La flor del destino

El ataque sorpresa

Mientras continuábamos nuestro viaje en silencio, una fuerte ráfaga de viento sopló violentamente, demasiado rápido, demasiado fuerte, miré en la dirección por dónde venía la ráfaga pero me vi obligada casi de inmediato a cerrarlos porque algo entró en mis ojos. Me ardían y mí visión perfecta se tornó borrosa. Me froté los párpados esperando recuperar la vista pero cada vez era peor.

—¡Princesa, cuidado!— gritó Cheng Yu

—¡Señorita, a su espalda!— me advirtió una asustada Rou Rou.

—¿Qué ocurre?— dije tratando de enfocar la vista, pero fue en vano.

Aún viendo cada vez peor y más borroso, me di la vuelta tratando de encontrar alguna pista del peligro que mencionaban, mientras me esforzaba por ver, una sombra se abalanzó sobre mi a gran velocidad. Traté de esquivarlo retrocediendo en el aire varios pasos, pero al no ver con claridad me era difícil evadir la mayoría de los ataques.

—¡Yue! — se oyó una voz desesperada.

Traté de mirar al lugar donde provenía la voz, pero en cuanto me giré noté una espada de llamas atravesarme la espalda. Noté la sangre en mi boca, el ardiente metal entre mi carne. El aire que se escapaba de mis pulmones, mi cuerpo cayendo de entre las nubes y una figura lanzándose a toda prisa tras de mí.

—¡Yue, dame la mano! — Me urgió una voz cercana.

—Esa voz… — una leve sonrisa se abrió paso en mis labios — héroe de negro…

—¡Deja de perder el tiempo, dame la mano!— sonó desesperado, como si temiera.

—No puedo levantar siquiera un dedo… veneno… creo que esa espada tenía veneno…

—¡Maldita sea! ¡De que está echa esa maldita espada!

*Cambio de perspectiva, Jin*

Me había lanzado a toda velocidad en cuanto la vi caer, traté de alcanzarla pero la velocidad de su caída era muy alta << Debí haber estado más pendiente, más cerca de ti , no puedo perderte ¡No voy a perderte de nuevo! >> sentí que si la dejaba caer no volvería a verla nuevamente en toda mi larga existencia. Desesperado conjure varias plataformas mágicas, salté rápidamente de una a otra para darme impulso y en un instante que pareció demasiado largo, la tuve entre mis brazos.

Me temblaban incontrolables las manos, la apreté contra mi pecho tratando de callar el miedo en mi corazón << de alguna manera logré cogerte a tiempo… no te dejaré morir >> Tenía una herida severa en su abdomen, su sangre fluía sin parar manchando mis ropas, mis manos.

—Te tengo — dije mientras me paraba en una de las plataformas para tratar su herida, transfiriéndole parte de mi poder espiritual para sellar su herida.

—Es una lastima que ahora esté ciega… y no pueda ver qué clase de expresión tienes ahora mismo… — con una sonrisa sangrienta, levantó su mano buscando mi rostro.

<< ¿Por qué? ¿Por qué siempre me sonríes de esa manera en momentos como estos? Cada vez que me acerco a ti, acabas herida…>> agarré su mano y la posé en mi mejilla permitiéndome por un instante su tacto.

—¿Por qué estás llorando? — dijo con voz amable.

—No es nada, sólo me ha entrado algo en los ojos..

Miré al frente y vi al asesino frente a nosotros, debía ser fuerte ya que no podía percibir su nivel de poder a simple vista. Fruncí el ceño, fuera quien fuera le haría pagar por mil veces lo que había hecho. << ¿Te atreves a tocarla? Tienes que pagar el precio >>

—Suéltala y tal vez te perdone la vida — amenazó apuntándome con la espada.

—¿Quién te envía? — miré fríamente a mi enemigo.

—¿Crees que te lo diré? ¡Suéltala o morirás tú también!— exigió dando un paso al frente.

—¿Quién te crees que eres? ¿Crees que podrás tocarla estando yo aquí? Di tus últimas palabras.

*Cambio de perspectiva, Yue*

Por un instante mi vista pareció aclararse y lo vi con nitidez, era Xu Jin. La voz del héroe de negro pertenecía a Xu Jin, el tacto y calor de su cuerpo se sentía familiar. Admiré su perfil, su mirada determinada y valiente, su pesada aura dirigiéndose al oponente. Aún me mantenía entre sus brazos fuertemente, mi corazón latió con fuerza.

—Xu Jin…

—No temas, estando yo aquí nadie podrá ponerte un solo dedo encima.

<< ¿Por qué no me mostró su verdadero rostro cuando me visitó hace unos días en mi habitación? Vi su rostro y claramente no era Xu Jin, pero su voz… sus gestos, no tengo dudas. Entonces ¿Por qué me mintió? >>

Había encontrado al héroe de mi infancia, a mi amor platónico a lo largo de los años. Pero había cosas que no lograba entender ¿si Xu Jin era el que me había salvado, antes y aún ahora porque era tan frío conmigo? ¿Porque siempre me decía palabras hirientes, porque era malo y cruel..?. ¿Por qué?

—No te preocupes Yue, voy a sacarte de aquí y curarte.

—¿Por qué me salvas?— dije jadeante.

—Porque eres importante, yo… ¡No voy a dejarte morir! — Las palabras de Xu Jin golpearon mi corazón haciendo que se acelerara — Pórtate bien y quédate aquí ¡Rou Rou!

—¡Sí señor estoy aquí!— dijo acercándose rápidamente a la plataforma.

—¡Ven y cuídala! — Apremió.

—¡Sí!

—No te vayas… tengo calor ¡Me quema! ¡Me arde el corazón, quema, duele!— me quejé encogiéndome de dolor.

Me retorcía de dolor entre sus brazos, al parecer el calor de la espada se había transmitido a mi cuerpo naturalmente frío. Me sentía quemarme hasta las entrañas, cada vena, cada órgano mi piel, el mismo aire que tomaba todo parecía arder.

—Sera rápido, te lo prometo, solo aguanta. Necesito encargarme de ese desgraciado si quiero sacarte de aquí — me miró contrariado como si no quisiera dejarme allí.

Me dejó tendida en la plataforma mágica y saltó en el aire en busca del asesino de negro. Con gestos valientes e increíblemente hermosos comenzó un ataque bien planeado. Ambas espadas colisionaron varias rondas, se movían increíblemente rápido de un lado a otro. Sin embargo mientras estaba atenta a su batalla la visión volvió a fallarme, me alteré y asusté al mismo tiempo.



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En el texto hay: drama, cultivating immortals, xianxia

Editado: 20.02.2026

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