Zhou Chun, despues de escuchar al hombre enfermo, salto fuera del patio. Pero al mirar alrededor descubrio que Yaner habia desaparecido.
El susto fue enorme.
Al principio penso que el muchacho tal vez se habia apartado para hacer alguna necesidad. Pero llamo en voz alta hacia todos lados, una y otra vez, y no obtuvo respuesta. No se veia rastro de el. Zhou Chun comenzo a sudar de angustia.
Tampoco se atrevia a alejarse sin mas. Si Yaner regresaba y no lo encontraba, la situacion seria aun peor.
Mientras estaba sin saber que hacer, desde dentro de la casa volvio a escucharse una voz debil:
-Aun no te has ido?
Zhou Chun respondio:
-Acabo de salir de hablar contigo. Tenia un companero conmigo, pero ahora ha desaparecido. Su ropa y su equipaje siguen aqui. No habra sido devorado por ese ser demoniaco del que hablas?
El hombre dijo:
-Ese mal pertenece al yin. Antes de la tercera vigilia no sale. Si tu companero desaparecio ahora, no fue por obra de esa criatura. Ve rapido donde la maestra Baiyun y pidele que haga una adivinacion por ti. Entonces sabras su paradero. No te perjudiques a ti mismo. Ya se hace tarde. Apresurate.
Zhou Chun no tenia otra salida. Siguio las indicaciones del hombre y avanzo por el camino.
No habia recorrido ni cinco li cuando oyo a su espalda un viento fuerte, como un soplo rugiente. Un olor nauseabundo le golpeo la nariz. Comprendio que algo iba mal y corrio hacia adelante como si volara.
Justo cuando llego frente a una pequena ermita, el viento se detuvo.
Zhou Chun miro hacia atras. Entre una masa de niebla espesa aparecian, apenas visibles, dos luces rojas como faroles. Luego aquellas luces retrocedieron por el camino por donde el habia venido. Bajo la luz de la luna se distinguian con claridad, y un sudor frio le cubrio el cuerpo.
Volvio a mirar la ermita. No era grande. Delante de la puerta crecian dos sauces envejecidos. Sus sombras, proyectadas por la luna sobre el suelo, formaban manchas rotas de oscuridad. Todo parecia silencioso y apartado.
Desde dentro llegaba sin cesar el sonido de recitaciones budistas. La duena del lugar, sin duda, estaba haciendo la practica nocturna.
Zhou Chun llamo suavemente a la puerta.
Una nina respondio desde dentro:
-Este es un convento de monjas. Si el senor busca alojamiento, siga mas adelante.
Zhou Chun contesto:
-He encontrado peligro en el camino y vengo a pedir amparo a la maestra Baiyun.
Antes de que terminara de hablar, la puerta ya se habia abierto. Salio una joven monja de trece o catorce anos, de rostro bello y limpio. Al ver a Zhou Chun, dijo:
-La maestra esta haciendo la practica nocturna. Espere un momento en la sala del Buda.
Zhou Chun la siguio al interior y se sento en la sala. La pequena monja le trajo un cuenco de te y algunos panecillos vegetarianos. Luego entro de nuevo y tardo mucho en volver.
Zhou Chun empezo a inquietarse.
De pronto, frente a el, una luz azul brillo y paso hacia el patio trasero como un pajaro en vuelo.
Movido por la curiosidad, salio de la sala y camino en silencio hacia la parte posterior. Al acercarse a una ventana, oyo dos voces conversando. Parecian de un hombre y una mujer.
La voz femenina decia:
-Segundo hermano, por que ha venido a estas horas de la noche?
La voz masculina respondio:
-Hace un momento pasaba por la montana Yunling y vi energia demoniaca elevandose hasta el cielo. Iba a investigar cuando descubri a un nino parado bajo el alero de una casa junto al camino. La criatura estaba a menos de diez zhang de el. Vi que el muchacho tenia una base muy profunda y no pude soportar que cayera en sus manos. Lo tome en brazos y lo saque primero del peligro. Luego use mi espada para hacer retroceder al monstruo.
El hombre continuo:
-Despues le pregunte por su origen. Resulto ser discipulo de Zhou Chun, uno de los Tres Heroes de Qilu. Vi que ese nino posee huesos de inmortal. Si seguia a un caballero del mundo comun, no seria desperdiciar su destino? Asi que lo acepte como discipulo y pedi a Bai'er que lo llevara a mi montana.
-Al marcharse, dijo que temia que su maestro y su madre se preocuparan. Le prometi llevar un mensaje, asi que fui a buscar al tal Zhou. Pero sin querer tambien salve a un discipulo del septimo hermano, llamado Shi Lin. Habia sido contaminado por veneno demoniaco y estaba a punto de morir. Lo rescate y lo envie de vuelta a la montana. Entonces supe que Zhou habia venido a refugiarse aqui. Cuando entre, vi a alguien sentado en la sala del Buda. Debe de ser el.
La mujer respondio:
-Hace poco Zixiao me dijo que un hombre de apellido Zhou habia venido a buscarme. Estaba por salir a verlo, pero justo llego usted, hermano, y aun no he hablado con el.
El hombre pregunto:
-Ese ser demoniaco parecia muy poderoso. Mi espada Xuanying solo pudo obligarlo a retirarse, pero no le hizo el menor dano. Como no conocia su origen, no me atrevi a actuar sin cuidado. Usted vive tan cerca. Como ha permitido que cause estragos asi?
La mujer suspiro.
-Por culpa de ese demonio he gastado una cantidad inmensa de esfuerzo. Con mucho trabajo encontre aquello que puede someterlo, pero me faltaban ayudantes. Que usted haya venido ahora es lo mejor que podia ocurrir.
Entonces la voz femenina se dirigio hacia la ventana:
-Heroe Zhou, ha venido desde lejos. Por que no entra a conversar? Por que quedarse escuchando detras de la pared?
Zhou Chun, que estaba oyendo fascinado, sintio que el rostro le ardia. No tuvo mas remedio que entrar.
Dentro vio a una monja sentada sobre un cojin. Tendria unos cuarenta o cincuenta anos. En el asiento superior estaba un daoista de barba rizada, con ojos de luz penetrante. Zhou Chun comprendio que eran personas extraordinarias y se inclino hasta el suelo.
El daoista y la monja lo levantaron de inmediato, diciendo que no se atrevian a aceptar tal reverencia.