Despues de todo lo dicho, queda por preguntar: ¿quien es esta Yun Gu, capaz de tales prodigios? Para ir a la raiz del asunto, antes de hablar de ella hay que hablar de sus padres.
El padre de Yun Gu era Qi Shuming, llamado Miao Yi Zhenren, uno de los inmortales de espada que guiaban la escuela Emei. La casa Qi pertenecia a la aristocracia de Changshou, en la prefectura de Chongqing, Sichuan. Alli habia un pozo de aguas dulces y claras, y como la comarca era de costumbres sencillas y de gentes longevas, algunos decian que el nombre del distrito venia de aquel pozo; era una explicacion acomodada a la leyenda, sin prueba segura.
En la epoca media de los Ming, los Qi habian dado numerosos letrados y hombres de armas. Shuming nacio en la rama menor, de herederos unicos, cuando sus padres ya eran ancianos; por sus dones raros fue amado con especial ternura. Inteligente, erudito, fuerte y valiente, admiraba desde nino a Zhu Jia y Guo Xie. Cuando hallaba hombres extraordinarios, abria el corazon para trabar amistad con ellos. En Sichuan y Hunan, hasta mujeres y ninos conocian su fama de Xiao Mengchang. Pero a los diecinueve anos perdio a sus dos padres, uno tras otro.
Shuming tenia una prima llamada Xun Lanyin, hermosa y de caracter noble. Las dos casas estaban muy cerca; entre juegos de infancia y roce cotidiano, el afecto echo raices. Al principio la familia de ella tambien lo miraba con buenos ojos, y basto una mediacion para cerrar el compromiso, aunque la boda quedo pendiente.
Luego murieron los padres de Shuming, su hacienda se fue agotando bajo sus gastos generosos, y la casa cayo. Para colmo murio la madre de Lanyin, y su padre tomo una esposa nueva; al ver pobre a la familia del futuro yerno, la madrastra quiso deshacer el enlace. Shuming se nego, y Lanyin juro morir antes que faltar a su palabra. El compromiso se mantuvo, pero a ambos les costo muchas amarguras. No pudieron cumplir el pacto de envejecer juntos hasta que Shuming, a los treinta y dos, hubo alcanzado posicion oficial. Lanyin tenia ya veintiseis. Eran esposos templados por la desgracia; la hondura de su afecto no necesita adornos de alcoba ni lugares comunes.
Dos o tres anos despues de la boda nacieron un hijo y una hija. Al varon le dieron el nombre de Chengji. Cuando nacio la nina, una nube de colores cubrio el techo y no se disipo en tres dias; por eso la llamaron Lingyun. Los dos hermanos eran hermosos y de talento vivo.
Con una esposa amada y aquella pareja de hijos, Shuming penso cada vez menos en honores y provecho. Habia perseguido la carrera oficial solo porque la familia de Lanyin no queria entregar una hija noble a un hombre sin titulo. Ahora, cumplidos sus deseos, no queria consumir tanta dicha en la arena de la fama. Amaba los paisajes, y Lanyin, cuyo talento literario no quedaba por debajo del suyo, habia aprendido despues de casarse algunas artes marciales sencillas. Asi, incluso para salir de excursion, iban siempre juntos.
Una manana, despues del desayuno, los esposos sostenian cada uno a un nino y reian jugando con ellos. De pronto Lanyin dejo escapar un suspiro.
Shuming y ella se amaban profundamente. En su casa siempre reinaba una alegria serena; jamas se habian sonrojado de enojo el uno ante el otro. Al verla triste, Shuming le pregunto enseguida que ocurria.
Lanyin dijo:
-Mira lo nuestro. Al principio sufrimos tanto, y ahora todo parece perfecto. Pero la flor no permanece siempre fresca ni la luna siempre redonda. La vida humana tiene cien anos escasos; en un abrir y cerrar de ojos llegan la vejez y la muerte, y al final no quedan sino dos montones de huesos. Aunque el corazon sea firme como metal y piedra, aunque prometamos volar juntos en el cielo y entrelazarnos bajo tierra, ¿quien puede probar una vida futura? Ahora somos felices, pero este tiempo implacable se va a disipar en un instante. Pensarlo duele.
Aquellas palabras tocaron a Shuming. En el momento consolo a su esposa, pero desde ese dia perdio el sosiego, comia y dormia mal, y andaba triste todo el dia. Lanyin lo interrogo varias veces; el se nego a decir la causa y respondio con evasivas.
Paso asi medio ano. Al llegar la primavera siguiente, Lanyin tenia dos meses de embarazo. Shuming le dijo:
-Quiero ir a Emei a visitar a Jian Bingru, un viejo amigo retirado. Tu estas encinta; escalar montanas podria afectar al bebe. Dejame ir solo.
Desde que se habian casado nunca se habian separado. Lanyin no queria verlo partir, pero no podia subir montanas, y temia que, si seguia encerrado en casa con aquella tristeza, enfermara. Lo dejo ir. En la despedida, Shuming quiso hablar varias veces y se callo. Cuando ella le pregunto, dijo que no era nada, solo que temia dejarla sola y aburrida. Lanyin era franca y sabia cuanto la queria su marido; penso que no serian mas que palabras de despedida y no les dio mayor importancia.
Nadie imagino que, una vez partido Shuming, pasaria mas de medio ano. Lanyin llego al termino del embarazo, dio a luz otra nina y el siguio sin regresar. Cuanto mas lo pensaba, mas inquieta estaba. Apenas pudo levantarse, sin esperar siquiera el fin del mes de reposo, contrato una nodriza, dejo la casa y los hijos al cuidado de una pariente cercana de apellido Zhang y partio a Emei en su busca.
Jian Bingru era un caballero famoso y vivia en una cueva de la parte posterior de Emei. Lanyin habia oido hablar de el por su marido. Cuando lo encontro, le pregunto si Shuming habia pasado por alli.
Bingru respondio:
-Shuming llego entre el tercer y el cuarto mes y vivio aqui mas de dos meses. Salvo por las noches, cuando volvia a dormir, pasaba los dias recorriendo la montana. Despues empezo a ausentarse diez dias o mas. Cuando le preguntaba donde habia dormido, contestaba con vaguedades. El dia que se despidio de mi dijo que en esta montana habia encontrado a un viejo predecesor y que iria a tratar con el unos dias. Me pidio que, si usted venia a buscarlo, le dijera que volviera a casa y criara bien a sus hijos. El tenia un asunto importante y estaba demorado aqui, pero no tardaria en volver. Tambien dejo una carta para usted y me pidio que la escoltara de regreso. Dijo que el sitio donde ahora moraba estaba fuera de toda huella humana y que buscarlo seria inutil.