La guerra de los indignos

 Arco 1 : “Orígenes”  

TROS

“La guerra de los indignos “

Volumen I

Autor: MYFAV

version actual : 04/09/26

Sinopsis

Después de las grandes épicas, historias de guerras y héroes de leyendas, después de la sumisión desesperada del mundo y la salvación a manos de Trigger Tigre, la paz ha llegado. Es en esta época de relajo que el mundo se ha ablandado y, por consiguiente, se ha vuelto débil.

El héroe de antaño ha perdido su gloria y sus hijos aún están verdes para seguir su legado. ¿Será posible defender al mundo si este es amenazado otra vez? No lo sé. Aún peor, ¿será el mundo capaz de defenderse a sí mismo sin traicionarse en el intento?

NOTA: El mundo de Tros es vasto y denso, lleno de razas desconocidas y poderes que acechan en cada rincón del mundo. Pero, incluso ante tantas maravillas, el peor enemigo de la humanidad será su avaricia.

Autor : MYFAV

Prólogo

Todo estaba borroso.

El ruido del metal contra el metal, las chispas por aquí y allá, el rojo que se escurría por todos lados, como se escapa la vida cuando se lucha por ella. Esta era la batalla de la vida y la muerte.

Estaba tirado. De a poco, comenzó a recomponerse. No entendía nada, ni siquiera dónde estaba. Veía sus manos, negras y corruptas, delante de él. Su hermano estaba allí, distinto... No sabía explicar bien qué había cambiado. Podía sentir cosas: dolor que no le pertenecía.

Veía a su hermano, su rostro, el ardor en la cuenca vacía de su ojo izquierdo y la falta de su brazo derecho, algo que lo aturdía. Pero la adrenalina no lo dejaba descansar.

Escapar ya no era una opción.

El castillo se derrumbaba y sus trozos caían, prendidos en llamas.

Delante de su hermano había un ser humanoide carente de rostro: sin nariz, boca ni ojos. Aun así, sabía que podía verlos, olerlos, sentirlos. Un miedo instintivo lo hizo retroceder, mientras que su hermano, contra toda lógica, avanzaba con su espada en mano, negra y envuelta en llamas igual de oscuras.

Este ser tenía la piel roja y marcas mágicas que se arremolinaban sin un orden claro. Sus dos cuernos frontales y su cola de lagarto no parecían delatar una especie o raza conocida.

Su armadura negra y su espada, corta pero afilada, tenían la sangre aún borboteante que debía pertenecer al brazo y al ojo de su hermano.

Ya no importaba.

Cayó de rodillas. No podía ni suplicar piedad.

Detrás de él vio rizos rojos dispersos, pero no como siempre, sino ahora sin dueño. Trataba de recordar a quién le pertenecían, sin éxito.

Cerca de allí, no muy lejos, veía su propia cola felina. O lo que quedaba de ella.

Su propio dolor por fin regresaba.

Sus ojos se entrecerraron y la sangre comenzó a salir de sus propios labios. Era extrañamente amarga, con un fuerte sabor a óxido, pero no le molestaba. No era la primera vez que la probaba.

La desesperación llegó como siempre llega, cuando uno todavía espera, erróneamente, que pueda existir una salida que, en realidad, no existe.

El ser sin rostro se acercaba a paso lento. No parecía tener ningún rasguño.

Dejó caer su espada delante de su hermano.

No podía corroborarlo, pero parecía estar feliz.

En su frente, una gema brillante de color negro y forma de media luna emanaba una cantidad inimaginable de magia. De ella surgieron sombras: brazos negros que querían abrazarlo y darle misericordia.

Un leve roce en su cuello.

La cabeza rodó por el suelo.

Ziger se levantó de golpe.

Un dolor horrible le quemaba las venas de su muñeca derecha. Una marca había aparecido, advirtiendo que su sueño se haría realidad.

Arco 1 : “Orígenes”

Capítulo 1.1 : “El príncipe, la caballero y la demonio”

Como cada mañana, la luz fuerte del sol de primavera entraba a la recámara por el vitral de la habitación. En cama aún, un joven de 14 años peleaba con las sábanas por levantarse. La seda le susurraba al oído mientras el calor del día trataba de empujarlo fuera. La batalla silenciosa del joven fue interrumpida tras la ruidosa intromisión de un grupo de sirvientas bajo las órdenes de una chica, pero no una cualquiera. Esta llevaba una armadura y el emblema imperial en el pecho. Iba sin casco; de todas formas, sería difícil llevarlo con su gran cabellera azul celeste, que llegaba hasta sus talones. Hoy tenía una coleta, pero de poco ayudaba. La chica peliazul tomó la seda de la cama y desprotegió al joven, aún sumergido en un sueño.

—Es hora de levantarse, mi príncipe. El desayuno está servido y tanto su padre como su hermano lo esperan.

El joven trata de acurrucarse con su propio cuerpo y su cola felina, pero no es tan efectivo como la manta de seda.

—Está bien… —refunfuñando—. Me levantaré —refunfuña, pero no hace nada para realmente parecer que se levantará.

La chica peliazul toma al príncipe y lo sienta, tratando de despertarlo de una buena vez.

—Vamos, Tiger, que, si no llegas pronto, seré yo quien se ganará el regaño… —dice por fin Zachied, dejando algo de su cordialidad protocolar.



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En el texto hay: profesias, fantasia aventura, mundomagico

Editado: 01.10.2026

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