La Estrada Y El Fantasma De Maglina

CAPITULO 35. LA MEJOR CONEXIÓN

Almirante había llegado la aula usada como taller mecánico. Encontró una pinza de punta curva.

Almirante: al fin.

Por una ventana identifico que los disparos habían disminuido, y que cientos de policías entraban por la puerta principal de la Estrada.

Almirante: shaaa vienen por mí.

Debo de subir más rápido.

Por otro lado, del edificio Octavio llego hasta la oficina de Gordo, se había cerrado la puerta con seguro.

Octavio: ¡no podrás esconderte más! Rápido forjen la cerradura.

<: x >

Bonitofi, Maglina, Celaya y Marina llegaron al área de calderas.

Estaba muy oscuro, Bonitofi uso la lampara de Piolín para iluminar el camino.

Maglina caminaba cabizbaja.

Celaya: nunca imagine que regresaría a este lugar nuevamente.

Bonitofi: si no mal recuerdo, cuando era sirvienta, el área de las calderas era el piso más inferior de la Estrada, había una puerta en el suelo de una caldera, cuando Cirujano desmembraba un cuerpo nos hacía bajar hasta aquí para tirar los cuerpos, esto con el objetivo de que no desprendiera mal olor.

Marina: hay un cráneo aquí (Marina apuntaba a un grupo de huesos)

Celaya: son muchos de los cadáveres que aquí se tiraron, este lugar es macabro.

Llegaron hasta el centro de la habitación, a los lados había muchos tubos de metal, varias calderas ya oxidadas y conexiones eléctricas fundidas.

Ahí está, paso Duna corriendo, se justo atrás de una gran caldera.

Las chicas las siguieron, atrás de la caldera estaba en el suelo la puerta de madera, era la misma puerta de madera que Bonitofi había visto anteriormente, esa misma puerta que la asusto, pues recordó que algo intentaba salir de ahí, algo intento romperla desde adentro.

Duna: ya no hay por donde escapar, yo estaré ahí adentro Bonitofi, quieres detenerme sígueme aquí adentro, yo te espero.

Duna retiro el candado de la puerta, abrió, se mostró que la puerta daba hacia unas escaleras en caracol.

Duna entro, cerró la puerta desde adentro, desapareciendo de su mirada

Celaya: nunca he estado ahí antes. Posiblemente esto sea alguna habitación secreta, alguna especie de bunker de cuando este lugar era un campo militar.

Marina: podría ser la habitación de este brujo.

Bonitofi: esto da miedo, pero tenemos que ingresar.

Celaya: no será una trampa.

Bonitofi: ¡Celaya! he vivido en una trampa desde que ingrese a este lugar, las circunstancias nunca van a cambiar a menos que atrapemos a ese brujo, con esto:

Levanto arriba la lampara de Piolín.

Celaya: Bonitofi ¡eso es un juguete!

Bonitofi: aun no sé cómo funciona, Phantom me dijo que esto usemos esto para detenerla.

Celaya: ¿Qué paso con Phantom?

Bonitofi pronuncio un rostro apagado, dando suficiente información.

Marina: auwww, pobre de él.

Celaya tomo la lampara de piolín, no entendía como ese juguete detendría al brujo.

Marina: quizás Maglina sepa.

Las tres se giraron hacia atrás

En la parte de atrás a 5 metros de distancia se encontraba Maglina observándolas, su mirada estaba puesta hacia abajo.

Bonitofi: Maglina ¿Qué sucede?

Maglina no quitaba la mirada del suelo, tenía ambas manos juntas y los hombros caídos, su expresión era triste.

Maglina: recuerdas lo de saber la verdad, lo que nos dijo el Duna arriba en el salón de la piscina.

Maglina caminaba hacia ellas.

Maglina: no lo entendía, hasta que lo último mencionado fue un destornillador en mi cabeza, como algo que llegara a mi encéfalo lleno de ectoplasma, y de ahí las cosas se aclararan y sin embargo los sentimiento también se pusieran a flor, las ideas, y muchas de ellas que queremos olvidar.

Maglina llego hacia ellas, su rostro era perfectamente iluminado por la lampara de piolín.

Marina: ¿porque dices esto fantasmita?

Maglina: Bonitofi quería decirte que ya recordé quien fue mi asesino, jejeje el trato de decirte como salir de Estrada nunca se cumplió, a decir verdad, yo tampoco sabía cómo salir.

Bonitofi: Maglina, que dices, dinos, dinos quien te asesino, seguramente fue Duna, acaso uno de sus sicarios, Gordo será…

Maglina giraba su cara para los lados

Se acerco hacia la puerta, y en forma intangible empezó a descender.

Maglina: la respuesta está aquí abajo Bonitofi, te espero….

< : ( >

Las chicas se posaron a los extremos de la puerta.

Marina: que hay ahí, puede que cientos o miles de cadáveres

Celaya: ¿Por qué Maglina bajo sola? Y además porque el brujo esta tan centrando que tú también bajes Bonitofi, es más porque se enfocó a que lo siguieras hasta aquí, sigo pensando que esto es una trampa estructurada.

Bonitofi: ya llegados hasta aquí, no tenemos más que bajar.

Las chicas abrieron la puerta, observaron las escaleras en caracol de metal, bañadas en una profunda oscuridad.

Celaya: ahí dentro no hay nada de luz.

Las chicas empezaron a bajar, los pasos eran lentos y el sonido era mínimo.

Por la mente de Bonitofi, no salida la idea de encontrar alguna bestia en el fondo, algo que le recordó que tiempo atrás, las puertas se empujaron de adentro hacia afuera, algo quería salir.

Al bajar más tiempo, se dieron cuenta que el lugar era profundo, ya habían descendido por lo menos 20 metros de altura, a esa distancia con ayuda de la luz identificaron, construcciones de piedra, eran ruinas subterráneas.




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