La luz en mi camino está apareciendo

28| Victoria

Volver a casa después de tanto no es tan fácil, no es fácil darles una sonrisa a todos en un día como este, el aniversario número seis de la muerte de mi abuela.

Sonreirle a Beka no fue tan difícil porque en verdad moría por verla después de la cantidad exorbitante de fotos que había recibido de ella por parte de Jess.

Después de almorzar y decir que organizaría mi ropa me encierro en mi habitación, me cambio de ropa a lo primero que encuentro que son unos shorts negros deportivos con con una camiseta y salgo de nuevo, esta vez salgo por detrás y hallo las llaves de mi auto en el garage, salgo sin avisar a nadie y me dirijo al cementerio.

Compro flores y me acerco caminando a la tumba de mi abuela, me para frente a la de Daniela antes.

<<Desearía dejar de odiarte, tal como dice Nathaniel, pero no mereces mi perdón, nunca has merecido mi perdón>>

Me acerco a la tumba de mi abuela y pongo el ramo de flores frente a la lápida.

<<No te imaginas cuanto te extraño abue, cuanto desearia que estuvieras aquí diciéndome que todo está bien, que tengo a muchas personas que me quieren a mi alrededor. No sé qué hacer con Sara, los últimos días no fueron para nada lo que esperaba, ella no estaba feliz de tenerme ahí con ella, y yo pensando en mudarme para estar cerca de ella>>

<<Extraño tenerla cerca, abrazarla todos lo días, estarme perdiendo momentos importantes de su vida, odio estar perdiéndola y no saber como recuperarla>>

Mi celular vibra en mi bolsillo y contesto la llamada.

—Sara, ¿pasó algo? —pregunto preocupada.

—Quería saber si llegaste bien.

—Sí, todo bien.

—Vic… perdón, por no hacerte sentir del todo bienvenida, no fueron buenos días, te juzgue mal… dije cosas que no mereces que dijera, perdoname.

—No tengo nada que perdonarte Sara, eres mi hermana y sé que últimamente no he sido nada fácil de descifrar y de tratar.

—No te enojes conmigo por favor.

—Nunca podría enojarme contigo, te adoro Sara y siempre voy a estar aquí para ti.

—Te amo Vic, espero poder verte pronto, y está vez ser las hermana que siempre fuimos.

—Te amo cariño.

—Te dejo.

—Sara…

—Dime.

—¿Qué te parecería que me mudara a Durham?

—¿Qué?

—Me instalaría en un departamento fuera del campus, con una habitación para ti, si estas dispuesta a mudarte conmigo.

—Vic… me encantaría tenerte aquí conmigo, y vivir contigo.

—Debo hablarlo con Papá, si tengo suerte me mudaré en un mes, o dos como máximo.

—Vic, te adoro y lo sabes, y es obvio que al inicio no será fácil la convivencia, pero créeme cuando te digo que no hay nada que me gustaría más que verte todos los días.

—Eso es claro Sara, pero por ti lo hago todo.

—Te hablo mañana, estoy en el trabajo.

—Hasta mañana nena.

Después de cenar y arropar a Beka que no paraba de insistir en que le contara un cuento llamo a la puerta del despacho de papá.

—Pase.

Entro y cierro la puerta detrás de mí.

—¿Podemos hablar?

—¿Pasa algo?

—Me gustaría saber que piensas respecto a algo que he estado considerando.

—Siéntate.

Baja la pantalla del portátil y me mira.

—Sé que esperabas con ansias el momento de tenerme de nuevo aquí en casa. Extraño mucho a Sara, sabes que antes para mi ella era una constante en mi día a día, y estar aquí por el contrario nunca lo ha sido por más de unos cuantos meses.

—¿Qué es lo que quieres decir con eso?

—¿Te molestaría que me mude a Durham?

—Tenía entendido que la relación con Sara no estaba en su mejor momento.

—No, no lo está, pero no estamos mal y ella estaría feliz de irse a vivir conmigo a las afueras del campus.

—Vic… Acabas de volver.

—Y por eso es el momento más fácil para dejarme ir.

—Estaba loco esperando a que volvieras.

—Lo sé papá, pero… aunque me quedara no viviría aquí con ustedes, he vivido sola los últimos 7 años, con roomies y nada más, puedes ponerme a trabajar en el hotel o en la empresa, no tengo problema, puedo venir más seguido, bueno tanto como tu quieras que venga.

—Victoria, no te mentire, no me sorprende que quieras irte a vivir con Sara, pero… ¿Estás segura de que serán capaces de tener una buena convivencia?

—Estoy segura de que ambas pondremos todo de nuestra parte para tener la mejor convivencia y tratar con cada inconveniente que se nos presente en el camino.

—Victoria, no estoy seguro de que contestar a tu pregunta.

—Pa, por favor, sé que Beka me quería aquí, pero es berrinche, nunca he sido una constante en su vida, nunca he pasado más de un par de meses aquí desde que nació. No extrañas lo que nunca has tenido.

—No voy a negarte eso Vic, pero yo si te he extrañado, eres mi hija y en verdad esperaba tenerte aquí con nosotros por un buen tiempo.

—Sabes que aún con ustedes aquí no estaré del todo contenta, en verdad me gustaría poder estar cerca de Sara. Si no fuera así no estaría intentando convencerte de que me dejes ir.

—Hablaremos de esto mañana.

Cuando despierto me lavo la cara y los dientes antes de bajar a desayunar.

—Buenos días —digo entrando al comedor.

—¿Cómo dormiste? —pregunta Jess.

Le doy un beso en la cabeza a Beka y me siento a su lado.

—Bastante bien, creo que extrañaba mi cama.

—Yo creo que más bien nos extrañabas a nosotros. —dice mi papá.

—¿Qué has pensado de lo que te mencioné anoche? —pregunto algo conmocionada.

—Hablaremos de eso en un rato.

Dejo de servir lo que voy a desayunar y lo miro.

Como sin muchas ganas.

—Ve a bañarte y a ponerte decente, irás conmigo a la empresa, te espero afuera en media hora.

—No estaré lista en una hora.

—Debes estarlo.

—¿Por qué no me lo dijiste anoche? Me hubiera levantado antes.

—Mientras discutes te podrías haber ido a tu cuarto y empezar a arreglarte.




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