La estrella más brillante

Capítulo 5

Capítulo 5

Aster

No duermo en toda la noche dando vueltas a toda esta situación.

¿Qué motivos tenía Amber para ocultar algo tan importante?

Sé que me fui, pero un hijo va más allá de lo que hubiera pasado entre nosotros. No podía dejarme de lado en una situación así. Yo tenía derecho a vivir cada etapa con mi hijo, de verlo crecer, ser parte de su vida. Y ahora ni siquiera me conoce, no sabe que soy su padre.

Mi hijo tiene seis años y no tiene idea de quién soy para él. Me perdí sus primeros pasos, sus primeras palabras, su nacimiento, su primer día en la escuela. Me he perdido de todo y aún así Amber tenía la expresión de una persona a la que han traicionado.

¿Yo la traicioné?

Soy consciente de las cosas que hice mal, de la forma en que me fui y cómo la aparté de mi vida sin darle ninguna explicación. No soy un santo y nunca he pretendido serlo, pero creo que merecía ver a mi hijo crecer. Fueron seis años en los que no supe de su existencia y él no supo de la mía.

Eso es algo no puedo permitir que siga pasando.

Ella no puede seguir manteniéndome alejado de mi hijo. Es mi derecho ser parte de su vida y es su culpa que no haya estado presente antes.

Sabiendo que no puedo ir a esa reunión con ella sin tener un poco de información, me pongo en contacto con Ellie para que investigue a Amber en los últimos siete años. Sé que no va ser fácil dar con esa información, pero toda la noche y todo el dinero en mi cuenta bancaria para que se haga posible.

Es poco más de la 1 de la madrugada cuando Ellie me llama de vuelta.

—¿Qué tienes? —digo al llevarme el móvil a la oreja.

Fue más fácil de lo que creí, aunque la chica ha intentado no dejar muchas huellas por ahí. —Claro que la misma Amber evitaría exponerse antes que borrar algún rastro—. Dio a luz en el hospital local de su pueblo y, pocos días después, presentó al niño como Aster Cole Sterling Winchester.

Se queda en silencio mientras yo proceso lo que acaba de decir.

Le puso mi apellido y aún así no tuvo la decencia de decirme.

¿O esperaba que volviera en algún momento? La Amber de ese entonces no es como la de ahora, supongo.

—Continúa —pido con la voz ahogada.

Durante su embarazo inició clases online en la universidad de Pensilvania, pero al final del primer curso despertó. En ese tiempo también estuvo trabajando como camarera en una cafetería, pero al dejar la universidad se buscó un segundo trabajo en un bar llamado ‘La casa de Mary’. —Ellie hace una pausa para aclararse la garganta—. Pobre chica, estar embarazada y tener dos trabajos.

—Pudo decírmelo en cualquier momento —refuto, aunque estaba pensando justo en lo mismo.

No es que tú tuvieras mucho dinero en ese momento, pero ese no es mi asunto. —No respondo porque no quiero discutir con ella en este modelo, básicamente porque tiene razón—. Solo unos meses después de dar a luz dejó ambos trabajos y se hizo recepción en el hotel en qué estás hospedado ahora y empezó a estudiar por la noche en una universidad estatal. Hizo un montón de créditos, incluso cursaba varias materias en el verano, y se graduó tres años después de iniciar la carrera. Un abogado en el pueblo la contrató y trabaja para él desde entonces.

Vaya si no ha tenido una vida movida Amber. Viéndolo desde ese lado de la historia, por supuesto que debe odiarme. Sin embargo, sigo pensando que no habría tenido que sufrir tanto si me lo hubiese contado todo desde el principio.

—¿Algo más?

Nada que considere importante.

Para Ellie las cosas importantes de la vida de Amber no son las mismas porque puedo pensar en un par que me gustaría saber.

Como…

—¿Algún novio o pareja?

Ellie suelta una carcajada estridente que me pone de mal humor.

Eres todo un caso, Aster —se burla, y la dejo solo porque es Ellie—. Se menciona a un Sawyer, un tipo que parece estar presente en cada aspecto de la vida de Amber y su hijo, pero no se dice que sea su pareja.

—Es su mejor amigo —me apresuro a decir—, no sé si podría ser otra cosa hasta ahora.

Bueno, eso es todo lo que tengo. Te enviaré todo el folio a tu email para que tengas en qué entretenerte.

—Te lo agradezco.

Ella suelta una risita que me hace saber que no hace esto por mí sino para burlarse de mis preocupaciones.

Hasta luego, jefe.

—Vete al demonio —refunfuño, y su risa me persigue hasta que pongo fin a la llamada.

Un minuto después, un timbre me avisa que me ha llegado un correo y me dispongo a revisar toda la información que Ellie consiguió.

Me paso la noche entera dándole vueltas. No es hasta el alba de que me duermo, pero despierto tan solo una hora después. Me da tiempo de darme una ducha y arreglarme antes de ir a ver Amber.




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