La grieta

Belle sola en la ciudad del apocalipsis. Koha, el demonio que busca a su amor

Belle sola en la ciudad del apocalipsis. Koha, el demonio que busca a su amor. Lucius reencuentro inesperado con seres sospechosos

Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo fantasma es. Y dieron voces de miedo – Mateo 14-26

Eran dos extraños. Una mujer que vestía un hermoso yukata floreado y volaba en el aire con ternura y al mismo tiempo con llave de la destrucción en sus ojos, y un hombre que no era humano, ni espectro, ni demonio, ni muerto, ni ninguna raza que existiese en todos los universos. Siquiera un dios, solo un objeto inanimado, que era animado. Ambos se amaban por siempre.

Belle y Lucius

Toda la ciudad. Mejor dicho una provincia, estado, convertido en una suerte de apocalipsis en donde todo este destruido. Eso era similar a Oco, Além. A diferentes sectores, pero todo el panorama aquí es tan lúgubre que siquiera puedo discernir ¿Cómo es que se produjo? Edificios viejos, algunos destruidos y otros no. En la ciudad el único habitante es el abandono que camina junto a la par de esa maldita niebla. El cielo nublado. Aún caían gotas de lluvia por sectores determinados. Había autos estacionados y las calles algunas destrozadas y otras no. Los árboles estaban intactos aunque con poca vegetación. Pronto advertí movimientos. Eran desde un sitio escondido. Al estar perdida, no poseía una orientación. No tenía comunicación. Todo fue un desastre.

  • Tomemos un momento – Llegué aquí ante la oleada del torbellino que me separó de Mei y Octavio …. Solo espero que se encuentren bien. Ellos por suerte no ingresaron al perímetro de aquel efecto climático. Y luego me lanzo estando inconsciente a éste sitio.

Pateé una piedra y unas ranas salieron de un pozo de agua. Al acercarme a ver ello. Era líquido estancado hace mucho tiempo. El olor nauseabundo que se mimetizaba con otro aún más asqueroso. Parte de un cuerpo podrido entre rocas desintegrándose junto a una innumerable cantidad de lo que se asemejaba a moscas con larvas que escapaban de aquél hacia sectores recónditos.

  • ¡Diablos! Esto apesta terriblemente – Me tomé del vientre y sentí arcadas debajo y en el interior – ¡Cof! ¡Cof! – Comencé a toser insipientemente y luego tomé un respiro. Inhalé y exhalé varias veces alejándome en cuanto me incorporaba del malestar que me advertía que debía alejarme de allí.

Continué caminando y los sonidos se intensificaron aún más. Y luego un música se presentaba como desde el mismo cielo. Realmente era muy confusa la situación. Y ese hecho me estaba produciendo escalofríos pues sabía que cerca de mí el peligro estaba asechando, y de ello tengo cierta experiencia.

Me detuve sin otro remedio que plantearme que estaba expuesta a moradores antagónicos. Es arriesgado continuar, aunque tampoco existe remedio si me detengo. Y tampoco tengo deseos de permanecer en un territorio que peca de hostil en todos los sentidos.

  • ¡Seas quien seas que ha creado éste recinto! – Iré a ti, y terminaré con tu plan que con certeza no es otra resolución que una calamidad. En definitiva alguien debe hacerlo.
  • ¡¡Chifff!! - ¡¡Chiff!! – un crujido se prolongaba, con la música que disminuida su aguda sensación. -

Al oír ruidos me di cuenta de que no me encontraba sola. El abandono entonces era una trampa. Una vil trampa.

La respiración discrepante era tal obvia que siquiera tuve que dar la vuelta. Lo extraño era que no pude advertir a pesar de tener sentidos amplios. A penas podía darme por enterada de que estaban apareciendo detrás de mí. Solo me voltee, un instante, pero la rapidez golpeó mi cabeza y caí al suelo con un daño que mareaba mis sentidos.

  • ¡Ahhh! – Me sentí tomándome la cabeza con la mano derecha. Un choro de sangre escapaba de mi cabello –
  • ¡¡Puff!! – Una patada al estomago y caí al suelo dejando mi bolso apartado y Luego alguien se colocó encima mío. –Era un ser pesado sin rostro pero con dientes afilados que reía y a su alrededor otros como él. – Cada uno de ellos tomó mi mano derecho e izquierda sosteniéndome para no poder siquiera defenderme - Su aliento descompuesto se acercaba a mí rostro y pasó su lengua con un fluido corrompido. Todos comenzaron a reírse incesantemente. Eran maleantes y me encontraba aturdida por ello.

Se comunicaban con palabras ininteligibles. Eran grandes de color verde con ojos redondos y orejas puntiagudas, y otros si un semblante definido. El que estaba encima mío de desabrochó los pantalones E intentó el efecto de ultrajar mi cuerpo. Algunos de esos esperpentos se reían y otro gigante y salvaje colocó su mano en mi boca apretando fuerte. Tal así que mi corazón,latía aceleradamente entre la herida y la sangre en cuanto todo el sistema se comunicaba hacia el musculo en el cual estaba la cueva de la araña madre, mi otra parte del alma. Ella se encargará de la masacre.

Una señal de defensa se activo. Una que poseo y que siempre me ha protegido. Inmediatamente fue que desde mi espalda temblaba la anatomía y largas manchas y vellosidad escapaba quebrando las ropas.

El tumulto del temblor se hizo mayor. El ser que bloqueaba mi cuerpo de cuclillas en mi y con su miembro al descubierto fue lanzado hacia atrás. Las patas salían de mi cuerpo, espalda y costillas. Solté mi mano

  • ¡¡Ahhhh ………..Grrr!! – Se sintió uno de ellos al cortar sus manos con la seda que escavaba y con ellos millones de pequeñas arañas que se agrupaban. -

Todos esos seres se miraron sin saber que era lo que estaba sucediendo. Estaba inconsciente, sin saber que dentro de mí actuaba el proyecto X por su cuenta como si otra personalidad se hiciera cargo del asunto.

  • ¡¡AhrrGrr!! – Un grito de terror y recogió un arma de su estuche en su espalda. Un hacha y lanzó un ataque que solo paso de largo con una simple finta. Mientras lo miraba seriamente con mis ojos que se abrían y cerraban. Estiré mi mano y sobrepasé su pecho rompiendo el hueso de la caja torácica hacia su corazón y lo arranqué con cierta fuerza para llevarlo a mi boca y pasarle la lengua y luego ante el terror de un moribundo me reí maquiavélicamente y mordí el corazón alimentándome de él .
  • ¡¡¡GGRR!!
  • ¡¡Grr!!! – Gritos y Gritos de esos seres grandes




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