La Leyenda de los Espadachines de Shu

Episodio 43: La torpe ofrenda filial y el vuelo hacia Ningbi Ya

Una punzada de dolor atraveso a Yingqiong. Domino las lagrimas, acomodo las mantas de Li Ning y llevo hasta su lecho toda la ropa de cama y los vestidos acolchados que encontro. Si lograba hacerlo sudar, tal vez mejoraria.

La tarde se extinguio. Afuera, la nieve devolvia la ultima luz; dentro de la cueva ya reinaba la oscuridad. Yingqiong recordo que no habia comido. La angustia le cerraba la garganta, pero si ella tambien enfermaba, nadie cuidaria de su padre. Se obligo a beber dos sorbos de gachas frias.

Arrimo la olla al brasero, preparo agua y arroz y echo mas lena al fogon. Luego se sento vestida junto al lecho de piedra. Con los ojos humedos, contemplaba a su padre y, a cada poco, le tanteaba la frente para saber si habia empezado a sudar.

A medianoche, el viento rugio fuera con fuerza suficiente para arrancar arboles. Parecia un mar embravecido golpeando la montana. A solas con su padre enfermo, Yingqiong sintio que cada estruendo le quebraba el valor.

La cueva tenia dos recintos. El exterior estaba reforzado con piedras y una gran losa servia de puerta. En el interior, Zhou Chun habia instalado una gruesa cortina de tela y algodon contra el viento. Sin aquellas precauciones, nadie habria soportado el invierno en semejante altura.

Yingqiong no se quito la ropa ni cerro los ojos en toda la noche. Al amanecer, Li Ning sudo por fin y desperto lentamente.

—Padre, ¿te sientes mejor?

—Ya estoy mejorando. No te preocupes.

Ella le acerco las gachas. Li Ning apenas tomo un poco. Al recobrar la lucidez, vio los ojos de su hija hinchados por la vigilia. Le aseguro que solo era un resfriado y le ordeno comer y dormir.

Yingqiong puso excusas. Li Ning tuvo que fingir enojo, persuadirla y consolarla. Al fin ella obedecio, aunque solo acepto acostarse a los pies del lecho para poder atenderlo.

Ni asi descanso. Cada vez que cerraba los ojos creia oir que su padre la llamaba. Pero al caer la tarde regresaron los escalofrios y la fiebre, ahora en accesos paludicos.

Durante varios dias Li Ning alterno mejorias y recaidas. Yingqiong apenas comia ni dormia y quedo al borde de enfermar. Varias veces quiso bajar por un medico; su padre se opuso, y ademas no habia nadie que pudiera cuidarlo durante su ausencia. Atrapada entre ambos peligros, sentia el corazon atravesado por un cuchillo.

Al sexto dia, el cielo se despejo. Yingqiong recordo los relatos antiguos de hijos que cortaban carne de su propio cuerpo para preparar un remedio a sus padres.

Espero a que Li Ning estuviera inconsciente, tomo uno de sus cuchillos y salio de la cueva. Quemo incienso, se arrodillo y pronuncio una plegaria. Cuando se puso en pie, el grito de un aguila resono sobre la nieve.

En un risco cercano se erguia un ave de mas de media altura humana. Tenia ojos dorados, pico rojo, garras de acero y un plumaje enteramente negro. Era magnifica. Miro a Yingqiong, grazno dos veces y siguio arreglandose las alas con insolente tranquilidad.

Yingqiong se arremango el brazo izquierdo y alzo el cuchillo. Un golpe de viento le rozo el oido. Una sombra negra paso ante sus ojos y el aguila le arrebato el arma con una garra.

—¡Bestia condenada! ¡Has elegido a la persona equivocada para provocar!

Furiosa, volvio por una espada, su ballesta de repeticion y varios dardos dorados. El aguila arrojo el cuchillo al abismo y regreso al mismo risco, donde continuo peinandose las plumas como si no tuviera enemigo alguno.

Yingqiong se acerco en silencio. El ave no huyo. Inclino la cabeza y la contemplo con ojos que parecian dos rayos de oro. Habia en su actitud un desprecio tan evidente que Yingqiong perdio la paciencia.

Salto hacia ella y disparo tres virotes con la mano izquierda y un dardo dorado con la derecha. El aguila alzo una garra y atrapo el dardo. Luego giro apenas la cabeza y sujeto de traves los tres virotes con el pico, como si fueran juguetes. Grazno dos veces, satisfecha de si misma.

El risco sobresalia junto a una pared vertical. A su derecha se abria un estanque tan profundo que no se veia el fondo. Yingqiong conocia el peligro, pero llevaba dias agotada y consumida por el miedo. La provocacion del ave la hizo olvidar toda prudencia.

Desplego Chuan Yun Na Yue, la maniobra de la espada Liuhe que habia aprendido en secreto en Wuyazui, y se lanzo contra el cuello del aguila.

El ave extendio las alas y se elevo. Yingqiong atraveso el vacio y aterrizo en el borde sin afirmarse. El aguila paso sobre su cabeza y barrio su espalda con el ala izquierda. Ni siquiera empleo toda su fuerza. El vendaval basto para arrancar a Yingqiong del risco.

Cayo hacia el abismo.

La nieve acumulada en las paredes se convirtio en un torbellino blanco. Yingqiong supo que abajo solo la esperaba la muerte. Y, aun entonces, penso en el padre enfermo que quedaba solo en la cueva.

De pronto sintio un tiron en la espalda. Su caida se hizo mas lenta. Al volver la cabeza vio al aguila: habia descendido tras ella y sujetaba la faja de seda de su cintura.

Li Ning le habia contado que las grandes aves levantaban a sus presas para estrellarlas contra las rocas. Yingqiong supuso que el aguila planeaba algo semejante. Su espada habia caido al estanque y, suspendida en el aire, no podia hacer fuerza. Aun conservaba dos dardos. Los saco en secreto y espero una oportunidad.

Pero el aguila no ascendio. Con las alas firmes contra el viento, siguio bajando hacia el fondo.

Convencida de que no habia escapatoria, Yingqiong dejo de luchar. Su valor regreso y se dedico a contemplar el prodigioso paisaje.

Tras descender varias decenas de zhang, la nieve desaparecio y el aire se volvio tibio. Masas de nubes blancas parecian ascender desde sus pies. A veces la envolvian; otras, copos de vapor entraban por sus mangas y se deshacian enseguida.

Atravesaron una capa de nubes tras otra. De pronto aparecio debajo un saliente cubierto de rocas afiladas como espadas. Yingqiong cerro los ojos, segura de que iba a quedar triturada.



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En el texto hay: artes marciales, fantasia china, espadas voladoras

Editado: 30.08.2026

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