La Humana Rechazada por el Alfa

CAPITULO22 CAFE Y ADVERTENCIAS

El sol ya iluminaba el lago de Valle Sereno cuando Elena apareció cerca de Natalia. Al verla acompañada de Raimund, se sorprendió, pero Marcus intervino con calma, intentando suavizar la tensión.

—Solo queremos pasar un rato escuchando la naturaleza —dijo el beta, con voz firme pero tranquila.

Elena aún dudaba, pero decidió confiar en las palabras de Marcus. En ese momento, su hermano se acercó con una bandeja improvisada y una taza de café caliente para Natalia. Ella sonrió agradecida, extendiendo la mano para recibirlo.

Pero antes de que pudiera tomarlo, Raimund se adelantó con un movimiento brusco y le arrebató la taza. Sus ojos grises brillaban con intensidad, y su gesto fue claro: no permitiría que nadie se acercara demasiado a su mate.

Natalia lo miró, sorprendida por la posesividad que emanaba de él. El café humeante en sus manos era apenas un símbolo de lo que estaba ocurriendo: el alfa estaba reclamando su lugar, aunque aún luchaba contra sus propias palabras de rechazo.

Elena frunció el ceño, consciente de que algo más profundo estaba sucediendo. Marcus, en cambio, observaba en silencio, sabiendo que el vínculo estaba tomando fuerza y que pronto sería imposible de ocultar.

La mañana en Valle Sereno se llenó de tensión, y la luna, aunque oculta por el sol, seguía marcando el destino de todos.




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