La inmadurez que me exterminó

El inicio de la búsqueda de amigas

Entre los primeros días, sentí un temor tremendo. También me invadía la inseguridad.

Me designaron a una aula en específico.

Cuando ingresé por primera vez, a mí "curso" denominada, sala; vi y conocí a mí profesor.

Dio la bienvenida y fui ubicada en un asiento personal.

Estando en mí espacio, las demás personas, concretamente, las mujeres, fijaron su mirada en mí.

Cómo un aire de rareza y extrañeza.

Yo confundida, no comprendia absolutamente nada.

Más tarde, después de hacer actividades en la sala.

Sonó la campana o, el timbre; que marco el inicio del recreo.

Por mí parte, más tranquila y segura.

Tomé mí iniciativa de hacer amigas o simplemente crear un círculo de amistad.

Ya que, la institución, era sorprendentemente grande.

Por lo que yo, tenía grandes intenciones positivas.

Así nació, la búsqueda de las mejores amigas.

Abierta y con mucha confianza, con la mente tranquila, encontré chicas en distintos espacios, cómo el patio, en la zona rural, los pasillos, otras aulas y el salón de usos múltiples.

Con una sonrisa, día tras día, encontré nuevas amistades. En el que estábamos siempre juntas y lo más importante; el cariño que compartíamos.




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