La Ideología Del Amor

"El Muro entre Nosotros"

Memoria Escolar: Obstáculos y Revelaciones

​Creo que me falta describir cómo soy referente a mis rasgos faciales; creo que no lo he dicho. Bueno, como típico europeo, pues sí, tengo labios gruesos —mucha gente dice que son labios en forma de corazón—; así son. Mi nariz pues, perfecta, respingada, ¿verdad?

​¿No les pasa que a veces quieren estar sentados fuera o estar un día en el jardín y evadir los problemas de la familia, los pleitos en la casa, los gritos de los papás? Lo que decimos: "hija o hijo, ¡qué eres!", y simplemente, como una canción que estaba de moda de un grupo en aquella época: "escapar, salir y no regresar jamás". Eso me pasaba muy seguido.

​Referente a Elizabeth, pues ella estuvo ahí y siempre estuvo ahí vigilándome y tentándome también. Me acuerdo que un día la invité a la casa e intentó seducirme en dos ocasiones. En ese entonces estaban de moda los tatuajes que te regalaban en las Sabritas, en cualquier papa o botana. Yo me lo puse en la espalda y ella quería que se lo pusiera en la suya, y me dijo: "desabróchame el brasier para que me lo pongas mejor". Era obvia la intención. Gracias a Dios no caí, porque ya tenía yo varios roces con ella; no me agradaba y ya no hallaba cómo sacarla de mi vida.

​Hubo otra ocasión en la que —obviamente en ese entonces no había videollamadas— me decía: "me marcas a tal hora, pero me marcas que me voy a meter a bañar". Y yo le marcaba y me decía: "¿te estás bañando?". Le decía yo: "sí, así es". "Okay, pero no me cuelgues". Se oía el agua... o sea, se dan cuenta de todas las intenciones de ella, porque realmente era bastante obvio. Y ahí estuvo como sombra atrás mío cada que yo tenía algún acercamiento hacia Alma; era bastante obvio intentando sabotear todo, cada momento. Era bastante frustrante porque yo no podía hacer nada.

​Me acuerdo que les iba a decir de una tercera persona que impidió que yo estuviera junto a ella. En esa escuela hacían como kermeses en las cuales vendían comida y así, ¿no? Había juegos y vendían boletos como tipo feria. A mí me tocaba un cierto puesto de comida, entonces una tarde me dijo el maestro: "Caleb, elige quién quieres que te acompañe para que vayan todas las horas de clases a recolectar los boletos". Y le dije yo: "pues quiero que me acompañe Alma".

​(Paréntesis: obviamente ya sabemos las juntas que tenía Alma; era pésima estudiante —y a eso vamos—, rebelde. Ya sabemos su belleza física, pero rebelde al fin y al cabo, con problemas familiares hasta el tope. Esa era la actitud que ella tenía).

​Pero yo la escogí. En mi inocencia creí que no iba a tener problemas con ir con ella y que ahí iba a aprovechar para acercarme más. Cuando iba bajando las escaleras, el director del área de preparatoria me dice: "¿A dónde va usted, Caleb?". "Pues me va a acompañar Alma a los boletos". Hace una seña con el dedo y dice: "No, venga usted para acá. Usted regrese al salón". Pues así pasó, regresó al salón y me echó un sermonazo que para qué los aburro. En resumen, me dijo que no era una "junta" buena para mí. Todo lo que no quieres oír respecto a la persona que te gusta, me lo dijo. Me retiré y escogí a otra persona.

​Hubo otro momento en el cual me acerqué a ella —no se preocupen, no fue el final de mis intentos, lo hice todo—, pero al parecer en cada intento que yo tenía había un obstáculo para acercarme más y más a ella. Un obstáculo al que yo no le veía forma, que no veía la razón, que no veía realmente lo que estaba pasando.

​En esa escuela, que era enorme, había un campo muy grande, un auditorio y un camino largo de árboles. Teníamos el típico mirador en el que todos se iban a besar y a manosear. Tuve otro intento de acercarme a ella; le dije: "Oye, ¿por qué no me acompañas al mirador? Vamos a platicar". Pues fuimos. Íbamos rumbo para allá, pero siempre saboteando mis intentos, Elizabeth se acerca y dice: "Yo los acompaño". Pues sí, platicamos. Al final, Alma como que se da cuenta de la situación, se retira y me quedo yo con Elizabeth ahí. O sea, ¿se dan cuenta de la frustración de la situación?

​Después de eso no hubo más intentos y ya no intenté nada con ella. Empezó a tener muchos problemas en la escuela, bastantes, con las materias y con la paga. Nos empezamos a dejar bastante. Después de eso ya no hubo más. El bullying hacia mí crecía; me nombraron como "el más feo de la generación". Era un concurso de los que les hablé; ellos planeaban, en el evento de la graduación de preparatoria, exponer varias fotos mías y burlarse de mí. Gracias a Dios hubo un amigo que me echó el pitazo y me dijo: "Hey, güey, no vayas, porque tienen planeado humillarte delante de todos; te nombraron como el más feo de la generación, no vayas". Y pues sí, no fui, porque ese era su plan totalmente.

​Alma se sale de la escuela y con el tiempo no supe más de ella. Esos intentos fueron fallidos; me costó bastante olvidarla, me gustaba muchísimo. Hubo un evento escolar en el cual me di cuenta de su verdadera orientación sexual, pero yo no lo vi... esto fue pocos días antes de que se saliera de la escuela. En ese entonces hacían concursos de fonética y ella estaba ahí sentada viendo a los otros salones cantar. Estaba sentada hasta adelante con sus amigos detrás. Ya les comenté que estábamos totalmente alejados, ya nos distanciamos bastante; como que ya se rindieron los intentos y ya no intentamos más.

​Después de eso me percaté, porque estaba muy presente viendo a un grupo en especial y a alguien en especial... Pero respecto a quién, se los voy a contar en el siguiente capítulo. Les va a impactar.



#561 en Thriller
#252 en Misterio
#187 en Suspenso

En el texto hay: suspenso, mistica, misterio amor

Editado: 01.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.