La grieta

Caso del muñeco Allen.

Caso del muñeco Allen.

Pero cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público – Mateo 6:3:4. -

Hay nuevos integrantes. Salvadores del anonimato.

Los espíritus que rondan la casa de los Gunnes

Según Alonso, los vecinos se encuentran convulsionados por la existencia de un muñeco de madera que se mueve y habla. Y de personas que han desaparecido La antigua familia Peels, que heredó la casa comenzó a sentir los pormenores de tener que lidiar con ello. Primero su hija Nadia, lo encontró en un armario.

  • ¿Me lo puedo quedar?
  • Claro, debe haber sido del bisabuelo.

La casa poseía unas inscripciones que fueron descubiertas mucho después cuando decidieron refaccionarla.

  • ¡Uff! En la ciudad de Buenos Aires, existen muchas casas que poseen una energía negativa, propia de las brujerías que se han llevado a cabo. Junto a puerto príncipe y algunas localidades de Europa, forma parte de las ciudades más embrujadas.

Pero retomando el caso particular. Los dueños notaron que su hija jugaba con el muñeco, al cual llamaba Allen, y hablaba con él. Era como un amigo parlante. El detonante fue ver como la niña empujó a su amiga de la escuela y le echó la culpa a Allen. Luego ocurrieron situaciones insólitas. Puertas que se abrían y aparecía Allen en el suelo, cuando lo tenían en un armario. Y lo peor fue cuando Allen movió su cuerpo en una filmación observando con desprecio al padre y la madre. Al ver ello, decidieron llamar un exorcista, párroco de la iglesia. Limpió de energías la casa, pero a decir verdad, no sirvió de nada. La familia al continuar presenciando los hechos paranormales, tomó la determinación de alejarse. La casa continuó. Unos inquilinos llegaron. Ya que como toda vivienda debían sacarle un lucro. Era una pareja joven. A la semana la mujer intentó asesinar a su novio. Luego la morada quedó completamente vacía. Y luego desaparecieron. Otros también corrieron con la misma suerte Los perros, gatos, que pasan por allí escapan asustados. Los pájaros apenas vuelan allí. Tiene un jardín con grandes pastizales por el deterioro. Puede ver notarse su humedad y malformaciones extrañas que no comprendo.

Me dejaron la llave en el buzón. Trataré de realizar el trabajo rápidamente. Al ingresar podía percibir una cierta anomalía eléctrica. Los pastos sonaban con sonidos producidos por una brisa que se movía en un sector determinado. Era tal que incomodaba. La puerta central.

  • No me gusta nada el panorama que presenta la casa. Al abrir la puerta, solo cabía un silencio nato y el chirrido de un atrapa sueños colgado en una ventana que se mecía con el correr de viento.

Como es de día aún hay luz en la morada. La casa está un tanto desordenada. A toda velocidad se movió algo y fue que me coloqué en alerta. Había sangre en el suelo.

  • ¿Podrá ser que alguien estuvo aquí?

Continué caminando por el living hasta llegar a otra habitación contigua. No había rastros de ningún muñeco.

  • ¿Posiblemente lo hayan guardado? – Cavilé. Al observar un mueble existían unos platos y al lado una radio. En la pared un cuadro de una figura antigua. Dí unos pasos y tropecé con una madera gastada – ¡¡puff!! – Caí en el suelo – Auch! Eso dolió – al incorporarme, de pronto fue que la radio se encendió y unos platos cayeron al suelo.
  • …buenas tardes…radio noticias de hoy..gufff!! El clima..gufff!!Gufff! – la distorsión y el estrambótico alarido era funesto. – Al ver el piso, pedazos de porcelana cortantes se expandían por todos los sitios.
  • Gufff – nuevamente sentí ese alarido, pero ahora en mi oído – gufff! – me moví rápidamente mirando en una dirección y luego en otra y repetí la operación.
  • ¿Qué fue eso? – Me coloqué distante como en una posición defensiva. Saqué ese aparato de vibraciones electromagnéticas que suele usar William, para detectar las energías, pero mis sentidos ya se habían activado.
  • Guff – Y algo veloz corrió pasando por mis piernas cortando parte de la piel
  • ¡¡Ahhh!! ¡¡La puta madre!! Mi pierna!Grrr! Grrr!! – Comencé a enfurecerme – mis sentidos estaban alerta – la respiración se estaba activando – me vendé la herida, y fui directo a otra habitación.

Un turbio aspecto demarcaba la singularidad del paisaje. Acérrimo y amoldado de forma antigua y funesto. Un foco de una lámpara se encendía y apagaba constantemente con un titileo y desde la sala contigua la radio con su distorsionada voz.

Los estereotipos de una película de terror se podrían gestar.

  • ¡¡Puuff!! – El foco explota instantáneamente, dejando caer cristales.

La habitación se oscurecía y una larga sombra se acomodaba contra la pared en una suerte de penumbra. – Confieso que tuve un miedo escénico al ambiente que mi mente procesaba. -

  • ¡Tranquila Belle! - Mi detector de energías se apagó sin razón, y lo golpee, varias veces - ¿Rayos? – ¡¡Esta porquería!!

Luego caminé a otra habitación. –

  • ¡Pero cuantos ambientes tiene esta casucha? ¿No parece tan grande por fuera? – proseguí. Afortunadamente había cierta iluminación, y un muñeco se encontraba en una silla – Era un objeto de madera, mal tallado y horrendo en aspecto. –

Lo observé cuidadosamente. Estudié cada parte. Con cierto sigilo encontré algo extraño. Parte de la madera temblaba. Verifiqué el suelo y la sombra se estaba reproduciendo en altura. Algo se estaba acercando. Di media vuelta por una sorpresa que

  • ¡¡Puff!! –

Mis ojos se cerraron de manera fulminante.

Al despertar me encontraba en una cama. Atada de pies y manos, y un reloj de péndulo marcaba una hora determinada. Era una sala fúnebre en su aspecto

  • ¿Qué está sucediendo aquí?




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