La noche llegó antes de lo esperado, muchos de los chicos salieron del lago y se fueron, haciendo que yo me quedara sola con Draven, Kael y Elowen. Kael me ofrece su toalla, aunque no me sirve de mucho porque mi ropa igual está empapada, claramente no venía preparada para entrar al lago.
- Saben, fue divertido, tal vez la próxima vez podemos ir a escalar o algo así, ¿qué dicen? - sugiere Draven mientras termina de ponerse ropa seca.
- Seguro, sería genial - contesta Kael terminando de guardar sus cosas.
- Demonios - se queja Elowen mientras saca todas sus cosas de su mochila.
- ¿Qué pasa? - pregunta Kael
- Debí dejar mis lentes del otro lado del lago
- Si quieres te ayudo a buscarlos
- A esta hora no se verá nada
- Yo tengo una linterna - dice Draven sacándola de su mochila para ofrecerla.
- Gracias DD - contesta Elowen mientras la recibe, luego pasea la mirada entre Draven y yo - ¿Vienen?
- Me encantaría, pero debo irme - dice Draven cargando su mochila y comenzando a caminar hacia atrás. Hace una seña de despedida que todos respondemos y se pierde entre los árboles.
Elowen voltea hacia mí y levanta las cejas a modo de pregunta.
- Creo que prefiero esperar - No es que no quisiera ayudarlo, pero el tiempo en que ellos se irán me será suficiente para quitarme la camisa mojada y poner mi suéter sin tener que estar escondiéndome de nadie.
- ¿Segura que te quieres quedar sola? - pregunta Kael acercándose a mi
- Claro, no tengo problema, además solo será un momento
- Bien, pero si necesitas algo solo grita y nosotros vendremos
- ¿Qué son? ¿Los tres mosqueteros?
- ¿Mosque-qué? – pregunta Elowen haciéndome reír, niego con la cabeza
- No importa - hago una pausa para que se vayan, pero al no verlo muy seguros agrego - vamos, no me pasará nada, vayan antes de que se haga más tarde.
- Cierto, vamos - dice Elowen y Kael asiente, ambos comienzan a avanzar entre la oscuridad de los árboles y en momentos voltean a asegurarse que siga en mi lugar hasta que finalmente se pierden entre las sombras.
Al primer segundo que tengo, me volteo y quito mi camisa mojada. Con cuidado tomo mi sudadera y comienzo a abrirla para poder estar calientita un rato. El aire aquí es bastante frío y fuerte y el hecho de estar completamente mojada no ayuda, hace que se me ponga la piel chinita.
El cierre se atora, trato de destrabarlo lo más rápido que puedo, no quiero que lleguen los chicos y me vean así. Volver a ponerme la camisa ya no es una opción. Un frío aire choca con mi espalda y mi pelo me tapa la vista. La desesperación por no poder abrir la sudadera va en aumento, lo que me hace frustrarme al no poder hacer nada.
- Yo no te recomendaría andar por ahí semidesnuda - un suspiro de sorpresa Sale de mis labios al momento de escuchar eso. Volteo alrededor a buscar al propietario de esa voz, y a solo unos pasos de mí veo la silueta formada de un chico alto y con cabello rubio, recargando su peso en un árbol, con los brazos cruzados y mirándome fijamente. Es el chico del caballo ¿Cómo era que se llamaba? ¿Thomas?
Ignoro la pregunta de mi mente al recordar sus palabras e instantáneamente me llevo la sudadera al pecho tratando de tapar todo.
- No deberías espiar a la gente en el bosque, es aterrador.
- En mi opinión no deberías desvestirte en área pública – dice caminando hacia mi
- No me desvestía, solo... - me interrumpe a media frase para hacer otra pregunta
- ¿Volviste a caer en el lago o está vez fue por decisión?
- ¿Qué? No, yo no - y entonces me doy cuenta. Un escalofrío recorre mi espalda - ¿Cómo sabes que ya había caído en el lago?
- Tú me lo dijiste
- No, claro no
- Si, estoy seguro de que fue así
Yo estoy segura de que nunca lo mencioné, no hay manera de que lo supiera a menos que él tuviera algo que ver - Dime la verdad ¿Cómo sabes que ya había caído en el lago?
- Ya te lo dije
- Y sé que no fue así
Suspira y gira los ojos - no, no lo fue y no importa
- ¿Quién demonios eres? - tomo lo primero que se me atraviesa para tenerlo como arma en caso de que intentara algo.
- No te gustaría saber
- Pues no pregunto de a gratis
- Usas palabras muy extrañas ¿Lo sabes no?
- No has respondido a mi pregunta
- Me estás amenazando con una botella de agua ¿Debería? - poco a poco da pasos lentos hasta estar a unos centímetros de mí. Tengo que mirar arriba para alcanzar su mirada, toma la botella que tenía en la mano y me la quita, hablando suave pero amenazadoramente - no creo que estés en posición de hacer preguntas
- Estoy en posición de cualquier cosa, porque tal vez no lo hayas notado, pero somos tres contra uno
#2153 en Fantasía
#732 en Joven Adulto
romance fantasía acción aventuras, romanc de otro mundo., ficción fantasía
Editado: 28.01.2026