La forja del Dragón

Capítulo 10: La Indecisión de Ferran

Ferran no volvió a escuchar hablar al metal. Esto le provocaba una especie de incertidumbre pues pensó que quizás fue un sueño, fruto del agotamiento pero en su interior algo le decía que era real. Qué te hablase un metal era de locos pero encima ni mas ni menos que el alma fragmentada de un dragon...

Esa idea le dio vueltas a su cabeza, teniendo miniaccidentes en la forja, donde sus compañeros intervenían:

—¿Qué sucede Ferran, estás enamorado? Tienes la mirada perdida.

Albert su jefe decía:

—Chicos, dejadlo en paz, ya tiene presión por ser el más joven y con esa dificultad que tiene.

Juan el otro compañero intervino también:

—Pero lo raro es que a ratos mira el metal ese que nos trajeron de Pyrosia.

—¿Ese país no fue destruido hace tiempo? —preguntó Albaro otro compañero más.

El jefe suspiró y dijo:

—Mi madre desciende de los antiguos sacerdotes del templo y se decía algo de unos seres celestiales que vivían en el bosque pero que algo muy grande pasó que se borró registros incluso. Mi madre alega que se destruyó la verdad a propósito pues su antepasada dijo como herencia en su lecho: un mal destruyó todo lo conocido pero escapó y otro ser pagó un gran precio.

Álvaro dijo:

—Eso suena a historia de fantasía.

El jefe dijo:

—Si leyerais más sabríais que antiguamente hubo caballeros por todo el continente que cada uno manejaba una habilidad mágica, nosotros vivimos donde se supone que era la habilidad del fuego.

El otro intervino:

—Pues entonces somos magos que bien jajaja.

—A ver cabezones, nosotros solo tenemos piedras mágicas de maná concretamente nosotros la de fuego.

—¿Y entonces por qué no tenemos magia?

—Ahh eso no lo pone en la historia, parece mentira que viváis aquí. Y no os acostumbréis, hoy porque es una excepción ya que nuestro joven Ferran nos está mirando con tanta atención.

De repente Ferran se gira y dice:

—No yo solo...

Quería preguntar algo más así que reunió todo el coraje que disponía y le preguntó al jefe:

—Las criaturas... ¿Eran Dragones?

El jefe no supo qué contestar pues él solo relató lo que le contaron.

Esto puso en tensión a Ferran pues tenía que tomar una decisión sobre aquel ser que duerme en silencio de momento en el acero. Nadie sabe nada pero sí pasó algo... ¿Andar hurgando en ese metal despertaría algo peligroso? ¿Andar hurgando ahí haría que el mundo sucumbiera?

Ahhh la mente entró en caos, bebió un trago de agua, en eso que una voz le dice:

—Muchacho, ¿lo has pensado bien?

En ese momento, al mismo tiempo, un temblor en la tierra sacudió todo el continente. Y en eso que Tsukigane insiste:

—¿Joven?

Pero Ferran se quedó en blanco.



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En el texto hay: superacion, magia, magia aventura dragones

Editado: 30.05.2026

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