Draven
Cada movimiento que hago es complementado por los de Thomas y viceversa. Gracias a esta técnica logramos terminar con la mayoría de los esqueletos rápidamente. Los kelpies son otra cosa, no tienen técnica de ataque ni tampoco hay forma de entender sus movimientos. Simplemente disparan en cualquier dirección, me estoy salvando de sus ataques por pura suerte.
Al notar la considerable falta de esqueletos para apoyo de la señora con alas, optamos por ir directo con ella. Bolas de magma pasan a solo centímetros de mí mientras corro al lado de Thomas. Mis pasos se detienen al ver un Kelpie volando en dirección contraria a nosotros. Entre sus patas, el cuerpo de Kael se retuerce tratando de escapar del agarre.
Nuevamente corro hacia la mujer. Thomas monta a Fiyero y con su ayuda consigo el impulso suficiente para engancharme a la cintura de la señora. Un rodillazo en mi estómago me hace retorcerme sobre su cuerpo. Un Kelpie se acerca peligrosamente. Suelto mi agarre de su cintura dejando caer mi cuerpo sobre el pasto, ruedo algunos metros hasta detenerme con las manos. Elowen me ayuda a reacomodarme en mi lugar.
Bolas de magma son lanzadas al cielo para luego explotar como pirotecnia en semana festiva. Una de ellas pinta el cielo después de explotar, cubriendo toda la isla de tinte verde que pinta el cielo de adentro hacia fuera.
Los poderes de los nixies comienzan a descontrolarse. Muchos se recuperan más rápidamente, lo que es bueno, pero otros lanzan hechizos sin sentido o cambian su tamaño de forma irregular.
Un Kelpie posa su vista sobre mí, aumentando la velocidad de vuelo, se deja ir en picada con la boca muy abierta, listo para comerme. Gracias al descontrol de los nixies, uno de ellos crece drásticamente a mi lado golpeando la cabeza del Kelpie, lo que termina noqueándolo.
Thomas ve lo sucedido e intercambiamos miradas. Posicionamos los nixies que cambian de tamaño en lugares estratégicos para golpear a los Kelpies.
Cargo dos nixies entre mis manos. El primero se hace más y más chiquito. Al segundo lo comienzo a posicionar cerca de Hilary, su tamaño aumenta de forma involuntaria, dejando un gran cabezazo en mi nariz (nota, no llevar nixies en las manos).
Todos ya están acomodados y parecen entender el plan mientras Thomas les explica. Siempre creí que los maltrataba al tenerlos en su castillo, pero en realidad se ven bastante felices con él.
La señora baja a toda velocidad empujando nixies en su camino. Fiyero aprovecha la ventaja para darle un fuerte cabezazo que la saca de su equilibrio. El cuerpo rueda algunos metros deteniéndose a los pies de Hilary.
Hilary ya tiene el arco cargado, pero no lo levanta frente a ella. En su lugar, baja sobre una rodilla y con un dedo sobre la barbilla de la señora levanta su cara para verla a los ojos. Una fuerte cachetada golpea la cara de la señora haciéndola soltar un quejido.
De golpe se abren las alas, arrojando a Hilary hasta la orilla del barranco. Sobre mí, el espectáculo de luces y cielo verde sigue en función a los Kelpies. Enfocando mi vista arriba visualizo un gran objeto cayendo casi a mi lado.
La bola de pelos sobre su cabeza se hace reconocible cuando cae de golpe a mi lado. Lyra está inconsciente en piso, sus ojos cerrados y la casi nula respiración la hacen verse más pa’ allá que pa’ acá. Me inclino sobre ella levantando su rostro y quitando el estorboso cabello que la cubre.
-Lyra, Lyra, hey, despierta – la muevo en repetidas ocasiones tratando de hacerla reaccionar; no responde. Miro a mi alrededor en busca de ayuda. Thomas se encarga de los Kelpies que los nixies no pueden detener. Solo un par de manos sostenidas con fuerza me hacen reconocer a Hilary frete a la bruja esa. Y ni siquiera me pregunten por Elowen o Kael.
Cargo el cuerpo de Ly a una madriguera que se encuentra cerca. Mis piernas se mueven a toda velocidad para saltar sobre la espalda de la señora bruja. Todo mi peso cae sobre ella. Entre empujones y jaloneos pronuncia cosas que no me esfuerzo en entender.
- ¡Therion! – un fuerte grito de ayuda aturde mis oídos. Me deja escuchando borroso solo por hablarle a alguien que después entiendo era su esposo.
- Oh, no te enteraste, el ya no está en posiciones de pelear.
- ¡Quítate de encima niño! No sabes de lo que hablas, mi esposo es más fuerte de lo que ustedes creen – prácticamente me escupe las palabras en la cara.
- No creo que haga mucho nadando con los peces
Sus ojos se oscurecen al momento de oír eso. Con una fuerza inhumana sus alas empujan el piso, levantando mi cuerpo varios metros en el aire. Mi espalda se raspa con el pasto cuando me deslizo sobre ella por la caída.
Un grito desgarrador me quema los oídos. Hincada junto al cuerpo del mago, la señora deja que las lágrimas azules empapen su rostro. Los Kelpies detienen sus amenazas para hacer un círculo alrededor de él.
Todos quedamos paralizados. Un crujido de las lianas que detenían a Hilary llama nuestra atención. Al notar que la planta está por desprenderse, Thomas corre como nunca a detener la mano de Hilary. Casi sin esfuerzo alguno, la jala con su brazo, sacándola del barranco. La sostiene pegada a él con una mano sobre su cintura.
Veo como los labios de Thomas pronuncian algo para después recibir una respuesta con asentimientos de cabeza. El cuerpo de la bruja se mueve como un rayo a través de los nixies. Sin dudar de sus movimientos, se deja caer contra Thomas y Hilary.
#4327 en Fantasía
#1741 en Joven Adulto
romance fantasía acción aventuras, romanc de otro mundo., ficción fantasía
Editado: 15.07.2026