La grieta

Tiene un final en tus manos. El desenlace. Ella se arriesga.

Tiene un final en tus manos. El desenlace. Ella se arriesga.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes

Es tiempo de darle fin a éste asunto. Lo admito soy terca, y con razones válidas.

Belle Sara Inosanto de Gunnes

Mientras del suelo brotaban endemoniadas plantas, en el aire brillaban en la oscuridad espectros y palabras que formaban oraciones y al unirse esas historias el ángel mortal masacraba sin piedad a cada ser monstruoso que caía en pedazos descuartizado.

Son una pesadilla que no puede soslayarse con otras definiciones.

Belle en su cuerpo mortal destrozaba a las huestes enemigas y a su lado las sombras de las manos del doctor Gunnes que tomaba como presa a cada alma llevándola al inframundo. No cabía dudas que eran los cuatro jinetes del apocalipsis de éste sistema que no podía creer lo que tenía en frente, sin embargo, el fin del todo era un ente que desmaterializaba lo tangible e intangible, y no existía manera de poder detenerlo. Cada golpe rompía las paredes del paisaje como si estuviera dañando un cuadro, un dibujo plasmado en una hoja que se partía en pedazos.

  • Ese es el fin del todo –
  • Ese muchacho es el trae problemas.
  • ¿Lucius? – Interrumpí nuestra obnubilación por aquella formación de elementos que se mimetizaban en una mitosis – ¡Koha! ¡Jaime!

Ambos se encontraban malheridos. El impacto del fin era tal que podría aniquilar lo que se encontrase a su alrededor. Koha se colocó de pie, su vestimenta floral hecha un desastre, la mostraban en un estado de cicatrices que se desarrollaban como ramificaciones. Caminó apenas unos metros de cara al fin para enfrentarlo.

  • Realmente es valiente – Me dije y fi directo a ella colocando mi mano en su hombro – Es suficiente déjame a mí, esta pieza
  • ¡Gracias…pero..!

Jaime también se colocó a su lado, en cuanto una humareda se disponía a nublar todo el alrededor.

  • Déjalo a la familia Gunnes – Lucius arremetió con la primera chispa, y recibió una descarga impronta alterando sus nervios – Ahhh!! – se mantuvo tieso
  • Lucius!! – Grité y arrojé mis cuerdas, aunque no hicieron efecto. Sus partículas se separaban y luego se unían y así constantemente.
  • Cuidado, tiene el poder de separarse y unirse
  • Bien! – entonces hay que evitar que se una – Y fui directa a golpearlo constantemente. Aguante las primeras descarga y comencé convulsionar.

Octavio corrió en dirección al que indicaban sus sentidos. Era una pista que llevaba a u subsuelo..

  • Mmmm! – Meii!! – Esta cerca, se que está cerca – Meiiii!! – Octavio descendió en lo más hondo, e ingresó. Allí lo esperó un anciano que fumaba sentado.
  • ¿Visitas?
  • Dónde está Mei? – pregunta alterado Octavio
  • ¡Qué irrespetuoso!
  • Lo siento.
  • No hay problema con ello. A quién buscas, la arrojaron al cuarto del limbo.
  • Cuarto del limbo?
  • Es un sitio perdido sin un final, ni comienzo.
  • Tengo que ir por ella!
  • No debes interrumpir!
  • ¿A qué refiere?
  • ¡Mmmm! ¿No sabes nada?
  • ¿Saber qué? ¿QUIÉN ERES? – Gritó Octavio
  • No es necesaria la desesperación – Aclaró tras una bocanada de su cigarro expandiendo el humo en fisonomías que se dibujan en el aire. – Me llaman el supremo.
  • ¿tú? ¿Eres el supremo? – Frunció el ceño
  • ¿Por qué esa cara? ¿Acaso creíste que era otro ser, no sé, un dios omnipotente?
  • Unos extraños llamados moderadores dijeron…
  • Si, ya te entiendo….y lo lamento por ellos que controlaban todo éste simple y diminuto universo que se está convulsionando.
  • ¿Es por causa del fin…del fin del todo?
  • Ese es solo una manifestación del estado de sensación natural.
  • ¿EH? – Octavio no comprendió
  • ¿No sabes nada de quiénes somos? Interesante. ¿Habrás visto una tierra devastada?; aniquilada en su totalidad. Un futuro sombrío. Es todo parte del estado de ánimo de alguien que está más allá de todo.
  • ¿Alguien superior?
  • Totalmente. Lo que ves es un reflejo de un posible futuro de lo que podría significar la realidad. El fin del todo, representa la calamidad en el sentimiento de no querer existir, él fue quien produjo este mal. Una fusión con tu mundo, y los humanitas y otras criaturas están a su disposición
  • ¿Humanitas?
  • Son esos seres sin rostro que tienen la categoría de muertos
  • ¿Hay manera de acabar con él?
  • Si, nuestro creador debe hacerlo
  • ¡No, no puede ser..Hay dar con él de alguna manera! – Octavio pensaba – Y debo salvar a Mei. Es mi prioridad.
  • ¡Je! Entonces tienes dos misiones. Llegué aquí por ello, pero no se me permite e ingresar al espacio del limbo.
  • Pero allí se encuentra Mei.
  • Por eso mismo, la creadora
  • ¿EHHHHHH? – Se sorprendió Octavio.
  • Ella en el oscuro orificio de su ojo creó el mundo en el cual habitamos como podemos entre tristezas y alegrías. Solo ella lo puede ver.
  • No, no puede ser. No tiene sentido. ¿Estás diciendo que estamos dentro de su ojo?
  • Así mismo.
  • Ella se ubica entre nosotros, no tiene sentido.
  • Esa es su forma real de ella creada para convivir en la esfera humana, mientras que su ser omnipotente descansa en el espacio del lombo. Ella se halla ahí dentro. La que conoces. Dentro del limbo que es la creadora.
  • Ella es un limbo…
  • Vine aquí por ello. Para que alguien ingresara. Los hemos estado monitoreando Y traído aquí. Porque, no existe en el mundo, criaturas con semejante poder para detener al fin del todo. Pero la llave la tiene la luz de Mei. Calma su frustración y haz que ese estado de ánimo perezca para siempre.




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