Raimund observaba desde la distancia cómo Natalia reía suavemente con Brandon. Cada gesto, cada palabra, era como un aguijón que despertaba la furia de su lobo. El instinto lo dominaba: quería apartar al joven de inmediato, marcar su territorio, demostrar que Natalia le pertenecía.
El alfa dio un paso decidido hacia ellos, la mirada oscura y los puños tensos. El lobo rugía dentro de él, listo para atacar. Brandon, ajeno al peligro, seguía conversando con naturalidad.
Pero antes de que Raimund pudiera desatar su ira, una mano firme lo sujetó del brazo. Era su beta, Marcus Hale, el segundo al mando de la manada.
—¿Qué te pasa, Raimund? —le preguntó Marcus con voz grave, mirándolo directo a los ojos—. ¿Por qué pierdes el control?
Raimund respiró con dificultad, intentando contener el impulso. El aroma de fresas y flores seguía golpeándolo, haciéndolo perder la razón.
—No entiendes… —murmuró con los dientes apretados—. Ese olor… me está volviendo loco.
Marcus lo sostuvo con fuerza, consciente de que si lo soltaba, el alfa podría cometer un error que pondría en riesgo todo lo que habían construido.
Natalia, mientras tanto, seguía sin sospechar nada. Para ella, la fiesta era solo un momento de distracción con su amiga Elena y el amable Brandon. No sabía que, a pocos metros, el alfa luchaba contra sí mismo para no dejar que su instinto lo dominara por completo.
#1264 en Fantasía
marcada por el destino, natalia atrapada y rechazada por el alfa, el vinculo que no debia existir
Editado: 14.04.2026