La Humana Rechazada por el Alfa

CAPITULO 24 EL DESPERTAR DEL VINCULO

El sol ya estaba alto cuando Natalia abrió los ojos en el lugar secreto al que Raimund la había llevado. El beso aún ardía en sus labios, y su corazón latía con fuerza, confundido entre el miedo y la atracción. El silencio del lago se mezclaba con el murmullo de la naturaleza, como si todo el entorno quisiera guardar aquel momento.

Raimund la observaba en silencio, sus ojos grises fijos en ella. El alfa había cruzado un límite, y lo sabía, pero el vínculo lo dominaba más que nunca. Natalia intentó apartarse, pero él sostuvo su mano con firmeza.

—No puedes huir de lo que eres para mí —murmuró, con voz grave.

Natalia lo miró, temblando. La confusión la envolvía, pero algo dentro de ella reconocía esa verdad.

Mientras tanto, Elena y Marcus permanecían cerca del lago, inquietos por la ausencia de ambos. Elena fruncía el ceño, molesta por la actitud posesiva de Raimund, mientras Marcus intentaba mantener la calma.

—El vínculo está despertando —dijo el beta, con tono serio—. Y cuando eso ocurre, nada puede detenerlo.

Elena lo miró con incredulidad, sin comprender del todo lo que estaba sucediendo. Natalia, en cambio, comenzaba a sentir que su vida estaba cambiando para siempre.

El amanecer en Valle Sereno no trajo paz, sino el inicio de una verdad imposible de negar.




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