—Tengo una respuesta para lo que me mencionaste anoche.
Lo veo esperando a que continúe.
—Te tengo una oferta. Tú decides si la tomas o la dejas y te quedas.
—¿Cuál es la oferta?
—Te daré un regalo de cumpleaños adelantado, te voy a comprar un departamento, según lo que decidas respecto a la oferta que te voy a hacer lo compramos aquí o allá.
—Gracias, no me lo esperaba. —digo aún sorprendida.
—Si te mudas te comprometes a ir a ver a una terapeuta una vez por semana hasta que ella decida que ya no es necesario que vayas tan seguido. Trabajarías en la empresa, serías la segunda al mando en pocas palabras, el puesto está libre y necesito a alguien de confianza allí. Y vendrás a casa una semana al mes, solo trabajaras tres semanas en Durham, la otra trabajarás desde aquí, te puedo dar una oficina o puedes hacerlo desde casa y pasar tiempo con Beka.
—¿De que me ocuparía en ese puesto?
—Revisaras todo lo que tiene ver con el marketing de la empresa, veras números y te encargas de cazos de tu preferencia.
—Me quedo con los cazos que tengan que ver con derechos de autor.
—Hecho, pero también con demandas grandes de compañías a otras y cazos importantes de nuestra empresa.
—Hecho.
—¿Estás segura de aceptar ir a ver a una profesional?
—Sí, no voy a negar más lo que está más que claro, hablé mucho con Nate hace un par de días y me ayudó a entender un poco las cosas, me ayudó a abrir los ojos y darme cuenta que no puedo seguir viviendo así.
—Victoria quiero que comprendas la parte de que me informaran si asististe o no a tu cita. Y que habrá consecuencias si no asistes.
—Lo comprendo, ya te he dicho que acepto la propuesta, puedes comprar el departamento a las afueras del campus.
—Ok, veré qué opciones hay y te las enviaré para que escojas.
—Gracias papá.
—Habla con Martina, te entregará algunos casos que me gustaría que revises y me des tu opinión al respecto, me gustaría que pudieras defender a este cliente junto a mi en el juzgado, tenemos hasta el lunes para demostrar su inocencia, si no tienes problema lo citaré en la tarde.
—Claro, lo reviso todo y te aviso en que debemos enfocarnos.
Un rato después ya estoy en una oficina revisando lo que Sebastián me pidió. Están acusando a un antiguo cliente de la firma de homicidio, él se declaró inocente, pero no tiene pruebas de esto, estuvo en el mismo lugar en el que ocurrió el homicidio, nadie puede testificar a su favor, y las cámaras del lugar fueron desactivadas, por esta razón se sabe que fue algo planeado y no premeditado, quien quería asesinar al hombre lo estuvo planeando durante un buen tiempo.
No hay nada que asegure que fue un solo asesino, el homicidio se llevó a cabo con arma blanca, y lo que incrimina a nuestro cliente es que en su escritorio hallaron una arma blanca la cuál a pesar de tener el cargador lleno es la misma arma con la que le dispararon al hombre.
Cuando martina me informa que Sebastián ya terminó su reunión voy a su oficina y le explico que la policía no encontró el cargador al que le faltara una o más balas y que los exámenes que le hicieron a nuestro cliente confirman que el no disparó el arma, lo que necesitamos son pruebas de que el señor Mackenzie no estuvo en el estacionamiento en el momento en el que se llevó a cabo el homicidio.
Cuándo nos reunimos con nuestro cliente y hacemos las preguntas correspondientes se podría decir que no es lo más sorpresivo. El Señor Mackenzie estaba teniendo relaciones sexuales con su secretaria en el momento en el que se oyeron los disparos que llevaron a la muerte del señor Murphy.
—Usted fue quién apagó las cámaras del piso de su oficina.
—Sí —responde aunque no haya sido una pregunta.
—Señor Mackenzie, creo que tendrá que decidir si prefiere recompensar a su esposa por serle infiel o ir a la cárcel por más de 20 años.
—Qué opciones si no quiero que pasé ninguna de las dos, conozco a mi mujer y no me perdonaría haberle sido infiel.
—¿Qué opción hay papá? —pido que se incluya, he sido yo quién ha hecho todas las preguntas y él no ha dicho nada después de saludar al señor Mackenzie.
—¿Usted apagó las cámaras o borró las grabaciones?
—Las borré, tengo acceso a las camaras.
—¿Dónde estaba teniendo relaciones?
—En el baño de las damas.
—¿Hay cámaras dentro del baño?
—No.
—Si las cámaras grabaron la grabación se puede recuperar, Muestre la grabación de la entrada del baño, el tiempo que tardaron dentro y haga que su secretaria testifique a su favor en la audiencia.
—¿Que parte de que no quiero que mi matrimonio se vea afectado por esto no me entiende?
—Haremos que la audiencia sea privada, solo no le dé a su esposa los detalles de porque lo dejaron libre.
—¿Y quién me puede asegurar que eso no llegará a manos de mi esposa?
—Mire señor Mackenzie, eso no se lo puede confirmar nadie. Pero por parte del juzgado no se va a enterar y como sabe por nuestra parte tampoco, somos sus abogados todo lo que nos ha dicho y nos diga es confidencial.
Ya es lunes y acabamos de salir del jugado, oficialmente el señor Mackenzie es libre y mi padre me dio el crédito aunque su aporte fue el que nos llevó a ganar el caso.
Me da el resto del día libre así que me paso por el club que es dónde estaba Jess hoy para recoger a Beka que estaba aburrida, la recibo con los brazos abiertos y doy vueltas con ella en mis brazos.
—¿Muy aburrida pequeña?
—Quiero ir a los juegos.
—En verdad lo siento pero con los preparativos de esta fiesta no la he podido llevarla ni al parque para que se divierta un momento y la niñera está enferma…
—Lo sé, lo dijiste esta mañana en el desayuno por eso me ofrecí a venir a por ella y llevarla un rato para que se divierta.
—Iré al mall, tal vez compre un par de cosas.
—Le pediré a Sebastián que te transfiera dinero por si quiere que le compres algo.