La casa estaba en silencio.
Pero no era un silencio tranquilo.
Era uno que dolía.
—
La madre de Valeria estaba sentada en la sala.
Con el teléfono en la mano.
Llorando.
Sin intentar ocultarlo.
—
—Contesta… por favor… —susurraba entre sollozos.
Sus manos temblaban.
Marcaba una y otra vez.
Pero nadie respondía.
—
El padre caminaba de un lado a otro.
Sin detenerse.
Sin saber qué hacer con la desesperación.
—
—Ya llamé a dos hospitales —dijo, con la voz tensa—. Nada.
Tomó el teléfono otra vez.
Marcó otro número.
—
—Sí… buenas tardes… necesito saber si ingresó una joven… —hizo una pausa—. No, no tenemos contacto con ella desde esta mañana…
Silencio.
—
—Gracias…
Colgó.
Pasó la mano por su rostro.
—
Por primera vez…
no había enojo.
—
Había miedo.
—
—Esto no está bien… —dijo la madre, llorando—. Algo le pasó…
El padre no respondió de inmediato.
Pero esta vez…
no la contradijo.
—
—La voy a encontrar.
—
En el colegio…
la noticia ya era oficial.
Un comunicado.
—
Valeria estaba desaparecida.
La casa estaba en silencio.
Pero no era un silencio tranquilo.
Era uno que dolía.
—
La madre de Valeria estaba sentada en la sala.
Con el teléfono en la mano.
Llorando.
Sin intentar ocultarlo.
—
—Contesta… por favor… —susurraba entre sollozos.
Sus manos temblaban.
Marcaba una y otra vez.
Pero nadie respondía.
—
El padre caminaba de un lado a otro.
Sin detenerse.
Sin saber qué hacer con la desesperación.
—
—Ya llamé a dos hospitales —dijo, con la voz tensa—. Nada.
Tomó el teléfono otra vez.
Marcó otro número.
—
—Sí… buenas tardes… necesito saber si ingresó una joven… —hizo una pausa—. No, no tenemos contacto con ella desde esta mañana…
Silencio.
—
—Gracias…
Colgó.
Pasó la mano por su rostro.
—
Por primera vez…
no había enojo.
—
Había miedo.
—
—Esto no está bien… —dijo la madre, llorando—. Algo le pasó…
El padre no respondió de inmediato.
Pero esta vez…
no la contradijo.
—
—La voy a encontrar.
—
En el colegio…
la noticia ya era oficial.
Un comunicado.
—
Valeria estaba desaparecida.
Se había pedido a estudiantes y padres:
informar cualquier dato... avisar si la veían...ayudar a localizarla
—
El ambiente cambió.
Ya no era chisme.
—
Era preocupación.
—
Camila leyó el comunicado en silencio.
Sus manos comenzaron a temblar.
—
—No… —susurró.
Sintió un vacío en el pecho.
—
Y sin poder evitarlo…
corrió.
—