La Espada Del PrÍncipe

Capítulo 17. La marioneta de Henry

En el castillo del clan del León…

—A pesar de que la selección ya terminó, sigo enojado contigo porque no eres más que un inútil inservible, y siento demasiado asco por la última noticia, ¿cómo puede una princesa estar saliendo con un plebeyo sin nada?, y aún peor; huérfano.

—Lo sé padre, pero la princesa tiene derecho a ser feliz, y si ella es feliz con ese gato pues que lo sea, a fin de cuentas, no es más que una mujer torpe y estúpida, sobre lo otro… lamento mucho haberte decepcionado, pero te prometo que es la última vez que lo hago, te prometo que pensare en un plan para deshacerme de Zed y así poder ocupar el trono.

La furia de Henry se encendió y sin previo aviso tomó a su hijo por el cuello y le dijo —¿Es que de verdad no aprendes?, en cuanto ese idiota llego aquí quisiste deshacerte de él e hiciste un gran escándalo, el rey me dio una gran paliza por tu culpa, deja de pensar estupideces, si tantas ganas tienes de matarlo pues entonces hazlo sin dejar huella —tirándolo al suelo —¿por qué tuve un hijo tan estúpido como tú?

Henry se fue y Lili entró rápidamente.

—Mi señor, ¿se encuentra bien?, su padre no debería tratarlo de esa manera, me duele mucho verlo así, su cuerpo se llena cada vez más de moretones, tal vez deberíamos decirle algo al rey y así podríamos librarnos de su padre para siempre.

—Déjalo ser, sabes perfectamente que aunque le digamos algo no haría nada.

—Sí ya lo sé, aunque si le soy sincera, me parece increíble la idea de la princesa Camile, el hecho de que ella esté saliendo con un plebeyo me hace muy feliz, porque eso significa que tal vez en un futuro usted y yo podamos salir en público, ¿no cree que sería increíble?

—Claro que lo sería, sería la envidia de todo el mundo porque tendría la novia más bonita de todas, pero, aunque eso se extendiera… recuerda que en nuestro Castillo las cosas se hacen muy diferentes, por ahora no hay que hacernos ilusiones, pero en un futuro te prometo que estaremos siempre juntos a plena luz del día donde todos puedan ver los enamorados que estamos.

Y dicho esto ambos se fueron a la enfermería para que le curaran las heridas a Liam.

—¿Y ahora que le hizo su padre? —pregunto el doctor sabiendo la respuesta.

—No es nada, pero ya sabes que Lili por todo se asusta, así que dame algo para el dolor.

El doctor asintió, luego fue a buscar un medicamento para que se lo tomase, después de esto ambos se fueron a visitar el castillo central para confirmar los rumores sobre la relación de Camile y Akira.

—Sean bienvenidos al castillo central, por favor síganme para llevarlos a su lugar, los demás ya los esperan —dijo Sian.

Al llegar vieron a Akira y a Winter junto a Camile, mientras Zed permanecía sentado con los ojos cerrados.

—Entonces es cierto, la princesita tonta al fin encontró a su gato ideal.

—Su alteza, pero no es la única, usted también trajo a su gata consigo, o es que, ¿Lili ya dejó de serlo y se convirtió en la señora de su castillo? —dijo Winter con una mirada retadora hacia Liam.

Akira se puso frente a Winter y Camile —Tus insultos son cada vez más baratos, a mí que me importa lo que tú o medio mundo piense, si me dices gato o perro no me interesa, yo sí soy feliz y puedo gritar a los cuatro vientos que tengo a una gran mujer a mi lado y no detrás de mí como tú.

—Ya dejen de pelear, su reunión es para que convivan los tres, no para que se peleen —viendo a Winter y Akira —ustedes dos conozcan su lugar y dejen de pelear, el rey se enojara aún más si se da cuenta de esto —menciono Sian.

Los tres príncipes tomaron asiento, mientras que Lili y los demás se ponían alrededor de la mesa.

—Bueno, yo solo quería felicitarte Camile, hiciste que media nobleza se enredara con los pobretones, entonces te aplaudiré a dos manos por manchar nuestra sangre real con tus idioteces.

Akira quiso golpearlo al instante, pero Winter lo detuvo, entonces un guardia llegó para decirle a Sian que lo necesitaban en el despacho del rey.

—Les encargo el cuidado de los príncipes, por favor no se metan en problemas —les advirtió Sian.

Al quedarse sin Sian…

—Dime algo Zed, ¿es cierto que tú y Winter intentaron salir en secreto?, pero luego la dejaste porque viste que es una completa psicópata que disfruta matar personas.

Esto encendía más la furia de Akira, pero Winter lo contenía.

—Eso a ti que te importa, —viendo a Winter —lo único que puedo decir es que yo tuve la culpa por ser un cobarde, ella solo nos protegió, yo no supe cómo actuar y terminé rompiendo lo que más quería.

Esto movía un poco el corazón de Winter, pero se decía así misma: “Da igual cuantas veces se disculpe, no volveré a creer en sus palabras”.

—Que romántico, de seguro que con esas palabras baratas vuelve a caer, porque para nadie es un secreto que ella es la más estúpida de las mujeres, adem…

Un golpe impacto contra su mejilla izquierda, —Si vuelves a hablar así de ella te arrancaré la lengua, ¿entendiste? —dijo Zed sin ocultar su rabia.

Todos los demás se quedaron fríos ante tal comportamiento, Winter por su parte quería sonreír y reírse de la situación, pero se contuvo para que no hubiera un malentendido, entonces Lili rápidamente le reviso el golpe.

—¿Mi señor se encuentra bien?, —levantando la mirada hacia Zed —¡ES UN MALDITO SALVAJE!, ¿cómo puedes golpear a una persona que ni te está insultando? Bien dicen que lo idiota se pega, así que yo le recomiendo que se aleje de esa mujer, temo que lo vuelva igual de psicópata que ella.

Esto hizo molestar aún más a Akira y Winter, entonces ella camino hasta ellos para decirles —Ustedes dos son tal para cual, la misma basura, solo que criados en diferentes ambientes, te diré algo Lili; este hombre no te conviene en lo más mínimo, ¿sabes que hizo en cuanto se dio a conocer la relación de la princesa?

Lili negó con la cabeza.




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