Mis ojos se abren de golpe al sentir un fuerte golpe en el costado. Abro los ojos justo al momento en que un gran ave aterriza en el piso debajo de mí.
Con la vista aún borrosa miro al frente; un grupo de al menos 6 de las mismas aves vienen volando directamente hasta mí. No me da tiempo de reaccionar cuando otra de ellas se estampa conmigo haciéndome perder el equilibrio en la rama. Mi cuerpo se balancea tratando de recuperar el equilibrio hasta que el peso gana de mi lado derecho. Por un momento me siento suspendida en un vacío y siento la gravedad solo cuando mi cuerpo es golpeado y arañado por varias ramas que amortiguan mi golpe contra el piso. Me retuerzo el piso tratando de eliminar el dolor creciente en mi espalda.
Apenas me siento con la suficiente fuerza, corro dentro del reino buscando alguna tienda para ocultarme de aquellas aves que parecen ir en mi contra.
Entonces lo noto. A diferencia de hace unas horas que estaba todo abierto ahora se encuentra todo cerrado y solo un par de personas caminan acompañados de sus nixies. Nunca me mencionaron que este reino funcionaba de noche.
Así que sin querer planearlo, las cosas ya están acomodadas para mí. Había pensado en esperar a que todo estuviera cerrado en la noche para poder tomar algunas cosas de las tiendas, pero no será necesario, ahora todos están durmiendo y yo tengo suficiente tiempo para tomar lo que necesito.
Con el cuidado suficiente comienzo a entrar en diversas tiendas. ¿Me creerán que aquí nadie pone seguro? Supongo que sí, en Elassia ni siquiera hay puertas.
Me apresuro a tomar agua, comida y todo lo que el hombre del mapa dijo que necesitaría. Solo me falta una cosa, la pulsera de supervivencia que mencionó ¿qué demonios era eso? No lo sé, no tengo idea. Pero si está en un lugar ese debe ser la tienda de viejo.
Abro la puerta y me dirijo a los estantes con objetos de supervivencia. Entonces la veo. Una pulsera gruesa con diversos broches, armas y herramientas pequeñas para ayudar en un campamento. La meto en un bolso que tomé prestado de otra tienda y salgo.
Tomo el camino más delgado y empiezo mi viaje hasta las montañas.
Después de casi dos horas de camino comienzo a arrepentirme de no pensar en traer a Eira conmigo, porque, aunque quisiera haber traído a los chicos sé que no puedo, pero Eira llegó conmigo así que también debería venir conmigo.
Tarareo una canción para matar el aburrimiento un rato, pero luego de repetirla 10 veces me siento como disco rayado. Además, me hace recordar a Anya. Recuerdo que ella me la cantaba cuando jugábamos en el lago, siempre la miraba como una loca porque decía que esa canción la había hecho con nuestro hermano, pero nosotras no tenemos un hermano. Ella también se reía de mi cuando hablaba de mi amigo imaginario así que supongo que estábamos a mano.
Me detengo junto a un arroyo para descansar y tomar agua. El aire de aquí me recuerda mucho al lago Nocturnia solo que más ligero.
Acerco mi botella de agua a una roca del arroyo y la relleno sin molestarme en filtrar el agua, de todas formas, no es que sepa cómo hacerlo.
Tomo un par de tragos saboreando el agua como si no la hubiera tomado en días. Pasa por mi garganta tan fresca que quiero meter la cabeza al río. Termino mi botella y la vuelvo a rellenar con agua del arroyo. Giro la tapa y varias imágenes pasan frente a mis ojos.
No te metas
Por favor, ayúdame
¿Dónde estás?
Vuelve, por favor, te necesito
Ayúdame
Vuelve
¿Dónde estás?
Aléjate de aquí
Te necesito
Anya, Elowen, Kael y otro hombre que no reconozco. Sus caras y esas frases que sonaron en mi sueño se repiten revueltas, una sobre otra.
Tomo una gran bocanada de aire que me saca de ese pequeño trance y empiezo a inhalar y exhalar para calmarme un poco. Miro a mi alrededor dando otro trago a la botella, nuevamente esas imágenes… y más. Imágenes nuevas que pasan más lentamente, pero con solo una voz.
Por favor
Lyra
Soy yo
Recuérdame
Vuelvo a salir de mi mente escupiendo el agua con tanta fuerza que trato de no ahogarme. Me limpio la boca decidida a no tocar más el agua y continúo mi camino un rato más.
Mientras más avanzo se siente una fuerza extraña cada vez más fuerte, como si estuviera absorbiendo la magia de la isla. Al menos como me imagino que se siente.
Quizá el mismo libro es lo que me hace sentir eso, así que existe la posibilidad de estar cerca de él.
No quiero hacerme ilusiones falsas con eso. Pero al mirar al frente ya puedo ver las montañas no tan lejanas y me da la esperanza de llegar pronto.
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Editado: 25.02.2026