La eternidad se vive en un segundo

El eco

Cuando dijo “sí”, no lo hizo con la voz.
Solo inclinó la cabeza, un gesto mínimo, casi invisible.

Como si temiera que el sonido pudiera romper algo frágil que todavía no entendía.

Él tomó su mano.
Su piel estaba tibia.
Real.
Ese detalle la ancló por un instante al presente. Pensó: esto está pasando de verdad.



#273 en Thriller
#123 en Misterio
#93 en Suspenso

En el texto hay: psicologico

Editado: 03.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.