La Humana Rechazada por el Alfa

CAPITULO 8 LA RETIRADA DE NATALIA

Marcus aún sostenía el brazo de Raimund, intentando hacerlo entrar en razón. El beta sabía que si lo soltaba, el alfa podría cometer un error que pondría en riesgo su reputación y la estabilidad de la manada.

—Contrólate, Raimund —insistió Marcus con firmeza—. No puedes dejar que tu lobo te domine aquí. Todos te están mirando como el empresario, no como el alfa.

Raimund apretó los dientes, su mirada fija en Natalia. El aroma de fresas y flores lo envolvía, haciéndolo perder la cordura.

Mientras tanto, Natalia se inclinó hacia Elena y Brandon. La intensidad de los ojos de Raimund la hacía sentir incómoda, como si estuviera atrapada en una tensión que no comprendía.

—Creo que debería irme… —dijo con voz baja, intentando sonar tranquila, aunque su corazón latía con fuerza—. Esa mirada me hace sentir extraña.

Elena la miró sorprendida, pero asintió. Brandon, con gesto amable, se ofreció a acompañarla hasta la salida. Natalia aceptó, buscando escapar de la incomodidad.

Raimund observó cómo se alejaba. Cada paso que daba era como un golpe en su pecho. Su parte humana quería dejarla ir, convencerse de que no debía involucrarse. Pero su lobo rugía con furia, reclamando lo que estaba perdiendo.

Marcus lo apretó con más fuerza, como si pudiera leer sus pensamientos.

—No puedes seguirla, Raimund. No ahora.

El alfa cerró los ojos, luchando contra el instinto que lo dominaba. Pero sabía que esa batalla apenas comenzaba.




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