eso hará que muchos caigan —dijo Henry mirando fijamente por la ventana del despacho del rey.
—Padre… me gustaría conocerlos, se ven muy asustados y madre dice que siempre debemos de cuidar de los más pequeños, entonces creo que yo podrí…
Henry dio un golpe en el escritorio, estoy hizo que Liam diera un salto del miedo.
—Ya te he dicho muchas veces que eso que te dice tú madre son estupideces, por algo está postrada en cama, porque la muy estúpida intento ayudar sirvientes durante ese maldito incendio y por eso quedó ahí como un mueble más.
—Pero padre… ella dice que las buenas acciones abren más puertas y que para ser reyes debemos seguir nuestro corazón, tal vez está en cama, pero ella es realmente buena y yo quiero ser como ella cuando crezca.
—¿Qué acabas de decir? —le da un puñetazo en la cara —tú debes ser como yo, ¡MIRA TODO LO QUE HE LOGRADO!, tú madre no hace más que empeorar día a día, de verdad, ¿quieres ser como ella?, que solo está esperando la muerte.
Liam se levantó del suelo con la nariz sangrante, intento llorar, pero recordó que cada vez que una lágrima brotaba de sus ojos, su padre enfurecía y lo castigaba de la peor forma.
—Lo siento padre, tienes razón, yo seré el próximo rey de este reino —respondió Liam con firmeza.
Henry sonrió y lo abrazó fuertemente.
Días más tarde…
Liam siempre que visitaba el palacio central, miraba a Winter de lejos, mientras ella hacia los quehaceres diarios, él estaba muy interesado en conocerla, aunque su padre se lo prohibía, así que se escabullía cuando su padre estaba ocupado, Winter nunca notaba nada, pues su mente se mantenía ocupada pensando en Akira y en sus padres.
Un día… mientras Liam observaba en silencio a Winter, su padre se aproximó a él y lo jaloneo, lo llevo a rastras devuelta a su castillo.
—¿Qué te dije sobre acércateles?, entiende, tú serás un rey y juntarte con esa huérfana no te traerá nada bueno, a cada rato la castigan porque es una inútil en la cocina —dijo Henry hirviendo por la ira.
Liam agachaba la cabeza y no decía nada.
—Esposo, por favor, déjalo… no está haciendo nada malo, solo quiere tener amigos, así que, por favor… te lo imploró… deja…
Henry le metió una cachetada y la tumbó.
—¡Cállate ya!, tú solo eres un mueble aquí, mírate, ya ni puedes ponerte de pie… en qué momento se me ocurrió casarme con alguien tan débil y tonta como tú. No sirves para nada, estas defectuosa, gracias a tus decisiones estúpidas ya nunca pudiste darme otro hijo.
—Padre por favor, ya no le pegues, la lastimas —entre lágrimas —pégame a mí, desquítate conmigo.
Cacheteo a Liam y lo tiró al suelo, para después patearlo, mientras su esposa pedía clemencia para su hijo, Henry no escuchaba, y lo golpeó hasta que se cansó.
Una vez que Henry se fue, su madre se arrastró hasta él, para revisarle las heridas, lo abrazó fuertemente y le pidió perdón por todo.
Henry iba a salir por un rato, así que Liam aprovecho para llorar todo lo que estuvo reprimiendo, corrió fuera del castillo y encontró un rincón donde comenzó a llorar sin parar.
—Oye… ¿estás bien? —dijo una voz dulce.
Liam levantó la cabeza y se sorprendió al ver el rostro de aquella niña que le habían prohibido ver. Entonces se levantó de golpe y se limpió las lágrimas.
—Lo siento, te asusté, ¿verdad? —dijo Winter viendo fijamente sus moretones.
—No… los hombres nunca debemos temer, ¿qué haces aquí?, tú eres una sirvienta del castillo principal ¿no?
—Así es, el rey vino a visitar a la señora Lluvia y quiso que viniéramos con él, dice que es importante conocer los castillos de los demás clanes… por cierto, usted se parece mucho a ella ¿por qué? —preguntó Winter.
—Bueno, eso es porque yo soy su hijo.
—Lo siento señor —se ardilla —me disculpo, por favor no me castigue por mi falta de respeto.
Liam soltó una fuerte carcajada —Tranquila, no haré eso, levántate por favor, además estás haciendo mal la reverencia, solo debes inclinarte hasta la mitad del cuerpo, no arrodillarte como si me estuvieras pidiendo matrimonio.
Winter se levantó avergonzada, mientras Liam seguía riéndose. Ella sacó un pequeño pañuelo azul y comenzó a quitarle los rastros de sangre del rostro, en ese momento el corazón de Liam latió muy deprisa, no entendía muy bien que era lo que sentía, pero, aun así, sentía que era algo cálido.
—Tal como lo dijo mi padre, eres bastante linda, tus ojos son muy bonitos.
—Se lo agradezco señor, pero no me encanta que me recuerden que soy bonita, yo herede la belleza de mi madre y eso aún me duele, a pesar de que ya pasaron días de aquello, aún…me duele, sé que ella no lo hizo con mala intención, amo tanto a mi papá que tal vez eso la destrozó, yo no la culpo; se que ella siempre me cuidara desde donde este y que jamás estaré sola.
—No me digas señor, solo te llevo dos años, dime Liam, no importa nuestras posiciones, seamos amigos, eres muy valiente y fuerte, realmente te admiro, si a mí me dejara mi mamá probablemente nunca dejaría de llorar —dijo Liam poniendo su mano sobre la cabeza de Winter.
—Está bien… seamos amigos Liam.
—Al fin te encuentro, el rey y yo estábamos muy preocupados por ti —ve a Liam —lo siento señor, la vigilare mejor la próxima vez, me disculpo —toma de la mano a Winter —vámonos ya.
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Editado: 10.01.2026