La Ideología Del Amor

"El precio de una apuesta": Directo al punto más doloroso de mi adolescencia con Alejandra.

Esta ideología que todos tenemos fue la que me persiguió toda mi vida; esa idea de que uno debe tener padres perfectos o una religión perfecta. Apenas conoces a alguien, lo primero que te preguntan es en qué trabajan tus papás, como si eso definiera la calidad de una persona. Desgraciadamente, aunque alguien venga de una familia con "buenos valores" y principios, no siempre significa que será una buena pareja. En mi caso, la realidad me enseñó que no es así.

​Me costó muchas lágrimas escondidas. Ya sabes, lo típico: "los hombres no lloran", "los hombres deben ser fuertes, rudos, machos". Pero, ¿qué hay detrás de la puerta? Ahí era donde yo lloraba bajo las sábanas, bajo la almohada o encerrado en el baño, sentado en la regadera porque no podía estar con quien yo quería, o porque a quien yo quería no me quería a mí.

​Después de eso, ya no vi a mi primo con los mismos ojos. Nunca fuimos muy afines y siempre teníamos problemas, pero entonces vi su verdadero yo: el "monstruo detrás de la máscara". Desgraciadamente, compartimos muchos años en la misma escuela durante la preparatoria. Cuando nuestros caminos finalmente se separaron, fue un alivio inmenso; fue como quitarse una serpiente del hombro.

​Mi siguiente amor fue intenso, raro y diferente. Me enamoré de una chava llamada Alejandra. Todos estaban locos por ella: era hermosa, de ojos color miel y cabello rubio cenizo. Recuerdo que, en esa época, ella sufría mucho bullying por parte de las demás niñas del salón. La diferencia de pensamiento siempre nos define, y desgraciadamente vivimos en una sociedad donde tienes que pensar igual a los demás o te conviertes en el "bicho raro".

​Eso me hacía sentir terrible; no podía expresar lo que sentía, no tenía amigos y me sentía muy inseguro. Ya no tenía ganas de intentar nada ni creía en nadie. Todo el mundo sabía quién era yo y quién era mi familia; eso fue algo que me persiguió toda mi adolescencia. Por eso, cuando conocí a Alejandra, nunca creí que podría acercarme a ella, hasta que un día me encontró llorando en el salón. Se habían burlado de mí (siempre he sufrido un bullying extremo, algo que tocaré a fondo en este libro). Es increíble cómo la mente bloquea los recuerdos más dolorosos.

​Alejandra entró y yo estaba sentado en un pupitre de esos de los 90. Me dijo: "¿Te gustaría ir al baile conmigo?". En mi escuela iba a haber un evento, el típico baile con adornos en las muñecas, carros, y alcohol o cigarros escondidos. Yo estaba feliz porque no me atrevía a tomar la iniciativa. Llegué a mi casa emocionado a contarle a mi madre.

​Sin embargo, mientras me arreglaba, recibí un mensaje (un SMS normal de aquella época). Decía que no iba a asistir. Me dejó "plantado, vestido y alborotado". No podía creerlo. Me dolió en el alma porque era una chava que yo amaba (a esa edad uno dice "te amo" sin comprender el significado, pero estaba muy enamorado). Me dolió que me usara como juguete o burla. Caí en una depresión profunda de varias semanas.

​Al día siguiente, la veía en la escuela como si nada, mientras yo lloraba por los rincones. Un día, su primo David se sentó conmigo en las escaleras y me confesó la verdad: "Ella solo estaba jugando contigo. Fue una apuesta que hizo con sus amigas; la obligaron y tú caíste". Eso me dolió aún más. Me tomó meses sacármela de la cabeza, saboreando esos primeros dolores del corazón.

​Mi inseguridad creció. Pasé a la preparatoria en una escuela de Francia. Pensé que sería una oportunidad para cambiar, pero mi Rebeldía se volvió extrema. Un día, al salirme de clases, la recepcionista me preguntó: "¿A dónde va, Caleb?". Le contesté que ya me había aburrido. Cuando me amenazó con avisar a mis padres, le dije: "Claro, dígales para que sepan por dónde voy". Pero no me iba de fiesta; simplemente me sentaba en un jardín a ver a la gente pasar mientras tomaba un refresco. Era una rebeldía extraña y sosa.

​Finalmente, mis padres no pudieron más. Nos sentaron a todos los primos y me dijeron: "Ya no sabemos qué hacer contigo. Te vamos a mandar a una escuela privada en Nueva York. Es una escuela de hermanos y ahí te van a enderezar, o será el internado". Yo me quedé callado. En ese momento me sentía como en una película de Rápido y Furioso, pero en realidad era un comportamiento estúpido e irresponsable.

​Llegar a esa escuela fue como entrar a una prisión: edificios grises y azules, rejas y postes infinitos de los que no podías salir. Esa preparatoria cambiaría mi vida de una manera traumática y terminaría por destruir, poco a poco, la ideología del amor que todavía persistía en mi terca naturaleza.

2026 Gabriela González Calette (Gabby Rose Noir). Todos los derechos reservados.

​Esta obra, incluyendo todos sus capítulos, personajes y universos narrativos, está protegida bajo las leyes internacionales de derechos de autor. Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de este contenido, así como su distribución, transformación o almacenamiento en cualquier sistema de recuperación, sin el consentimiento previo y por escrito de la autora.

Título de la obra: la ideología del amor

Autora: Gabriela González Calette

Nombre de autora: Gabby Rose Noir

Contacto: fridagabbycalette@gmail.com



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En el texto hay: suspenso, mistica, misterio amor

Editado: 14.03.2026

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