La Guardaespaldas del presidente: Un amor del pasado

CAPITULO 17. Portada

Valentina llevaba dormida tres horas cuando la despertaron.

No fue la alarma. No fue Dany. Fue una voz que conocía de memoria en un lugar donde no debería estar, y su cuerpo lo procesó antes que su cabeza: se incorporó de golpe con la mano yendo instintivamente hacia donde guardaba el arma antes de que sus ojos terminaran de abrirse.

— Soy yo. — Emiliano estaba parado junto a la puerta, con las manos levantadas levemente, el gesto universal de no dispares.

Valentina parpadeó.

Miró la habitación.

Miró el reloj.

Las ocho y cuarto de la mañana.

— ¿Pero qué haces aquí? — Su voz salió ronca, sobresaltada, sin el "señor" porque a las ocho y cuarto con tres horas de sueño encima el protocolo no encontraba el camino.

— Tenemos que hablar.

— ¿Cómo entraste?

— Dany me abrió.

— Voy a matar a Dany.

— Después. — Emiliano dio un paso hacia ella y le extendió algo. Un periódico. El de la mañana, doblado, con la portada hacia arriba. — Primero mira esto.

Valentina lo tomó.

Y el sueño que le quedaba desapareció de golpe.

Eran ellos dos.

Una fotografía grande, en blanco y negro, que ocupaba casi toda la portada. No era reciente — eso lo supo de inmediato, antes de leer nada, antes de que su cabeza terminara de procesar lo que estaban viendo. Era vieja. Vieja de verdad, de hace años, de antes de los uniformes y los cargos y los siete años de distancia. Los dos jóvenes, los dos sin saber que alguien los estaba fotografiando, en algún lugar que Valentina tardó un segundo en reconocer: la entrada de una universidad, una tarde cualquiera, él con la mochila al hombro y ella diciéndole algo que lo hacía reír.

Debajo, el titular:

"¿UNA RELACIÓN OCULTA? EL PRESIDENTE ELECTO Y SU GUARDAESPALDAS: UNA HISTORIA QUE VIENE DE LEJOS"

Valentina leyó el párrafo de entrada. Luego el segundo. Sus ojos fueron directo a los datos: la foto tenía fecha, había sido tomada hacía casi ocho años, y el periódico la presentaba como "evidencia de una relación que el entorno del presidente electo ha intentado mantener oculta".

Dobló el periódico.

Lo dejó sobre la cama.

— ¿Qué es esto? — preguntó, aunque la pregunta era más para ella misma que para él.

— Es lo que quiero saber. — La voz de Emiliano era tranquila— . Nadie de mi equipo tenía esa foto. Nadie de tu equipo tampoco. Alguien que nos conocía hace ocho años la guardó, la esperó, y la soltó ahora. Justo cuando el video de Bermúdez ya estaba circulando. Justo cuando falta una semana para la toma de protesta.

Valentina miró la portada otra vez.

Los dos, jóvenes, sin saber.

— Esto está jodido — dijo Emiliano, en voz baja.

— Sí — dijo Valentina.

Valentina sigue leyendo. Ahora lo sabemos todo, la guardaespaldas que quiere ser primera dama, será que el presidente electo le es infiel a su prometida, que favores tuvo que hacer para llegar ahí.

— Alguien orquestó esto — dijo ella, despacio, como quien va armando un rompecabezas en voz alta — . El video de Bermúdez no fue solo Bermúdez. Alguien con más recursos lo está usando. Alguien que tenía acceso a una foto de hace ocho años, que sabía quién soy yo para ti, y que esperó el momento exacto para soltar todo junto.

— Mis enemigos dentro del partido — dijo Emiliano.

— O alguien que quiere que te cases con Jessica y sabe que hay algo que podría impedirlo. — Lo miró — . ¿Cuánta gente sabe los términos del acuerdo con ella?

Emiliano tardó un segundo.

— Los suficientes.

Valentina asintió despacio.

Desde el pasillo llegó la voz de Dany, con la inoportunidad característica de los hermanos menores:

— ¿Alguien quiere café? Porque yo hice para tres aunque técnicamente... — asomó la cabeza por la puerta, miró a Emiliano, miró a Valentina, y tuvo la lucidez suficiente para completar la frase sin drama — ... técnicamente ya lo tengo listo. ¿Café?

Valentina lo miró.

— Dany.

— ¿Sí?

— Cierra la puerta.

— Cerrando. — Desapareció. La puerta se cerró.

Valentina se levantó de la cama, se puso la chamarra que tenía sobre la silla, y se quedó parada frente a Emiliano con el periódico entre los dos

— Necesito hablar con Katia — dijo — . Y tú necesitas hablar con tu equipo legal antes de que eso — señaló el periódico — se vuelva más grande de lo que ya es.

— ¿Y nosotros? — preguntó Emiliano.

Valentina lo miró.

— Tú y yo somos lo de menos ahora mismo, Emiliano.

Él sostuvo su mirada un momento largo.

— Para ti quizás — dijo, en voz baja.

Y esa frase, tan corta, tan sin adornos, se instaló en el centro del pecho de Valentina había sido lanzado exactamente donde tenía que llegar.

Valentina salió de su habitación.

Dany estaba sentado en la sala con el periódico abierto sobre las rodillas — el mismo periódico, la misma portada, la misma foto de hace ocho años — y cuando levantó la vista hacia ella su cara hizo ese viaje rápido entre el saludo automático y el reconocimiento de que quizás este no era el momento.

— Te ves bien — dijo, con la cautela de quien tira una piedra pequeña para calcular la profundidad del agua.

— Cállate, Dany.

— Tranquila, yo no tengo la culpa de nada. — Levantó las manos con el periódico todavía en una de ellas — . Soy completamente inocente. Yo solo abrí la puerta porque me pareció lo correcto y porque...

— Dany.

— Callado.

Valentina se sentó en el sillón, tomó un sorbo de café.

Escuchó los pasos detrás de ella.

Emiliano llegó al umbral de la sala, miró a los dos

— ¿Me puedes dejar a solas con ella, por favor?

Dany cerró el periódico.

Lo dobló.

Se levantó del sillón con la dignidad.

— Por supuesto — dijo — . Estás en tu casa. — Le señaló la cocina a Emiliano con un gesto hospitalario — . El café está hecho, los vasos están en el segundo cajón, el azúcar en la alacena de arriba. — Se dirigió hacia su cuarto, recogió la mochila que tenía en el suelo junto a la puerta, y se la colgó al hombro con la practicidad de alguien que ya tenía este plan desde antes — . Me voy a clases. No quiero estar cerca de Vale cuando está molesta. Lo digo sin ofender, — le aclaró a Emiliano —Es solo que la conozco desde que nació y sé cuándo el radio de blast es amplio.




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