La flor del destino

Seamos amigos

*Cambio de perspectiva, Bai Hua*

Había sido sorprendida por Xu Jin mientras practicaba con la espada e incluso me había pedido que le enseñara el manejo de la espada, lo cuál en sí no era algo fácil.

El concepto de la espada sin importar la raza de uno, solo se podría entender si uno tenía la habilidad suficiente, no porque alguien te enseñara.

—El camino de la espada es amplio y vasto, no es algo que se pueda enseñar, sin embargo puedo enseñarte a sostener una espada, iluminarte después y adquirir la compresión de espada o la intención de espada, será cosa tuya.

—Con eso es suficiente, viéndote, sé que mi conocimiento actual no es suficiente. Viéndote pareciera tan sencillo como respirar.

—Primero, si no es mucha molestia déjame ver tu estilo habitual.

Xu Jin asintió ligeramente y caminó hasta dónde yo estaba, yo por el contrario fui a cobijarme nuevamente junto al tronco del árbol, me senté y apoyé en el tronco mirándole atentamente.

Con cierta vacilación sacó su espada de su vaina, la cual llevaba atada a su cintura. Empuñó seriamente su arma y comenzó ha hacer una serie de movimientos de ataques ofensivos medios y bajos.

A mis ojos demasiado hoscos y superficiales, su cuerpo no tenía flexibilidad alguna, sus movimientos eran rígidos y torpes, su postura tenía tantas aperturas que podría morir mil veces.

<< ¿Cómo enseñan los inmortales? ¿Acaso quieren que este muchacho muera? ¿De verdad es el nieto del hombre que apodan el asesino sangriento? >>

—¿Puedo preguntarte una cosa? — Me atreví a preguntar con ería preocupación.

—Claro — dijo sn dejar de moverse.

—¿Cómo es que sigues con vida?

—¡¿Qué?! — Dijo sorprendido mirándome atónito. Tosí algo avergonzada y miré hacia un lado antes de responder.

— Bueno es que… tu manejo de la espada es pésimo y la gente de aquí son increíblemente buenos en batalla.

—¡No soy tan malo! ¿Vale? Además siempre puedo usar hechizos mágicos de apoyo… se me da mejor la magia… — me fijé en sus mejillas y orejas que se habían puesto rojas.

<<Esta avergonzado, pobrecito>> sonreí ligeramente, un extraño sentimiento invadió mi corazón.

Debido a mi posición como heredera no tenía amigos reales, los únicos que se acercaban a mi eran por beneficios. Pero por algún extraño motivo sentía simpatía por este joven inmortal.

—¿Por qué me miras tan fijamente?

— Xu Jin ¿Crees que podríamos ser amigos? — Pregunté con la cabeza ladeada y una sonrisa cálida en mis labios.

Por un momento se quedó en silencio, tal vez le habia ofendido, en medio de una guerra entre inmortales y el clan bestia ¿Y le hablaba de amistad?

Tal vez le guardase rencor a los míos en el fondo de su corazón y solo estaba cooperando conmigo por el bien de los suyos. Agaché la cabeza desanimada.

— Me encantaría, después de todo sigo vivo gracias a ti.

—¡Bien! En cuanto al manejo de la espada te enseñaré las bases más importantes.

—¿Estás bien con ser amigo de un inmortal? Quiero decir, después de todo nuestras razas están enfrentadas en este momento, lo que quiero decir es… ¿No me consideras un enemigo?

Me quedé mirándolo por unos segundos en completo silencio mientras sus palabras rondaban por mi cabeza, reflexioné sobre mí respuesta antes de contestarle con cierta cautela.

—No te veo como mi enemigo, en todo caso… te veo como un aliado.

—Yo también lo pienso.

Después de esa cómoda y cálida charla estuvimos casi todo se día entrenando, Xu Jin era capaz de entender lo que le iba enseñando pero aun su cuerpo no le seguía el ritmo a la teórica, sin embargo ya era considerablemente mejor que al principio.

Cuando nos volvimos a mover, ya era de noche, tras correr entre la brumosa y fría noche del páramo entre la ciudad de la salimos y la nueva, percibimos que estábamos siendo vigilados por alguien en la distancia.

Nos pusimos a cubierto durante un rato, Xu Jin usó magia de rastreo pero no pudimos encontrar a nadie. Por el contrario mi instinto me decía que no estábamos solos.

Con la guardia en alto, avanzamos con precaución, cuando estábamos por ingresar en el valle que había justo delante fuimos atacados por un grupo del ejercito de mi padre, nadie me reconoció al estar escondida bajo mi túnica.

— Vaya ¿Qué tenemos aquí? Un par de inmortales servidos para nosotros en bandeja de plata.

El que parecía liderar el pequeño grupo de seis salió al frente hablando con una sonrisa arrogante. Xu Jin quiso dar un paso al frente pero mi brazo delante de él lo interceptó.

— Desaparece de mi vista y puede que conserves tu vida — amenacé.

—¿Tú? ¿Realmente crees que podrías hacerme algo enana?

<< ¿Enana? ¿me ha llamado enana? ¿A mi? Debería quemarte hasta los huesos por insolente >>

—¡¿Sabes con quién estas hablando?

—Con un enemigo que va a morir en mis manos.

—¡Detente en esta instancia, soy la princesa!

—Esta es la primera vez que oigo una excusa tan desvergonzada ¿La princesa de la luna viajaría con un inmortal? ¿Quién se creería eso?

—¡Te digo que es la verdad!

<< Maldito imbécil, escúchame y podrás conservar tu inútil vida >> apreté los puños ocultos entre mis mangas.

—¡Deja de mentir! ¿Y vosotros a que esperáis? ¡A por ellos!

<< Este inútil…>>

Los seis tras oír la orden de su líder se cernieron sobre nosotros sin pensarlo dos veces. Apreté los dientes.

Miré a Xu Jin y este a mi, nos entendimos con la mirada y cada uno se apartó hacia un lado para hacer frente a tres de ellos cada uno.

—¡No bajes la guardia! — le advertí.

—Entendido.

Los seis hombres se reían con saña sin siquiera sospechar de contra quien levantaban sus manos.

Saqué mi espada justo en el instante en el que dos de los tres me atacaron, sus espadas a milímetros de mis ojos, en una fracción de segundo lo esquivé haciendo girar mi cuerpo en el aire.



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En el texto hay: drama, cultivating immortals, xianxia

Editado: 20.02.2026

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