Durante la última semana he estado conociendo más del lugar, los oficios y los animales (al parecer aquí a las mascotas les llaman Astras) pero, fuera de eso, no he hecho nada más que ir a mis chequeos diarios, lo que me ha dado tiempo de platicar mucho con Harley y Cameron, la verdad, cada vez se han vuelto más cercanos a mí y aún que me cueste un poco admitirlo, Elowen y Draven no han sido mala compañía.
De hecho, me están ayudando a tratar de unirme a los comerciantes o exploradores, y aún que me encanta la idea no puedo negar que tengo una sensación que me dice que yo debería estar entrenando con ellos para ser cazadora o guerrera, pero como se podrán imaginar claro que no me han dejado, ni siquiera se lo piensan cada que lo menciono.
Pero yo no me tomo un no por respuesta y mis ganas de entrenar con ellos parece aumentar cada segundo. Cosa que siempre me termina llevando a casa de Draven.
- Por favor, solo déjame intentarlo, puedes ponerme a prueba y si no lo logro entonces dejaré de molestar
- Lo siento Lyra, pero sabes que no es decisión mía
- Solo ayúdame a convencerlo, no tienes que hacer nada más
- Lo he intentado, ya se lo mencioné varias veces, pero cuando Elowen no quiere simplemente no lo hará y ya. Además, ya te lo dijimos, las mujeres no necesitan ese entrenamiento
- POR QUÉ? ¿SE PUEDE SABER POR QUÉ DEMONIOS NO PODEMOS ENTRENAR? - antes solo insistía y luego me resignaba a que no se podría, pero mi paciencia tiene un límite y Draven parece notarlo al momento que levanto la voz. Se queda callado, solo viéndome, así que continuamos tenido la misma conversación de siempre - a lo largo de la semana y siempre terminan diciendo lo mismo, ya me harté de que no me den explicaciones.
Nuevamente no contesta, solo se tapa la cara y comienza a caminar por el lugar. Da un gran suspiro y posa sus manos en sus caderas mientras me ve, claramente irritado.
- ¿No lo has notado aún?
- ¿Qué cosa?
- La razón por la que solo los hombres reciben este tipo de entrenamiento es porque es nuestra única manera de defendernos. Todas las mujeres allá afuera tienen algún tipo de poder o magia que nosotros no tenemos. Si una mujer recibiera este entrenamiento y lo mezclara con su poder sería demasiado y no sabremos qué podría llegar a ocasionar.
- Tengo varios puntos en contra- digo viendo como vuelve a suspirar girando los ojos.
- Ay señor - murmura
- Por si no te has dado cuenta yo no soy mágica como todas las demás y aun así no entiendo cuál es el problema de que entrenen ¿No se supone que tienen un tipo de rivalidad con el otro reino?
- Aunque tú no tengas poderes siempre estás con nosotros, los docs. o tú nixie, no tienes por qué preocuparte, y en cuanto a lo otro, no es necesario, no hay guerra así que así estamos bien
- Yo quiero cuidarme por mi propia cuenta no solo depender de ustedes ¿Y si sí hubiera una guerra? Ustedes necesitarían refuerzos y entrenamiento
Se queda en silencio mientras toma agua y parece considerarlo. Quizá esta vez sea diferente. Eira entra en la habitación un poco avergonzada y habla.
- Perdón por interrumpir, pero ya es hora del chequeo de hoy - anuncia para luego hacerme una seña desde la puerta para salir. Draven pasea su mirada entre Eira y yo, sin parecer querer mencionar más sobre el tema.
- Solo... Considéralo, ¿sí? - digo algo desanimada antes de salir. Paso a su lado en dirección a la puerta, siento una mano detenerse cuidadosamente en mi mano y me detengo.
- Lyra – no contesto, esperando a que termine de hablar. Me mira a los ojos por unos segundos, notablemente serio, continua - volveré a hablar con él
Mi sonrisa aparece al segundo de escuchar sus palabras, haciendo mi emoción más que evidente - gracias - le doy un abrazo rápido y salgo de su casa para encontrarme con Eira
- ¿Qué te dijo? - pregunta al verme poner un pie fuera.
- Hablará con él
#1254 en Fantasía
#388 en Joven Adulto
romance fantasía acción aventuras, romanc de otro mundo., ficción fantasía
Editado: 06.01.2026