Al escuchar el relato de Yaner, Zhou Chun se sobresalto.
-Que peligro! Que peligro! Yaner, tienes un valor demasiado grande. Te he dicho muchas veces que, en el jianghu, los mas dificiles de provocar son monjes, daoistas, mendigos y mujeres que viajan solas. Cuando encuentres a alguien asi caminando sin compania, debes tener especial cuidado. Por suerte alguien te advirtio y no actuaste a lo loco. De lo contrario, tu pequena vida ya habria ido a parar a la ciudad de los muertos injustos.
Li Ning dijo entonces:
-Tampoco entiendo del todo lo que dice la carta. Cuando te he oido hablar de una enemistad con un monje? Por que no nos cuentas lo ocurrido?
Zhou Chun respondio:
-Saben quien es ese monje? Es Mao Tai, el que hace diez anos fue famoso en Jiangnan con el sobrenombre de Duo Bi Xiong, el Oso de Muchos Brazos.
Li Ning se estremecio.
-Si es el, la cosa no sera facil.
Zhou Chun suspiro.
-En aquel entonces fui descuidado y no arranque la hierba de raiz. Por eso quedo este desastre para hoy. Apenas habia encontrado un lugar donde vivir en paz, y ahora tendre que volver a huir. En verdad, ni se por donde empezar.
Li Ning aun no habia respondido cuando Yingqiong y Yaner, ambos jovenes y recien salidos al mundo, se sintieron indignados. Yaner no se atrevio a hablar de inmediato. Yingqiong, en cambio, se puso roja de enojo.
-Tio Zhou, no deberia rebajar tanto nuestra propia fuerza y aumentar el prestigio del enemigo. Por cruel que sea, sigue siendo un solo hombre. Nosotros somos cuatro aqui. Que hay que temer? Por que tendriamos que salir huyendo?
Zhou Chun dijo:
-Sobrina, hay muchas cosas que no sabes. Han pasado tantos anos que incluso tu padre, aunque conoce el asunto, tal vez no lo recuerde con claridad. Les contare lo que paso entonces. Asi ustedes, los jovenes, ganaran algo de experiencia.
Se sento, ordeno sus recuerdos y empezo:
-Hace mas de diez anos, tu padre, tu tio Yang y yo gozabamos de bastante fama en las cinco provincias del norte. La tecnica de espada de tu padre era la mas alta. Tambien manejaba toda clase de armas ocultas: sabia lanzarlas y atraparlas. Por eso la gente del jianghu lo llamaba Tongbi Shenyuan, el Mono Divino de Brazos Largos.
-Tu tio Yang usaba una gran espada podao y un dardo de cadena. Lo llamaban Shendao Yang Da, Yang Da el de la Espada Divina. En aquel tiempo los tres eramos como hermanos de sangre y practicabamos artes marciales juntos.
Zhou Chun sonrio con cierta nostalgia.
-Yo, al ver a tu padre entrenar tecnicas de ligereza, tuve una idea distinta. Hice con seda blanca dos piezas parecidas a alas y me las ataba a los brazos. Aunque se tratara de una montana de cien zhang, podia aprovechar el viento para saltar hacia arriba sin obstaculo. Como siempre quise actuar con rectitud y a plena luz, incluso de noche vestia de blanco. Por eso me dieron el sobrenombre de Yunzhong Feihe, la Grulla Voladora entre las Nubes. A los tres nos llamaban tambien los Tres Heroes de Qilu.
Su expresion se volvio grave.
-Nos dedicabamos a auxiliar a los debiles y hacer justicia. Aquel ano coincidieron las rebeliones de Zhang y Li. Un buen amigo mio, comerciante, regresaba de Shaanxi a Yangzhou. Como los caminos no estaban seguros, me pidio que lo escoltara. Naturalmente, no podia negarme.
-Pero durante el viaje oimos hablar de un bandido del sur, cojo de una pierna, llamado Duo Bi Xiong Mao Tai. Entre los salteadores de caminos tambien hay reglas. Si se topan con una presa en el camino, o entran a robar en una casa, mientras el dueno no resista y no exista enemistad previa, no matan a la ligera. Violar mujeres es, ademas, un gran tabu. Pero ese Mao Tai era despiadado. Donde robaba, mataba despues sin dejar vivo ni a un perro ni a una gallina. Si encontraba una mujer hermosa, primero la violentaba y luego la asesinaba.
-Al oirlo, por supuesto, puse mas atencion.
Zhou Chun continuo:
-Cuando llegamos al norte de Nanjing, nos detuvimos en una posada para comer. De pronto un criado entro con una tarjeta de visita. No habia nombre escrito. Solo aparecia dibujado un oso con forma humana al que le habian anadido ocho brazos.
-Supe de inmediato que Mao Tai habia venido. No podia negarme a recibirlo. Prepare mis armas y pedi que lo hicieran pasar, pensando que seguramente traeria problemas.
-Al verlo, comprobe que su aspecto era feroz. Sin embargo, no llevaba armas. Despues explico su proposito: habia oido mi nombre y queria hacerse hermano jurado conmigo.
Zhou Chun hizo un gesto de desprecio.
-Aunque yo no valga mucho, como iba a jurar hermandad con un criminal lujurioso? Lo rechace con palabras muy corteses. El no insistio. Dijo muchas frases de las que suelen usarse en el mundo de los caminos verdes: ayudarnos en el futuro, cuidarnos mutuamente, honrar la lealtad. Luego se despidio.
-Observe sus pasos con cuidado. En efecto, tenia buen kungfu. Solo que, quiza por exceso de vino y mujeres, su espiritu parecia algo debilitado.
-Lo acompane hasta la puerta. En ese momento soplo una rafaga y dejo medio cerrada una hoja de la puerta de la posada. El paso la mano por la madera como si no le diera importancia. Pero era evidente que queria lucirse delante de mi.
-No quise enredarme con el, asi que fingi no notarlo. El penso que de verdad no me habia dado cuenta. Volvio la cabeza y dijo al posadero: "Su puerta no es muy solida. Tengan cuidado, no vaya a entrar algun ladron". Mientras hablaba, sacudio la puerta.
-Entonces, del lugar donde habia puesto los dedos, empezaron a caer astillas y polvo de madera. Quedaron marcadas cinco huellas claras.
Zhou Chun nego con la cabeza.
-Al verlo presumir asi, me dio mucha rabia. Mientras lo acompanaba hacia afuera, levante la mirada y vi, en el tejado de enfrente, dos tejas medio levantadas por el viento. Parecian a punto de caer.
-Le dije: "Si esas dos tejas se desprenden y alguien pasa por debajo, no podrian herirlo?" Al decirlo, reuni un poco de energia primordial y escupi hacia ellas. La saliva golpeo las tejas y las hizo pedazos, que cayeron al suelo.