Unos meses después…
—No es posible que aún no los encontremos.
—Tal vez ya están muertos los dos y por eso no los encontramos, deberíamos decirle al rey que…
—Cállate de una vez —apretando su cuello fuertemente —si vuelves a decir que están muertos, tu serás el primero en ir con ellos.
—Akira tranquilo, últimamente estás más irritable de lo normal y Memo, deja de decir esas tonterías.
—Solo lo dije por que podría ser una realidad.
—Ya cállate, tomemos todos un descanso, Akira por favor come algo y descansa, nos reuniremos más tarde.
—Hola chicos.
—Hola princesa Camile, espero que se encuentre bien, supongo que viene a ver a Akira, por lo cual le aconsejo que sea muy paciente con él, está más irritable que nunca, si le hace la más mínima grosería dígamelo y vendré a ponerlo en su lugar.
—Gracias, lo tomare en cuenta.
Akira vio a Camile y corrió hacia ella, una vez que la abrazó comenzó a llorar.
—No puedo encontrarla y no tengo la menor idea de donde pueda estar, la extraño muchísimo y solo quiero abrazarla… soy un imbécil, si hubiera ido con ella podría protegerla, ¿por qué no le creí en ese momento?
—Tranquilo mi vida, yo sé que la vamos a encontrar… sé mejor que nadie que ambos están bien, son muy fuertes y ambos se quieren mucho, por eso mismo, se protegerán y se cuidarán.
—Gracias por el consuelo, pero ya no tengo idea de donde buscar, además… el rey solo me está presionando, pero por más que lo intento no la encuentro, lo único que sé es que siguen en este país, porque todas las salidas del reino están bien vigiladas.
—Deberías descansar hoy, pero primero deberías comer —dándole una lonchera —toma yo misma prepare todo.
—Gracias, pero no tengo hambre.
—Llevas días sin comer, si no comes esto llorare hasta que lo hagas y bueno… si te apuras y comes todo, iremos al pueblo a buscar pistas, porque piénsalo… el reino no sabe nada de esto, por lo tanto, ambos pueden ir al pueblo sin preocuparse de ser vistos, ya que los guardias solo están buscando en lugares recónditos.
—Eres una genio, me apurare entonces.
Luego de un rato, ambos fueron al pueblo y lo recorrieron de orilla a orilla pero no tuvieron suerte, hasta que Akira vio un museo que le produjo una nostalgia y entraron en él, cuando vieron los uniformes antiguos de los guardias, vino a la mente de Akira una idea.
—Claro, eso es, ya se dónde pueden estar.
—¿De qué hablas?
—El padre no biológico de Zed es quien los está protegiendo, Winter me habló miles de veces de él.
—Eso es increíble, ahora podemos reunirnos con ellos.
—Bueno, tendré que investigar más, porque nunca lo conocí, no se quién es, ni en que lugar estén, pues Winter nunca me dijo donde se encuentra la casa que le regalo.
—Lo importante es que ahora tenemos una pista, solo habrá que investigar más.
—Gracias linda, gracias a ti pude recordar eso, te amo tanto, pero tanto que no puedes ni imaginarlo, te juro que después de que todo esto pase nos casaremos y te daré la boda de tus sueños.
Camile lo beso repetidas veces y le agradeció por tanto amor.
En el despacho del rey…
—Padre, creo que es un poco precipitado poner a un heredero interino, es decir, no creo que sea buena idea nombrar a Liam príncipe heredero.
—El consejo me lo está exigiendo y sabes que debemos tenerlos contentos, porque a la menor provocación podrían revocarme de mi cargo, además él fue el que quedó en segundo lugar y mi salud no es muy buena en estos momentos.
—Ya lo sé, pero darle ese poder será un problema, porque cuando encontremos a Zed…
—Para cuando lo encontremos, Liam ya no será un problema.
—No entiendo a qué te refieres, pero sigo pensando que no deberíamos hacer esto.
—Creo que solo debemos preocuparnos por Zed, además solo es un nombramiento, no es como que me vaya a morir mañana y él se convierta en rey, la decisión ya está tomada y no se puede hacer nada.
—Altezas, me aseguraré de tener toda la ceremonia para mañana, entre más rápido sea, el consejo estará feliz.
—Gracias Sian, tan eficiente como siempre.
La mañana llegó y todos se alistaban para ir al castillo central.
—Que feliz estoy de que al fin puedas ser el rey, tantos momentos pensando en cómo deshacernos del príncipe y la tonta se encargó de llevárselo, todo está saliendo a la perfección, asegúrate de sonreír todo el rato para que seas del agrado del consejo y así poder obtener un buen puesto si es que el imbécil vuelve.
—Si padre.
Liam intentaba ocultar su sentir de su padre, pues la idea de recibir ese título no le importaba mucho, aunque le alegraba un poco ver a Lili, pues aún pensaba que ella seguía en el castillo.
Todos se reunieron en el salón principal del castillo.
—Felicidades Henry, tu hijo ahora ha obtenido el título de príncipe heredero, bueno… eso hasta que aparezca el príncipe.
—Si señor presidente, estoy convencido que el príncipe Zed volverá en cualquier momento y mientras eso pasa… mi hijo se hará cargo del reino, créame que están dejando al reino en muy buenas manos.
—Eso esperamos, pero no se hagan muchas ilusiones, porque un segundo lugar siempre será un segundo lugar, además… tu hijo no tiene madera para ser rey, incluso puedo ver lo tonto que es, como presidente puedo decirte que jamás dejaríamos el reino en sus manos, por lo tanto, seguiremos buscando al príncipe Zed.
—Lo sé muy bien, yo también quiero formar parte de la búsqueda, entre más ayuda es mejor, estoy muy seguro que pronto lo encontraremos.
—Deja tu falsa preocupación a un lado, todos en el consejo sabemos lo ambicioso que eres y que tu hijo es tu marioneta.
El presidente del consejo se fue y Henry se acercó a Liam.
—Cómo odio a ese maldito presidente, se cree un santo que todo lo sabe.
—No le prestes atención padre, me siento algo mareado iré a tomar un poco de aire fresco.
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Editado: 06.06.2026