Lyra
Un par de brazos fuertes y cálidos me han estado protegiendo tras ser liberada del poder de la mujer. Siento un brazo debajo de mí poco después de caer. A pesar de que no logro ver lo que sucede si siento cómo pasan las cosas.
Su seguridad al tomarme logra hacerme sentir tan protegida como para tomarme mi tiempo de recuperarme. Un estruendo a mi lado levanta mis defensas. Reacciono al movimiento intentado ir a cualquier lugar donde puedan necesitarme. Las mismas manos me detienen de los brazos cuando intento escapar.
-Lyra espera - la voz de Thomas resuena en mi oído cuando pega su pecho a mi espalda. Frente a mis ojos, Elowen y Draven manejan los nixies a su antojo. Una gran pelea muy reñida no me permite imaginarme quien le está dando la paliza a quien.
Busco alrededor esperando encontrar a las personas faltantes. Al único que no encuentro es a Kael.
- Suéltame, necesito ir con ellos
- ¿Si quiera sabes qué vas a hacer?
- Solo quiero buscar a Kael
Suelto su agarre de un tirón fuerte esperando no ser detenida nuevamente, cosa que no pasa. Thomas me toma girándome con fuerza para verlo a los ojos.
-Estuviste tanto tiempo dormida que no tienes ni idea de lo que es capaz esta mujer. No se te ocurra salir así por así.
Por supuesto que, como me encanta que la gente me dé órdenes, lo empujo con fuerza y salgo corriendo sin darle tiempo de volverme a detener. Con un arco tirado en medio de mi camino, disparo lo más rápido que puedo, dando varios tiros en las alas. La mujer se voltea con fuerza hacia mí, dejando de lado a todos los demás que la atacan.
Sus ojos se han vuelto blancos y el fuego ardiente adorna sus alas. Dudo en continuar con mis movimientos, pero ya estoy a medio camino, no hay opción para arrepentirme ahora.
Un disparo sale directo a su pecho. De un movimiento de dedos deshace la flecha evitando ser golpeada.
-Me ofende que pienses tan débilmente de mí – Sus alas la llevan hasta mí con tranquilidad y seguridad. Sé que sin importar lo que hagamos ella siempre tendrá la ventaja.
-No siempre saldrán las cosas como quieres
- Que curioso porque, esto solo está pasando por tú culpa – señala.
Mi ceño se frunce ante sus acusaciones. El mundo se detiene y todos nos miran impacientemente, listos para atacar ante cualquier cosa.
-Vamos Lyra, cuéntales a tus amigos que todo lo que está sucediendo fue porque decidiste hacer las cosas por las malas
- ¿De qué está hablando? – pregunta Thomas detrás de mí.
- Solo nos ataca porque no quiero escribir la historia que me pidió
- ¡No te pedí una historia! Solo quiero que la revivas
- La decisión es no – una flecha vuela a su garganta tomándola desprevenida durante su momento sentimental. La garganta se le cierra tomando aire, sus manos suben hasta la zona afectada.
En una caída directa, su cuerpo azota contra el piso mientras sus labios se mueven en balbuceos. Pongo un pie sobre su pecho con el arco cargado en su entrecejo. La flecha se desvanece y la herida en su cuello se cierra.
Enterrando las uñas en mi pie sobre su pecho, da un fuerte aventón a mi cuerpo, haciéndome girar hacia atrás. Elowen me detiene casi del aire.
- ¿Estás bien? – asiento. El cuerpo de la mujer se levanta con fuerza, dejándose dirigir por sus alas. El aire, suelta un espectáculo de colores que cambian el cielo de verde a rojo. Los Kelpies que vuelan entre las nubes con su magma listo para ser disparado luce entre todo lo demás.
De un fuerte empuje en el pecho, soy separada de Elowen. Sintiendo como sus brazos me mueven entre los Kelpies, trato de aferrarme a ella. El sudor hace más compleja la tarea.
Desde esa vista, la isla completa logra apreciarse. Casi toda Elassia y Arcanum se han marchitado en los días que hemos estado fuera, lo único que queda mágico son los palacios en las alturas.
Un movimiento entre las montañas capta mi atención. Eira cambia de tamaño aleatoriamente hasta mantenerse en uno tres veces más grandes que un humano promedio. Toma entre sus manos a un hombrecito que con esa altura lo hace parecer un juguete.
Kael es llevado por Eira entre la montaña, parece que llegarán a la cima mucho más rápido que un humano normal. Un bajón inesperado sacude mi cuerpo volviendo a concentrarme en donde estaba.
La mujer ya va de bajada y mis pies están mucho más abajo que los de ella. Sino hago algo terminará por destruirme las piernas contra la montaña. Flexiono mis rodillas y comienzo a moverlas rápidamente como si estuviera corriendo. Al solo tocar el piso me suelta a mi suerte esperando haberme hecho daño.
La técnica que uso me sirve lo suficiente para dejarme caer cuidadosamente sobre el pasto. Mis rodillas ya hicieron hoyos en el pantalón de tanto arrastrarme por el piso. Fiyero me toma entre sus dientes, impulsándome para subir en su espalda.
Cabalgo lo más rápido que puedo. Los Kelpies están atacando a todos los nixies con sus bolas de magma, son tan veloces que muchos no les dan tiempo de reaccionar.
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Editado: 15.07.2026