—¡No es verdad!
—¡No inventes, Chris!
—Annie ni siquiera sabe quién es Dorian. ¿Por qué demonios inventaría algo así?
Marcus y Josh lucían sorprendidos por lo que les había contado sobre lo que había descubierto acerca de aquella chica, y no podía culparlos.
La idea de que Dorian fuera el padre de la joven que encontré en el bosque... era absurda.
—¿Estás seguro de que no te confundiste?
—No, Marc. Cuando le mencioné su nombre completo, ella lo confirmó con toda seguridad.
—Esto no puede ser más raro... —Josh soltó una risa nerviosa y se inclinó hacia atrás en su asiento—. Lo habría imaginado de cualquier otra persona de ahí, pero... ¿Dorian? Él... ¡vamos!
Me encogí de hombros, sintiendo una mezcla de confusión y ansiedad.
—Ni yo puedo imaginar algo así —admití—. Todo esto es muy confuso.
Estábamos sentados en una de las mesas de la cafetería de la escuela, y ninguno de los dos me había dejado comer tranquilamente con tantas preguntas.
—No tiene sentido... —intervino Marcus, perdiendo la mirada en la bandeja de comida que descansaba frente a él—. Dorian ni siquiera tiene familia. Jamás se le ha visto con alguien. ¿Ahora me van a salir con que tenía una hija?
—Annie dijo que podría tratarse de su sobrina... —aclaré mientras tomaba un poco de ensalada con un tenedor de plástico.
—Aun así... ¿por qué nunca la vimos fuera de esa casa? ¿Que no es bastante extraño?—preguntó Josh.
— Lo es, pero no sabemos si ella en realidad es...—
—A ver, escuchen ambos — me interrumpió Marcus, con tono autoritario—. Dijimos que no íbamos a involucrarnos en nada que tuviera que ver con Ziegler.
Josh bufó.
—¡Marc, vamos! No finjas que esto no es interesante. ¿Qué tal si es cierto que el bastardo tenía encerrada a la chica?
Marcus negó con la cabeza y puso los ojos en blanco.
— No podemos afirmar nada aún. Y aunque fuera así... Demonios... ¿Para qué buscarse problemas? Chicos, en serio. Hay que mantenernos al margen con esto.
Suspiré y palmeé el hombro de Marc para llamar su atención.
—Marc, es solo que... todo esto es muy extraño. Temo que ella...—
—Comprendo que te preocupes por ella, Chris —me interrumpió con seriedad—. A cualquiera le conmovería algo así, pero no es conveniente que te involucres. Tampoco es tu deber ayudarla en todo.
—Lo sé, es solo...—
—No sabemos con qué clase de personas estamos tratando en realidad —me interrumpió nuevamente—. No descartes nada todavía. Sabes que nunca descubrimos qué ocurrió realmente con el "accidente" del bosque. Por favor, solo no intenten hacer nada. Todo esto me da muy mala espina.
—Tranquilo. Nadie dijo que haríamos algo —añadí con una risa nerviosa, aunque Marc continuó luciendo serio.
Josh volvió a bufar, llamando nuestra atención.
—Yo siempre he creído que es un psicópata. Opino que deberíamos ir de una vez a denunciarlo.
—¡Tú cállate! —lo reprendimos Marc y yo al unísono.
Josh se encogió, mirándonos con cara de borrego a medio morir.
—Uy, solo fue una sugerencia.
— Por favor, sólo les pido que no intenten hacer nada. No se confíen. Solo sigan mi consejo. Saben que siempre he percibido algo raro en ese bastardo. No intenten hacer nada estúpido. Lo digo especialmente por ti, Josh.
—Sí, mamá. Ya deja el drama.
Marc le mostró el dedo medio, provocando que Josh soltara una carcajada, pero yo aún me seguía sintiendo extraño por su reacción y por su forma de... advertir.
¿Por qué lucía tan preocupado esta vez?
~*~
Después de despedirnos de Edward, nos dirigimos a nuestra clase de historia.
Mientras caminábamos por el corredor, Josh y Marc continuaron discutiendo sobre cuál de las actrices de Ni idea era la más linda. No sabía que les gustaran ese tipo de películas, pero ambos me lo habían dejado bastante claro con el drama que estaban haciendo en ese momento.
Son unos tontos.
Me sentía más tranquilo estando allí con ellos, soportando su escándalo. Era mucho mejor que quedarme en casa, encerrado y pensando en mil cosas a la vez.
Estos chicos siempre conseguían despejarme.
Podían ser fastidiosos en ocasiones, un poco inmaduros y, aunque a veces lograban meterme en problemas por sus tonterías, era agradable estar a su lado. Siempre tenían algo gracioso o interesante que contar.
De pronto, Marc comenzó a hablarme sobre una nueva banda de punk rock que había empezado a aparecer mucho en MTV.
Blink-182 o algo así.
Ya los había visto mencionados en una revista. Eran buenos, aunque en ese momento mi género favorito era el heavy metal y el nu metal, que estaba viviendo su mejor época. A Marc, en cambio, le gustaba mucho más el punk. Tanto que incluso me había dicho en varias ocasiones que le gustaría formar una banda.
Mientras escuchaba entretenido su charla, empecé a notar, como siempre, que algunos estudiantes murmuraban entre ellos al pasar junto a nosotros y después me miraban. Eso ya me parecía más gracioso que otra cosa, pero esta vez había algo diferente.
Lucían más extraños de lo normal.
—¡Oye, Chris! ¿Es cierto que la chica que salvaste es hija de Ziegler?
Un chico rubio con gafas me abordó de repente, captando mi atención y obligándonos a detenernos en seco.
Ni siquiera ví de dónde había salido.
Me quedé en blanco durante unos segundos, intentando procesar lo que acababa de ocurrir.
¿Qué fue lo que dijo?
Alguien más hizo la misma pregunta detrás de mí, provocando que el resto de los chicos a nuestro alrededor comenzara a hacer comentarios. Rápidamente sentí cómo la sangre me subía al rostro y me hacía arder las mejillas.
Claro.
Tenía que ser.
Le lancé una mirada asesina a Josh y a Marcus. Ambos se encogieron de hombros mientras esbozaban unas sonrisas que los hacían lucir culpables.
No me sorprendía que ya se lo hubieran contado a todo el mundo. Lo que sí me sorprendía era la rapidez con la que lo habían hecho.
Editado: 18.09.2026