La Espada Del PrÍncipe

Capítulo 11. El combate final

Las dos semanas terminaron y al fin era momento de regresar al castillo.

Los cuatro se despidieron; se sentían un poco tristes de abandonarlos después de estar dos semanas ahí, pero ya era momento de volver. Hikari les dio más obsequios y los llevó hasta el jet privado, pues solo así regresarían en poco tiempo y sin tantos peligros.

La noche se hizo presente… entonces Zed comenzó a sentir sueño, por lo cual, ambos le dijeron que descansara, que lo despertarían cuando llegaran al castillo. Winter comenzó a acariciarle el cabello mientras estaba dormido y esto levantó sospechas en Akira.

—Es curioso que hagas eso, hace años que a mí no me tratas así, no me digas que… ¿ya te enamoraste?

—Para nada, solo que me da algo de tristeza, se esfuerza tanto por conseguir algo que no es su sueño, seguramente hubiera querido seguir con su vida normal — viéndolo fijamente —el rey es algo injusto al obligarlo a hacer algo que él no quería.

—Quita esa mirada triste, tal vez al principio no era su sueño, pero ahora puede que sí lo sé, se esfuerza tanto por ser el rey… solo espero que cuando lleguemos a casa las cosas estén mejorando.

—Espero lo mismo… realmente estoy preocupada, no tenemos ni idea de quién es este enemigo nuevo o viejo, no sabemos nada, y estando en el castillo su vida corre mucho peligro, la mía igual, pero por lo menos yo tengo entrenamiento especializado, por más vueltas que le dé no sé qué pueda querer esa persona conmigo.

—Yo tampoco entiendo por qué se empeña en querer parecerse a tú madre, una mujer sale de la nada y te habla como si fuera ella, y luego una carta escrita con la misma letra, ahora que sabemos que trata de jugar con tu mente y desestabilizarte, lo único en lo que puedo pensar es que posiblemente esté planeando su golpe final.

—Pienso lo mismo… tal vez quiere que yo esté completamente distraída y atacar, viéndolo a él me doy cuenta de que no me conoce en lo más mínimo, y que posiblemente cuando esa persona de su golpe final… salga mi verdadero yo, y estoy completamente segura de que saldrá corriendo cuando se dé cuenta de quién soy… eso realmente me va a romper el corazón, pero supongo que en algún momento tiene que saber lo que soy.

—No digas eso, probablemente si asuste un poco, pero hasta ahí, hablarán las cosas y estarán bien, porque si tanto te quiere como lo ha dicho no tendría por qué despreciarte.

—Sinceramente solo tengo miedo, cuando él vea mi verdadero rostro, seguramente saldrá horrorizado, me odiara y olvidara todo lo bonito que me ha dicho, probablemente… por eso no dejo que mi corazón ame a nadie más que a ti, porque muy en el fondo sé que no voy a ser aceptada.

Winter abraza a Akira y este le da un beso en la frente y le susurra el oído —No tienes nada de qué preocuparte, pase lo que pase yo siempre estaré a tu lado, no importa si todo el mundo te odia o te aleja de sus vidas, tú siempre podrás contar conmigo, eres mi pequeña hermanita… la luz que me guía y esa misma luz que me saca de la oscuridad, te amo para toda la vida.

Al llegar al castillo, su padre y su abuelo los recibieron con los brazos abiertos, rápidamente Alaric abrazo fuertemente a su hijo, lo besó y lo felicito, le hizo saber cuán orgulloso estaba de él y cuán feliz le hacía saber que su hijo podría lograr grandes cosas. Zed por supuesto que también lo abrazo con mucho cariño, amor y le agradeció por estar ahí para recibirlo.

Todo parecía estar tranquilo y de lo más normal, pero el rey una vez que habló con Zed, se llevó a Winter y a Akira con él. Estaba demasiado desesperado, entonces los llevó a su despacho se encerró con llave y comenzó a hablar con ellos.

—Después de que ustedes se fueran seguimos recibiendo cartas amenazantes y no solo eso, fui a visitar uno de los pueblos del reino y una mujer que se parecía a tú madre se acercó a mí y aunque no dijo ni una sola palabra… simplemente quería que la siguiera, inmediatamente supe que no era tu madre, pero la seguí y me alejo de todos los guardias y me entregó una carta, esa carta dice; que en el momento que comience la última ronda atacará el castillo, entonces ya hice un plan y reforcé completamente la seguridad, y dentro de una semana estaremos llevando a cabo la última ronda, vendrán reyes de otros países, príncipes y princesas, y cada uno vendrá con sus guardias así que no debe de haber mayor impedimento para terminar esto.

—Su alteza, yo sigo pensando que no es buena idea, deberíamos proteger a los príncipes y esperar hasta terminar con este enemigo.

—Te he dicho muchas veces que odio que cuestiones mis órdenes Winter, además un país vecino estará presentándonos a sus guardias, así que no habrá nada que temer tendremos un gran ejército y nada malo pasará, solo debemos continuar con los preparativos y por favor prepara muy bien a Zed, porque esta última ronda será bastante desgastante para todos, ustedes dos serán parte de esta última ronda, un día antes los tres príncipes estarán presentes en este mismo despacho dónde cada uno sacará un turno y un rival, es decir que ustedes dos se enfrentarán a dos príncipes o una princesa en ‘‘el bosque de los susurros” y traeré a otra persona especializada para que se enfrente al último.

—Su alteza… si me permite, yo considero que todos somos muy fuertes por enfrentarnos a ellos, llevan un gran entrenamiento, pero nosotros somos mucho más fuertes.

—Muy buena observación Akira, pero no hay nada de qué preocuparse, ustedes se acoplarán a ellos; pelearán al mismo nivel y así no habrá problema.

—Su alteza, yo creo que deberíamos esperar y…

La mirada del rey se volvió afilada, sus ojos se fijaron en Winter como si ella fuera el error que debía corregir.

—Mi niña linda, tú sabes cuándo te quiero, pero a veces esa linda boca tuya me hace desesperar, no lo tomes a mal, —acercándose a ella —pero a veces deberías mantenerla cerrada, entiendo tu preocupación por todos, aun así… debes entender que a veces hay que hacer sacrificios para lograr un bien mayor.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.