La crueldad no tiene un límite establecido,
no tiene un fin,
pero sí un comienzo.
Tiene un inicio,
y no sé cuándo empezó el tuyo,
cuándo decidiste ser cruel,
cuándo llegaron las dudas de lo que podía pasar.
Tu miedo no era miedo,
tus dudas no eran dudas,
tus verdades se convirtieron en mentiras,
y tu cariño en odio.
Tú nunca fuiste mío,
pero yo sí era tuya.
Editado: 18.04.2026