Raimund se quedó solo en el salón, con Marcus aún cerca, observando cómo Natalia se alejaba. El aroma de fresas y flores seguía impregnado en su mente, como una marca imposible de borrar. Su lobo rugía con desesperación, exigiendo que la siguiera, que la reclamara.
Pero el alfa apretó los puños, lleno de rabia.
—¡No lo aceptaré! —gruñó en voz baja, con los ojos brillando de furia—. La diosa luna se ha equivocado. ¿Cómo puede darme como mate a una humana débil? ¡Los humanos no son dignos de la línea de los alfas!
Marcus lo miró con seriedad, consciente de que esas palabras eran peligrosas. El vínculo ya estaba marcado, y negar a la diosa luna era desafiar el destino mismo.
—Raimund… —dijo con voz grave—. No puedes luchar contra lo que eres. Tu lobo no va a dejarla ir.
El alfa lo fulminó con la mirada, respirando con dificultad.
—No permitiré que me controle. No permitiré que una humana decida mi destino.
Mientras tanto, Natalia caminaba hacia la salida con Brandon y Elena. Sentía un peso extraño en el pecho, como si alguien la siguiera con la mirada, como si un lazo invisible la atara a algo que no comprendía. Se giró un instante, y sus ojos se cruzaron con los de Raimund. La intensidad de esa mirada la hizo estremecerse.
Natalia bajó la vista rápidamente, convencida de que debía escapar de esa tensión. Pero sin saberlo, ya estaba marcada por el alfa que la rechazaba.
#1264 en Fantasía
marcada por el destino, natalia atrapada y rechazada por el alfa, el vinculo que no debia existir
Editado: 14.04.2026