Cuando la maestra Baiyun termino de hablar, tomo de la pared una caja larga. Estaba fundida en hierro refinado y era muy solida. Luego saco de una calabaza varias decenas de pildoras medicinales.
Al levantar la tapa de la caja, aparecio dentro un ciempies de dos chi y cuatro cun de largo. Todo el cuerpo estaba cubierto de escamas rojas que brillaban. Sus dos ojos eran grandes como cuencos de te y despedian una luz verde que heria la mirada.
Baiyun puso las pildoras dentro de la caja. El ciempies comenzo a moverse. La maestra cerro de inmediato la tapa.
El daoista barbado dijo:
-Una criatura espiritual asi debe de tener un veneno aun mas fuerte que el de la serpiente demoniaca. Como logro obtenerla la maestra Canxia?
Baiyun respondio:
-Cuando la maestra Canxia era joven y vivia aun en el interior de la casa familiar, era muy traviesa. Un dia atrapo un ciempies de apenas dos o tres cun. Lo metio en una caja y cada dia le daba arroz para comer. Con el tiempo fue creciendo.
-Cuando se caso, el ciempies ya media casi cinco o seis chi, y ella insistio en llevarlo consigo como parte de su ajuar. Su padre temio que aquello escandalizara a la gente y se nego de forma terminante. Sin otra opcion, ella ordeno que llevaran al ciempies a la montana y lo soltaran.
-Mas tarde, cuando murio su esposo, fue aceptada por la divina monja Youtan y cultivo hasta convertirse en inmortal de la espada. Despues regreso a aquella montana y recogio al ciempies como tesoro protector. Durante mas de cien anos lo ha refinado con talismanes y conjuros; lo alimenta con pildoras inmortales y hierbas espirituales. No solo posee transformaciones sin limite, capaz de hacerse grande o pequeno, sino que tambien entiende bastante y nunca hiere a la ligera. Canxia lo aprecia muchisimo. Esta vez solo me lo presto despues de que le rogue una y otra vez. Hermano, no lo subestime.
Los tres siguieron conversando. Baiyun pregunto a Zhou Chun por las artes que dominaba. Sin que lo notaran, el oriente empezo a clarear.
La maestra dijo:
-Ha llegado la hora.
Luego se dirigio a Zhou Chun:
-Esta salida sera extremadamente peligrosa. Si el heroe desea acompanarnos, solo podra esconderse a un lado y observar. No debe actuar por cuenta propia.
Dicho esto, los tres partieron hacia el valle.
El sol rojo ya se levantaba sobre el horizonte y el camino se veia con claridad. Llegaron a un lugar de aspecto feroz, sin una brizna de hierba.
Baiyun le dijo al daoista barbado:
-La guarida de la serpiente no esta lejos. Yo ire a provocarla para que salga. Cuando este peleando con ella, le ruego a mi hermano que use la espada Xuanying para cortarle el camino de regreso.
Luego avanzo sola.
El daoista barbado llevo a Zhou Chun hasta una cima. Desde alli vieron, en el valle, una gran cueva negra cuyo fondo no se distinguia.
Baiyun se acerco a poca distancia de la entrada y emitio varios sonidos agudos. De pronto se levanto un viento violento. La maestra giro y empezo a retirarse.
En un instante, desde la cueva salio una rafaga negra. Tras ella irrumpio una enorme serpiente de escamas doradas y ojos rojos. Media unos diez zhang de largo; su cintura era gruesa como una tinaja, y se desplazaba con velocidad asombrosa.
Persiguio a Baiyun casi medio li.
De pronto la maestra se volvio y grito:
-Llegas bien!
De su mano salio volando una luz violeta.
Al ver aquella luz, la serpiente escupio una llama de mas de un zhang. La llama se enredo con el resplandor violeta. Pelearon un rato. La serpiente, al saber que no podia vencer, giro para regresar a la cueva.
Entonces el daoista barbado libero la espada Xuanying. Una luz azul volo hacia la cabeza de la serpiente.
Al ver el camino bloqueado, la serpiente enrosco el cuerpo en un gran monton y escupio fuego feroz y niebla venenosa. Las dos luces de espada lucharon contra ella, pero, por poderosas que fueran las espadas inmortales, no lograban herirla.
Baiyun y el daoista ocuparon cada uno una cima y dirigieron sus luces de espada contra la serpiente. Combatieron medio dia sin decidir la victoria.
Sin otra opcion, Baiyun hizo una senal al daoista. Ambos retiraron sus espadas.
La serpiente, al ver que las luces retrocedian, creyo que los enemigos habian sido derrotados y se preparo para lanzarse sobre Baiyun.
Entonces de la mano de la maestra salio volando otra cosa. Todo su cuerpo brillaba con luz roja, iluminando el valle entero. Baiyun, al ver que las espadas no bastaban, habia soltado el ciempies de la caja.
En cuanto salio, la criatura crecio con el viento hasta medir mas de un zhang.
La serpiente vio venir al ciempies y supo que habia encontrado un enemigo terrible. No se atrevio a descuidarse. Escupio fuego y niebla con todas sus fuerzas, y ambos se trabaron en combate.
Al cabo de un rato, el ciempies mordio a la serpiente en el punto vital de las siete pulgadas. La serpiente, por su parte, mordio la cola del ciempies. Ninguno de los dos soltaba.
La serpiente sufria tanto por la mordida que golpeaba las rocas con la larga cola. Los pedazos de piedra volaban por todas partes como granizo. Era una escena extraordinaria.
Para entonces los tres observadores se habian reunido. El daoista barbado quiso soltar de nuevo la espada Xuanying para ayudar al ciempies, pero Baiyun temio herir a la criatura y lo detuvo.
Mientras hablaban, un estruendo sacudio cielo y tierra.
La serpiente y el ciempies quedaron inmoviles.
Resulto que la serpiente, incapaz de soportar el dolor, habia barrido con la cola una roca que sobresalia mas de un zhang en la boca del valle. La roca se partio y cayo justo sobre su cabeza, reventandole el craneo. El ciempies, agotado, tambien murio.
Baiyun y el daoista bajaron volando al valle y cortaron el cuerpo de la serpiente en mas de diez secciones con sus espadas. Al ver muerto al ciempies, la maestra dijo con tristeza: