La eternidad se vive en un segundo

El eco

Olor a pintura fresca mezclado con café recién hecho.
Las paredes aún demasiado limpias.

Las cajas apiladas en las esquinas, cerradas durante semanas, porque la vida no parecía tener prisa por empezar.

—Luego vemos eso —dijo él una mañana, señalando las cajas.
Ella asintió, sentada en el suelo, con una taza caliente entre las manos.

Le gustó esa idea: luego. Sonaba a futuro.



#273 en Thriller
#123 en Misterio
#93 en Suspenso

En el texto hay: psicologico

Editado: 03.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.