La grieta

El pacto sigue vigente. La ciudad de lo macabro. Un trabajo para los siameses. –

El pacto sigue vigente. La ciudad de lo macabro. Un trabajo para los siameses. –Un desconocido hecho que ni el reino del los muertos y demonios comprende. -

"No harás pacto con ellos ni con sus dioses" – éxodo 23:32

¡Cuidado!, ¡Saben bien que un contrato es un acuerdo de reglas que una vez firmado no se pueden romper!

Papa Lev.

….Existe en el mundo del subterráneo. El mejor de los inframundos, un pueblo perdido de desgracias en el cual, un hombre con sus manos en los bolsillos camina a dar su parte de informe primordial. Él, adquirió cierto poder y es una suerte de cazador de almas malignas que mantienen al pueblo en evidencia de vida.

  • ¡Vaya! ¿Quería llegar temprano a casa? – Se dijo el Doctor Lucius Diego Gunnes rascándose la cabeza en varias maneras hasta el punto occipital - Tener que ver a estos sujetos me cala los huesos y derrota la paciencia. –

Gunnes camina con sus manos en los bolsillos, y a medida que transita el sendero de ese legajo oeste cubierto de niebla y de muertos vivientes que van y vienen sin esperanza, escucha las voces de sufrimiento y el dolor de los dolores que desafía al horror.

Hace tiempo que el doctor pactó con los demonios del averno. Los Siameses Berthol. Encontrar al tal Jaime, quien fuera el único que escapó de esas garras malévolas. Y un libro secreto que narra historias de terror, pero que lleva el mensaje oculto de la tierra de Baba. Algo que pertenece a los Berthol desde mucho antes de existir y que en su plausible forma es parte de un secreto indescriptible y que nadie en el universo debe conocer.

Al doctor que se rasca el orificio del oído quitando una gracitud le da lo mismo. Cuando vino aquí por un secreto debió llegar a un acuerdo. Caso contrario. Ni él, ni su esposa saldrían con vida de Baba, y al mismo tiempo se llevó un regalo de poder. Un ejército de sombras destructivas que capturan a los desgraciados y un poder que nade del propio Gunnes. Él ya tenía problemas al escuchar voces como tener una percepción de lo paranormal y fantástico más allá de lo común. Sus ojos oscuros, pueden ver lo que alguien normal no.

  • El aire siempre es espeso aquí – ¡Uf! - ¡Qué asco! - Se dijo repudiando. A un costado un hombre comiéndose un insecto, y el doctor frunció, no uno sino varios seños de su frente - ¡Che! ¿Podrías no hacer eso? – Señaló la comida de ese hombre con características de Zombi – ¡Va! ¡Olvídalo! - Continuó caminando, mientras aquel esperpento continuaba su trabajo.
  • ¿Qué bueno verlo por aquí señor Gunnes? – Se hizo presente un monje con rostro gris. Ayudante de los Berthol. –
  • ¡Lárgate! No tengo ganas de platicar – Prosiguió paso el doctor.
  • ¡Je! ¡Je! - ¿Siempre tan simpático?
  • Soy un tipo alegre, solo que este lugar me despide de la alegría para siempre
  • ¿Es un infierno? ¿Qué esperaba?
  • Una playa donde asolear mi cuerpo pálido y una buena botella de vino.
  • Eso podría ser posible
  • De ninguna manera, quiero que me traigan ningún veneno de éste lugar de espanto. ¿Por cierto, dónde está tu jefe?
  • ¡Él se espera en todas partes!
  • ¡Jep! Me olvide que te gusta responder de forma ambigua. Eso lo hace tan interesante. Escucha dile que aparezca. ¿No sé para qué quiere verme? ¿Si es por el libro? Pues no encontré nada, aún.
  • No es por ello.
  • ¿Entonces?
  • Tiene problemas con sus vecinos
  • ¿Que tienen vecinos? – Preguntó sorprendido - ¿Diablos? ¿Deben ser muy acogedores no? – preguntó con sarcasmo
  • Digamos que quieren ingresar a su mundo
  • ¿A nuestro mundo? Que se encargue el gobierno, para eso se les paga.
  • Es que eso enfadaría a mis señores
  • Bueno …¿Dile a ellos, que los eche a patadas?
  • Imposible, nuestro amo no puede interferir con los poderes de otros subalternos
  • ¿Qué tienen un jefe ellos?
  • ¡Uh! Señor Lucius, usted sabe menos de lo que pensaba
  • ¡Déjame en paz! Ya tengo bastante con la vida que llevo.
  • El bosque ha tomado vida, y se debe a un semi dios abstracto. Pero los siameses le dirán con detenimiento.
  • ¿Qué los siameses se han vuelto benévolos de repente?

Ladea la cabeza negativamente

  • ¡Eso nunca!..Solo que quieren que coseches esa alma para el pueblo de Baba.
  • ¡Piden demasiado!
  • Ellos le explicarán….

A medida que avanzaba Lucius comenzaba a percibir un poder gravitacional emblemático, y tan superficial que le trastornaba la mente.

  • ¡¡Ya deben estar por aparecer!!

….En el mundo humano.. Laboratorio del sótano de la casa de Los Gunnes

Sentí un escalofrió por todo mi cuerpo, mientras me encontraba en el laboratorio. Era una presencia que no correspondía a éste mundo. El olor nauseabundo era tal que creí haber ido a ese lugar que ronda en mis sueños. No uno de los multiversos. No el conocido Oco, Além, cuyas puertas me han sido abiertas, sino algo más espeluznante.

Era la formalidad de la muerte en sus peores pecados. Me abracé conteniéndome fuertemente para que nadie me separase el alma del cuerpo, y luego..

  • ¡¡Achufff! - Varias veces estornudé – ¡¡Achufff!! – saqué mi pañuelo y me soné la nariz

Algunos brebajes del laboratorio se movían como si fuera un mini sismo, pronto el tumulto de los proyectos, volviéndose locos por doquier, ante los nervios inconmensurable de un peligro asechando. Recogí mi móvil y en las noticas se hablaba de un mini terremoto, pero luego internet cayó en su línea y el celular comenzó a fallar. El hedor continuaba. Era putrefacto.

  • ¡¡Puf!! - Uno de los brebajes cayó al suelo, haciendo que se deteriore cual acido sulfúrico el suelo. Rápidamente fui a contrarrestar el químico. – ¡¡¡Pufff!! – Otro
  • ¿Esto es un desastre, y justo hoy mismo?

Después de ello, una calma notoria y la normalidad. El móvil comenzaba a funcionar. Recibí llamados de la Agencia, y del departamento de investigaciones.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.