La habitación que falta

CAPÍTULO 6: Lo roto

«La vida no existe porque todo funciona. Existe porque las cosas fallan y se desgastan.»

### ESCENA 1: El inventario del caos

La mañana llegó sin sol, reemplazada por el encendido automático e indoloro de las luminarias urbanas. El apartamento corporativo de Camila estaba a oscuras, a excepción del brillo parpadeante de una terminal de contrabando.

Américo se levantó del suelo de polímero, sintiendo los músculos agarrotados por las horas de guardia y el frío acumulado. Pasó la yema de los dedos por los lomos de los libros físicos de la estantería de Camila. El papel grueso y desgastado contrastaba con la perfección lisa de las paredes de Placea. En las paredes, mapas analógicos detallaban sectores de mantenimiento que el censo oficial había borrado de la base de datos hacía décadas por considerarlos «ruido ineficiente».

No había desorden: era un caos en armonía termodinámica, una acumulación deliberada de historia, una muñeca de cerámica con la cabeza rota, libros y objetos físicos que ya no se veían en la ciudad.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.