Thomas
-Eso fue increíble - dice la pelinegra recostada a mi lado.
Suelto un suspiro reacomodándome en mi cama - lo sé - cierro los ojos pasándome las manos por el cabello.
El brillo resplandeciente de las montañas entra por mi ventana. Eso no me gusta porque me hace querer hablar con Nerezza nuevamente.
Mis pies salen de la cama y me llevan directo hasta mí ropa.
- ¿A dónde vas? - pregunta la chica también levantándose de la cama.
- Asuntos personales
- Pero puedes decirme
- No, y tampoco quiero - termino de acomodar mi ropa y me dirijo a la puerta - puedes irte, si te pierdes pide ayuda a los guardias.
Salgo del castillo sin hacer caso a las preguntas de los guardias. Me monto en una Fynéra dirigiéndome a Elassia.
Esto no es algo que haga normalmente, pero me preocupa el hecho de que alguien robara el pueblo de Arcanum y solo unos días después la cueva comenzara a brillar.
Lo que más me interesa, es que desde ese día la isla se ha ido rompiendo en mayor velocidad y comienza a atentar contra mi poder.
Atravieso todo el reino en cuestión de minutos hasta llegar a Elassia, directo con Nerezza. Entro al castillo a toda prisa dirigiéndome a su alcoba. La puerta se abre de golpe ante mi llegada.
- ¿Qué dijo Lyra? – pregunto sin rodeos.
Mi llegada la hace sobresaltar y pregunta automáticamente.
- ¿Qué haces aquí?
- Responde a mi pregunta ¿qué dijo Lyra?
- Huyó
- ¿Qué? ¿a qué te refieres con que “huyó”?
- Pues ¿a qué más? a que ya no está aquí, corrió al bosque y no ha vuelto.
¡Maldita sea! La única persona en esta isla capaz de serme útil y decide meterse en un bosque que ni siquiera conoce y sin tener algo para sobrevivir. Esa idiota ya debe haber muerto de hambre en alguna parte de bosque, si no es que por una planta o cualquier otra cosa. ¿En qué estaba pensado? No tenía ni idea de en lo que se metía.
- ¿Sabes dónde puede estar? – pregunto tomando aire tratando de calmarme.
Niega con la cabeza – un guardia la había encontrado, dijo que corrió y la perdió de vista, estuvieron varios días buscándola, pero no aparece.
- ¿Varios días? … ¿Cuándo dices que escapó?
- El mismo día que hablamos con ella
Me concentro intentando recordar con exactitud todo lo que ha sucedido estos últimos días. Uno de los eventos principales, fue el robo en el mercado de Arcanum, justo un día después de la desaparición de Lyra.
Nerezza nota mi silencio, afortunadamente no pregunta nada al respecto, y aunque lo hiciera yo tampoco hubiera hablado, al final solo son suposiciones.
Suspiro asomándome por el balcón. La magia se desvanece poco a poco de nuestros reinos y con ellos, también la nuestra. A este paso, en poco tiempo no quedará nada.
– Bebemos encontrarla, es la única forma de no ser destruidos.
- A estas alturas podría estar muerta o en cualquier parte de la isla.
- Lo sé, por ahora, quiero revisar la cueva Mystara. La actividad que ha tenido no es normal - doy media vuelta caminando hacia la salida la salida.
- Espera – me detengo ante la voz de Nerezza - revisar las acciones de esa cueva es deber de ambos reinos, mandaré a uno de los chicos para que vaya contigo.
- No es necesario
- Lo es
- Es mucho riesgo
- Lo tomaré
Nos miramos a los ojos un par de segundos. Sé de inmediato que no aceptará una respuesta contraria. Asiento obligado.
-Como sea, dile que lo espero en el algo Nocturnia dentro de una hora.
Salgo directo a montar mi Fynéra y despegamos. ¿Dónde estás niña traviesa? ¿Tengo que volver a salvarte?
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Editado: 25.02.2026