La flor del destino

A mitad de camino

Rou Rou y yo nos alejamos en silencio, tenía los ojos rojos e irritados pero forcé una sonrisa en mis labios y caminé con la frente en alto. Si esta iba a ser la ultima vez que viese a las pocas personas que me importaban no quería que me viesen llorar.

—Señorita… ¿estás bien?

—No, pero te prometo que voy a estarlo.

Nos acercamos a las puertas donde mí padre hablaba animadamente con el pájaro estupido. Xu Jin mantenía un semblante inexpresivo, sin mostrar el más mínimo interés en aquello que le rodeaba. Mi padre al verme acercarme, sonrió con un brillo en los ojos.

—Yue, ya estás aquí — dijo acercándose a mi y agarrándome de las manos con una gran sonrisa en los labios.

—Ying Yue, saluda al gran emperador inmortal — me solté de su agarre.

<< Me llamas hija, me dices que me quieres pero padre ¿realmente alguna vez nos has querido sinceramente a mi madre y a mi? Dejaste que mataran a mi madre delante de tus narices y ahora quieres quitarme del medio a mi, eres muy cruel >> Me arrodillé para presentar mis respetos con fingida Alegría. Tras mi conversación con la asesina de mi madre, deseaba irme cuanto antes.

—Levántate querida, déjame verte — dijo con cierta culpa brillando en sus ojos.

—Gracias, su majestad — dije fríamente, no quería llamarle padre, no lo merecía.

Una vez de pie, colocó ambas manos en mis hombros y me miró con orgullo. Conocía el amor de mi padre por mi madre por boca de mis hermanos pero ¿puede decir que la amo de todo corazon?, solía creer que me amaba más que a nada, pero comenzaba a ver que estaba demasiado ciego, tanto que no ha sido nunca capaz de ver a través de su consorte o de Xiu Qing. No a sabido ver que todos me miran por encima del hombro, que no me respetan y me intimidan. Esta tan ciego que no es capaz de ver el daño que el mismo me hace al librarse de mi.

—Xu Jin, hoy te entrego a mí mayor orgullo, mí más querida hija, cuídala bien.

—Así lo haré, su majestad. Podéis estar tranquilo.

—Eso esta bien, ahora. Rou Rou, atiende bien a tu señorita, así cuando regreses te recompensare grandemente.

<< ¿Cuándo regrese? ¿Cuándo será eso con mi progreso lento padre?>> pensé al borde de las lagrimas, me mordí el labio inferior tratando de retenerlas.

—¡Gracias su majestad, podéis contar conmigo!

—Y tú mi hija… mí adorada Yue, cuando perdí a tu madre, la emperatriz. Creía que moriría de pena, hoy vuelvo a tener ese sentimiento en mi corazón… así que debes volver a casa ¿de acuerdo?

—Asi lo haré padre — dije sin ser capaz de mirarle a los ojos.

—Bien, es hora de irnos — declaro Xu Jin cansado de tanto sentimentalismo.

—Si… — le respondí a Xu Jin — padre, cuídate y dile a la hermana Jin Mi que aunque no he podido despedirme de ella, la echaré de menos.

—Si, por supuesto. Estará muy contenta de escuchar eso.

—Yue — escuché una voz llamándome un poco más adelante.

—¡Jin Mi JieJie! — corrí hacia ella dejando que las lagrimas por fin fluyeran y la abracé fuertemente — pensé que reamente no podría verte…

—Niña tonta — dijo con ternura acariciando mi pelo mientras mi cabeza reposaba en su pecho — ¿Cómo iba a dejarte marchar sin dejarte ver la cara de esta hermana? Xue Feng me ha contado lo que pasó en la ceremonia ¿Estás bien?

—Sí, no… no lo sé — dije muy sentimental.

—¿Necesitas que está hermana intervenga por ti?— la miré sorprendida, ella me miraba amablemente, mi segunda hermana era una de las pocas personas que me trataba bien aquí.

—No, quiero ser más fuerte eso es algo que no puedo negar. Pero voy a pasar mucho tiempo fuera…

—Mi pequeña Yue, tú hermana seguirá aquí cuando vuelvas ¿No es así hermanos? — dijo con una sonrisa mirando a su espalda.

—Ciertamente, ven aquí Yue deja que esté hermano te abrace — dijo Mo Yun.

—¡Mo Yun gege! — dije con voz quebrada.

<< Han venido… no se han olvidado de mi… >> Salí de entre los brazos de Jin Mi y corrí hacia Mo Yun, este me abrazó fuertemente mientras acariciaba mi cabeza con cariño. Yo me aferraba fuertemente a su cintura mientras mi rostro lloroso se ocultaba en su pecho.

—Tienes que ser fuerte Yue, tienes que darte prisa en cultivar y volver pronto con este hermano — me apretó con fuerza mientras decía aquellas palabras.

—Mo Yun gege… voy a echarte mucho de menos…

—Déjame abrazarla también — se quejó Song Qi.

—¡La estás acaparando! — se quejó Hong Liang.

—No tenéis ni idea de cómo se hace, Yue ven aquí tengo un regalo para ti.

Miré con curiosidad en la dirección de Xue Feng quién sostenía una pequeña y delicada botella en sus manos. Mis ojos se abrieron con asombro y corrí hasta él.

—¿Una píldora de elevación nivel intermedio? — mis ojos brillaron con curiosidad al ver elpreciado tesoro.

—Así es, cuando te encuentres en la etapa tardía de medio inmortal te ayudará a tener mayor éxito para subir de nivel.

—Yo también puedo ofrecerte píldoras — Dijo Song Qi.

—¡Yue! — oímos gritar a unos metros — ¡no puedes irte sin despedirte de mí!

—¿Xiao Long? — dije con una sonrisa emocionada en los labios.

Corrió a toda velocidad hasta pararse frente a mí y abrazarme con fuerza, le devolví despacio el abrazo y le di palmaditas en la espalda igual que si fuese un niño.

—¡No puedo creer que fueses a irte sin despedirte de tu hermano favorito! ¿ya no te acuerdas de todo lo que hecho por ti?

—Ya, ya, ya, como puedo olvidarlo, has sido uno de los pocos que ha sido bueno conmigo. Por eso eres el hermano que más quiero.

—Te voy a echar de menos… no te vayas o llévame contigo…

—Xiao Long… —dije al borde de las lágrimas.

<< Siempre desee escapar de este maldito lugar que ha sido el culpable de todo mi sufrimiento, ahora me doy cuenta que es muy fácil para mí dejarlo ir… incluso a ti hermano, a los demas. Cuando salga, no miraré atrás de nuevo >>



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En el texto hay: drama, cultivating immortals, xianxia

Editado: 20.02.2026

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